Archivo del sitio

Técnicos, místicos, y aprovechados

lobbie

“Me da terror la idea de que cualquier día me convierta en estrictamente contemporáneo. Así, a lo tonto”

“Si un uno por ciento de los habitantes del mundo tiene el mismo capital que el resto de la población, este mundo es una mierda. ¿Cómo alguien puede defender esto y hablar peyorativamente de los antisistema? ¿Cómo no voy a ser antisistema? Por honradez, coño, por decencia. Me parece una obviedad”. (JOSÉ LUIS CUERDA / El País, 9-sep-2016).

 

Hablar de tecnócratas sin ideología es como hablar del sexo de los ángeles.

¿Pero alguien cree que puede haber ángeles -hechos a imagen y semejanza del hombre- que carezcan de sexo, aunque sea metafísico?

¿Y alguien cree que puede haber tecnócratas, por muy bien pagados que estén -o quizás por eso mismo- que carezcan de ideas muy concretas sobre sus propios intereses y los intereses de los que les contratan?

Lo que pasa es que la alergia que hoy produce la ideología y todo lo que huela a ideas, sobre todo si estas son contrarias al catecismo oficial –que también es ideológico-, unido a la mala prensa que arrastra la incurable manía de pensar y sacar conclusiones empíricas de los hechos que la realidad nos presenta (desigualdad creciente, corrupción generalizada, migraciones masivas a la desesperada y con el agua al cuello, catástrofe ecológica que nos mete de lleno en el antropoceno), se justifican y encajan mejor si nos dejamos llevar del hocico, en el consuelo de que nos guían tecnócratas que -como los ángeles- no tienen sexo ni intereses. Lee el resto de esta entrada

La mordaza de Bruno y el chiste de Muñoz Seca

TIEMPOS MODERNOS 4 manifestaciónEl-camarote-de-los-Hermanos-Marx

La viñeta de Charlie Hebdo que se hará famosa dice: “TODO PERDONADO”.
Una sonrisa envuelta en lágrimas.

El humor, que es el más rápido vehículo de la inteligencia y el más dulce excipiente de la denuncia, crea una distancia entre sujeto y objeto, cuya perspectiva amplía el horizonte e ilumina la mirada. Y quizás ese “desdoblamiento” nunca rinde mejores frutos como cuando se aplica a uno mismo, objeto y sujeto al mismo tiempo de la risa. Reírse de uno mismo es muy sano. Es terapéutico. Toda una lección de tolerancia. Toda una  vacuna contra el fanatismo. Y el mismo sentido tiene la frase evangélica: ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. Esto que puede asegurarse de un individuo, puede aplicarse a naciones y a civilizaciones enteras. Lee el resto de esta entrada

A %d blogueros les gusta esto: