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COSAS DE LA ATENCIÓN CONTINUADA 1

ALGUNOS COMENTARIOS INTERESANTES DE COMPAÑEROS DEL SAC DE ASTURIAS (SERVICIO DE ATENCIÓN CONTINUADA) QUE A LOS PEAC DEL SESCAM NOS RECUERDAN ALGO MUY PRÓXIMO Y CONOCIDO

Asi es Carmen, en el 2012 en el Sespa se incumplía la ley. Se trabajaban voluntariamente 31 horas seguidas…Ahora, desde 2016 se promocionan guardias de 17 horas de los EAP y libranza después de la guardia, con una realidad asistencial muy parecida a la descrita

Ahora tampoco respetan la ley. Permiten mas horas complementarias de guardia de lo que marca la ley. En plena crisis económica, con recortes en sanidad, con aumentos de jornada; he oido decir a un médico de EAP que hace guardias seguidas de libranza: “nunca he trabajado menos y ganado tanto”…

Tampoco se respetan los limites legales de la jornada. Hay personal de los EAP que hacen 4, 5 o 6 guardias al mes. Por ejemplo 4 guardias al mes seguidas de libranza suponen 44 dias “libres” pagados que hay que sumar a las vacaciones y dias de libre disposición reglamentarios….A pesar de las instrucciones del Sespa la mayoría tampoco se asignan las guardias de los viernes…Cada Gerencia funciona a su aire…Esperemos que la reorganización de la Atencion Continuada respete la ley y ponga racionalidad y eficiencia asistencial. Los ciudadanos estarían mejora atendidos y se crearía empleo estable en la sanidad asturiana

Hay varios modelos organizativos pero se resumen en dos: 1. Unos profesionales deciden lo que quieren hacer según sus intereses y otros profesionales trabajan tanto y cuando los anteriores deciden. 2. Se respeta la ley y se organiza la actividad asistencial en dos tramos horarios diferenciados. Uno para los profesionales de los EAP asegurando su presencia en la consulta todos los dias y otro para los profesionales de Atencion Continuada y Urgente en los Puntos de Atencion Continuada.

Ni más ni menos Luis, pero por encima hay una legalidad de obligado cumplimiento y un deber político de gestionar con cordura el dinero público, cosa que no se está haciendo en Asturias con la aplicación de la libranza bajo el modelo elegido, que no es ni más ni menos que tirar el dinero de tod@s l@s asturian@s

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Atención Primaria: Un modelo francamente mejorable

Cartel centro

 

La atención primaria de nuestra sanidad funciona las 24 horas del día, y esto es fundamental para el segundo nivel, el nivel hospitalario, porque si atendemos al número de asistencias que se prestan en esas 24 horas en nuestros centros de salud, todos los días del año, hay que reconocer que su labor es ingente.

Es un magnífico filtro que resuelve a un coste económico ajustado muchas demandas asistenciales que el nivel hospitalario no podría asumir. Por eso la atención primaria es una pieza fundamental e imprescindible del engranaje de nuestra sanidad, pero a veces esa rueda dentada con que se inicia todo el mecanismo se desajusta, y entonces toda la máquina chirría hasta poder llegar a descarrilar. El deterioro que observamos actualmente tiene mucho que ver con esto.

En ese “movimiento perpetuo” de las 24 horas de servicio de nuestra atención primaria hay en términos  generales dos franjas horarias definidas por una función distinta, la que atañe a la consulta ordinaria y la que atañe a la atención continuada o urgente (guardias). Cuando acaba una y se cierran las consultas, empieza la otra y se abren los PAC (Puntos de Atención Continuada).

Hay en cierto modo también un personal específico que con la misma categoría profesional y académica asumen esas dos funciones diferenciadas y esas dos franjas horarias distintas: el personal de consulta y el personal de atención continuada o PEAC (Personal Estatutario de Atención Continuada), y esto no solo por motivos de eficiencia sino también por imperativos legales respecto a la duración de las jornadas y la duración de los descansos que establece nuestro Estatuto Marco, así como la normativa europea de obligado cumplimiento. Cuando unos empiezan a descansar finalizada su franja horaria de trabajo, empiezan los otros a trabajar en su propia franja horaria. En un esquema que se presenta como ideal en el Estatuto Marco, las 12 horas de trabajo de unos se corresponden con las 12 horas de descanso del otro colectivo y viceversa.

Como vemos parece una danza coordinada que permite la “continuidad asistencial” de la atención primaria, cuyo hilo no se debería romper ya que cubre una demanda asistencial impredecible y contingente durante las 24 horas del día. Y aquí aparece ya un concepto que es clave en la atención primaria y en la medicina de familia: la continuidad. El Médico de familia es el médico de la continuidad.

La manera de coordinar estas dos funciones y franjas horarias, y a estos dos colectivos profesionales de la atención primaria (personal de consulta y personal PEAC), o dicho de otro modo, la manera de organizar y coordinar la atención en la consulta ordinaria y la atención urgente en el PAC, condiciona directamente la eficacia del primer nivel asistencial, de esa primera rueda dentada (la Atención Primaria) de la que depende todo el mecanismo de la asistencia sanitaria que presta el SESCAM. Por eso vemos cómo los distintos MODELOS que existen en las distintas Comunidades autónomas y servicios sanitarios para organizar la atención continuada y las urgencias de los Centros de salud, producen efectos tan dispares y tan importantes.

El SESCAM ha optado por el peor. El actual modelo de organización que implementa el SESCAM es altamente ineficiente tanto desde el punto de vista asistencial como desde el punto de vista económico, además de ser tóxico desde el punto de vista de la salud laboral para un amplio número de profesionales. Lo cual se paga en bajas por enfermedad y fuga de profesionales.

Al optar por romper el esquema propuesto como ideal por el Estatuto Marco y programar guardias largas de 17 o 24 horas de duración, distorsionando el equilibrio de las 12 horas de jornada máxima seguidas de 12 horas de descanso, obtiene las siguientes consecuencias:

La mayoría de las veces que los sanitarios de consulta (médicos y enfermeros) hacen guardia, y dado que la hacen en turnos de 17 y 24 horas, sin acotarse a las 12 horas de jornada máxima, al día siguiente se cierra su consulta. Esto supone que en un centro de salud donde 7 médicos y 7 enfermeros de consulta hacen guardia, se cerrarán a lo largo de un año entre 168 y 252 consultas de medicina y entre 168 y 252 consultas de enfermería, es decir que entre ambos colectivos se cerrarán entre 336 y 504 consultas, que no obstante se pagan. Esas cifras o similares habría que multiplicarlas por el número de centros de salud y PAC que constituyen la red de Atención Primaria. No hay manera más drástica e ineficiente de romper la continuidad de la Medicina de familia. Esto es lo que genera las cada vez más dilatadas listas de espera en atención primaria, clave de su deterioro, y con importantes repercusiones en las urgencias hospitalarias.

Si ustedes preguntan a los gestores del SESCAM por que organizan esto así, tan ineficazmente, tan en contra del interés general, no sabrán o no querrán darles la razón.

Esta es la opción peor y más arcaica. Luego existen otras más avanzadas y racionales.

Por ejemplo, en Madrid las consultas van por un lado con su personal de consulta específico, y las urgencias de primaria van por otro, también con su personal específico. Dado que el personal de consulta no hace guardias, las consultas no se cierran y permanecen abiertas todos los días. Comparen con las cifras de consultas cerradas que hemos puesto más arriba, y podrán intuir cuales son las consecuencias sin duda ventajosas sobre las listas de espera, la calidad de la asistencia, y el interés general.

Podemos referirnos todavía a otro modelo eficiente que podemos llamar “navarro”. En este otro modelo, el personal de consulta realiza rotativamente turnos de guardia cortos (hasta las 20 horas) tras acabar su consulta, y a partir de las 20 horas toma el relevo el personal específico de atención continuada. No solo son turnos más cortos y saludables (para unos y para otros) sino que se respeta el descanso de 12 horas que permite que el profesional de consulta al que ha tocado rotativamente ese turno de guardia corto, descanse y abra su consulta a las 8 horas del día siguiente. No se cierran consultas. Del cierre de ninguna consulta al cierre de entre 336 y 504 en cada centro de salud, hay una diferencia que se nota y repercute en las listas de espera y la calidad asistencial. Sin duda hay diferencia también en el buen uso del dinero público porque las consultas que se pagan, se han pasado de manera efectiva y real. No pasa lo mismo en el modelo arcaico del SESCAM, donde no es fácil calificar el hecho de abonar el desorbitado número de consultas que no se pasan.

No pregunten a los gestores del SESCAM por qué optan por el peor modelo, el más ineficiente y el más costoso, porque no les van a contestar. Es un enigma.

A pesar de ese enigma ellos saben que la jornada complementaria (guardias) es un DEBER que la Administración sanitaria administra, cuando tiene buen juicio, en base al interés general. Unas Administraciones administran ese deber bien y otros pésimamente. Lamentablemente el SESCAM está en este último grupo.

 

 

 

SESCAM: Reciclando errores

Sescam

 

Al parecer, el SESCAM del PSOE no aprende de los errores del pasado. Tropieza dos y hasta tres veces en la misma piedra.

La actual Dirección parece inmune a cualquier tipo de actitud razonable, e impermeable a la enmienda sobre los errores de otro tiempo. Que fueron errores del PSOE y vuelven a ser errores del PSOE. ¿Qué opina PODEMOS de CLM sobre estos errores “voluntarios” de su nuevo compañero de viaje?

En vez de gestionar de cara al futuro y la eficiencia sanitaria, reciclan errores viejos (que llevaron a la bancarrota) de cara a la conservación de privilegios ilegítimos, con un evidente tufo a corrupción.

Veamos algunas preguntas básicas:

¿Qué preferirá el usuario y el ciudadano en general? ¿Qué un mismo y solo trabajo se pague una o hasta dos veces? Recuerden que estamos hablando del dinero de todos, de dinero público. ¿Cómo es posible que se diga que no hay dinero al mismo tiempo que se ampara, y ahora incluso se alienta esta irregularidad?

¿Preferirá que su médico de cabecera se encuentre dentro de la consulta o ausente de ella? ¿Cuál de estas dos opciones favorece la continuidad asistencial y el éxito de la atención primaria?

¿Por qué en vez de inspirarse en el modelo “navarro”, que es más eficiente y ajustado a la legalidad, quiere imitar al modelo “extremeño” que es directamente cochambroso?

En un pasado no muy lejano, el SESCAM del PSOE casi entró en quiebra, no porque la sanidad pública resulte cara, si tenemos en cuenta los beneficios de todo orden y los rendimientos económicos que produce tener una población sana (no hay mejor negocio para un país que tener una ciudadanía saludable), sino porque la gestión muchas veces es penosa y comete errores de bulto.

Con la presentación estos días a los sindicatos (y por tanto a sus afiliados) de una nueva propuesta para organizar la atención continuada y la función del personal PEAC, el SESCAM parece querer reincidir en errores del pasado, que casi nos costaron –y no hace tanto- la bancarrota de la sanidad pública,

Si en aquel entonces el error (que consiste en pagar un mismo trabajo dos veces) se cometió sacándose de la manga, contra legalidad, jurisprudencia, y eficiencia económica, la figura elástica del correturnos, para hacer un trabajo que ya cobraba otro (personal de consulta) ahora se quiere que el personal de atención de continuada (PEAC), que tiene su propia área estructural de trabajo desde hace más de dos décadas, haga funciones similares al correturnos, y baile de un sitio para otro, de un turno al contrario, de la atención continuada a la consulta, y de la noche a la mañana, haciendo su propio trabajo y además el que legalmente corresponde hacer a otro (ya que lo cobra), que no es otro que el personal de consulta.
Y esto, se mire por donde se mire, es reciclar un error y reincidir en un despilfarro. Volvemos a las andadas.

No por nada, sino por su ilegalidad constitucional,  la figura del “correturnos” se disolvió como un azucarillo en las primeras turbulencias de la crisis. Es la diferencia entre los “inventos” nacionales y las enmiendas europeas que los corrigen. No paran las instituciones europeas de corregir los pufos de nuestros gestores y según qué sindicatos.

Hay una manera más sencilla de ver las cosas.
Tanto el Estatuto Marco como la jurisprudencia del Tribunal Supremo dicen que el trabajo que se cobra (y estamos hablando de la jornada ordinaria) hay que trabajarlo. Y que no se puede interpretar como licencia (posguardia) lo que no es más que un descanso entre jornadas.
Es fácil percatarse -y bastaría con observar el ejemplo ajeno de otros servicios de salud, tal que el servicio navarro- de que no es difícil hacer que la legalidad vigente y las piezas de la organización encajen, de manera que el personal de consulta cumpla la jornada que está obligado a cumplir y el personal de atención continuada cumpla la suya que, dos décadas después, debería considerarse suficientemente consolidada, y que es -como el nombre lo indica-, atención continuada y no labores de sustitución o de colaboración en la estafa.

Porque esa es otra pregunta que surge al hilo del borrador y la nueva propuesta: Cuándo al personal PEAC se le ofrezca o se le obligue a cubrir un “saliente” de guardia de una consulta ¿se le estará induciendo a colaborar en una estafa? ¿Puede ante esta circunstancia negarse a contravenir el EM y la jurisprudencia del TS, y denunciarlo en el juzgado o la fiscalía?

¿Por qué se rechaza el modelo navarro? ¿Puede el SESCAM o según qué sindicatos explicarlo de cara al público?

Resulta que este “encaje” entre legalidad y funciones distintas que propicia el modelo navarro, no sólo cumpliría con la legalidad vigente sino que tiene la ventaja añadida -y no es moco de pavo- de que produce espontáneamente y de manera inmediata una mejor prestación del servicio al ciudadano, con reducción drástica de las listas de espera para el médico de cabecera, y una mayor presencia continuada de este en su consulta.

¿Por qué entonces el SESCAM se empeña en reciclar un viejo error, incumplir la legalidad y la jurisprudencia vigente, y hacer un mal uso del dinero público, pagando por duplicado un trabajo que ya cobra el titular y último responsable de esa obligación?

Para muchos profesionales de este ámbito (atención primaria) esta sigue siendo una pregunta sin respuesta, donde entran en juego privilegios a todas luces no aclarados.

Con este borrador y esta propuesta el SESCAM del PSOE vuelve a las andadas y carga directamente contra la legalidad, contra los intereses del usuario y la sanidad pública, y contra los derechos de todo un colectivo profesional.

El modelo “Navarro” frente al escándalo de las “peonadas” de primaria (SESCAM)

Centro-Salud-Urgencias

 

A veces dudo si conviene tratar en un artículo periodístico temas laborales específicos de un sector (en este caso el sanitario) porque no está claro sí llegará en su sentido último o en su interés al lector general.

Sin embargo, cuando me decido finalmente a abordar el tema es porque entiendo que además de poder interesar a los propios profesionales implicados, o a los sindicatos, o a los gestores, puede ser también de interés del usuario, ya que el problema de que se trata repercute en gran medida sobre él.

Así, en el mundo laboral de la sanidad se conjugan o entran en conflicto los intereses de los trabajadores asistenciales, los intereses y las querencias de los sindicatos, los imperativos y alternativas de la gestión, y las necesidades y derechos del usuario que recibe la asistencia.
Es por esto último que el tema tratado puede ser de interés general.

El primer prejuicio y error que hay que eliminar es pensar que los sindicatos lo son de todos los trabajadores, o que el interés último de la Administración es la asistencia prestada, o que unos y otros tienen por norte la mejora de la sanidad pública. No es así.
Al contrario, en este ámbito del servicio público y debido a vicios que arrastra la Administración pública española (vicios que están dejando al descubierto las sentencias europeas, y hablo por ejemplo de la España “interina” como una vergüenza nacional en la que tienen su parte de responsabilidad unos y otros), muchas veces los sindicatos lo son sólo de una parte específica de los trabajadores, y la Administración obra con la misma parcialidad, dejando ambos muy en segundo plano el interés general de todos o las prioridades y necesidades de la asistencia.

A mayor abundancia cabe decir que frecuentemente se conculca la ley con el mayor desparpajo. Por ejemplo el Estatuto Básico del empleado público en los pazos que establece para ciertas convocatorias de plazas. O la legalidad sobre jornadas y descansos y sobre salud laboral. Y esto ante la vista de todos y la pasividad de muchos. Incluso de los que tienen la última responsabilidad, lo cual es sorprendente, y de pura sorpresa puede llevarnos al mutismo y la resignación.

Si nos dijeran que un piloto de avión (con pasajeros a bordo) pilota durante 48 horas seguidas, o 64 horas, no nos lo podríamos creer. O que se concentran irracional y peligrosamente sus turnos de vuelo por intereses espurios o crematísticos tampoco sería muy creíble. Pues créanse que cosas de este tipo pasan en el mundo sanitario de nuestra Comunidad con la mayor normalidad, por sistema, o incluso de manera programada en calendarios que alguien ha decidido y firmado (en ocasiones sin contar con los protagonistas).
Es tal la desidia y la “costumbre”, fortalecida en la inoperancia de sindicatos y controles de salud laboral, que algunos no tienen empacho en firmar o aparecer como responsables últimos de esos desmanes.

Que un servicio público de sanidad no dé ejemplo de salud laboral, sino que acoja en su seno barbaridades que ningún otro ámbito laboral permitiría, deja en muy mal lugar a los sindicatos del sector y nos ilustra sobre una Administración pública que ha copiado los peores modos y vicios de la empresa privada.

En la atención primaria (y esto no afecta sólo a nuestra Comunidad sino que es un modo de organización que está generalizado) hay profesionales (médicos de familia y enfermeros) que ejercen labores de consulta en su jornada ordinaria, y profesionales (médicos de familia y enfermeros) que en su jornada ordinaria realizan labores de atención continuada o urgencias.
En algunas comunidades (ej. Madrid) ambas funciones y colectivos están disociados. En otras muchas no.

La manera de coordinar una y otra función tiene consecuencias importantes, y así ha podido verse que desde 2008, no sólo en nuestra Comunidad sino también en otras, la atención primaria se ha deteriorado por un incremento de las listas de espera para el médico de cabecera perfectamente evitable. Basta con cambiar el modelo de organización de la atención continuada, que es lo que hizo la Administración Navarra en el año 2014.

Históricamente los profesionales de atención continuada, con su origen en los refuerzos, vienen estando sujetos a una situación de discriminación laboral que ha dado cabida (y todavía ocurre hoy) a toda clase de atropellos.
Las barbaridades (ilegalidades) de jornada que mencionábamos de pasada más arriba, les afectan directamente a ellos. Y así ocurre con toda una serie variopinta de derechos laborales que resultan pisoteados a diario.

Siendo este el escenario de partida en que los privilegios y las discriminaciones están marcados tan nítidamente pero sin ningún fundamento legal, no debe extrañarnos que se acabe en modelos de organización de la asistencia donde el receptor de esa asistencia -el usuario- cuenta muy poco.

El “modelo de Navarra” a que hace referencia el título de este artículo y que nos remite a una forma de organizar la atención continuada en atención primaria, es un ejemplo muy claro de un debate en el que entran en colisión intereses legítimos (y en algún caso privilegios ilegítimos) de los profesionales, sesgos y parcialidades de los sindicatos, y vicios de la Administración. Pero lo que le confiere interés “general” y trascendencia (al modelo de Navarra) es lo que supone para el usuario y el servicio público, porque al uno lo beneficia enormemente al acabar con las listas de espera para el médico de cabecera, y al otro le lleva a cumplir con su auténtica misión, que es prestar un servicio público eficiente.

Efectivamente el modelo de Navarra contradice el modelo actual que “arrastramos” y lima el exceso o la irregularidad de algunos “privilegios” (la jornada complementaria no es derecho, es deber que hay que administrar y gestionar con criterios superiores), y a la vez es más coherente con la legalidad vigente (el actual no lo es ni con la legalidad ni con la jurisprudencia), multiplica los beneficios para el usuario y la eficiencia del servicio público, y equilibra en el trato a los profesionales de atención primaria en los que actualmente se establece un sesgo y una discriminación.

En este mes de julio las mesas de negociación del SESCAM con los sindicatos es muy probable que aborden este tema.
Desde aquí quiero pedirles que se guíen por el interés general y tengan en consideración los aspectos que aquí se han mencionado, y que los intereses estrechos no pueden superponerse a ese interés general y tampoco a la legalidad vigente.

En Navarra este debate ya se hizo y el modelo fue cambiado en beneficio de todos, gracias a unos sindicatos (no todos) que supieron ver las prioridades que deben caracterizar a un servicio público.
Cuando un servicio público adopta los mecanismos insolidarios y los modos corruptos y desregulados de ciertas empresas privadas, y pone el interés general (en este caso la salud pública) muy por debajo de intereses particulares y corporativos, está falseando su naturaleza y equivocando sus objetivos.
Los intereses profesionales y corporativos son legítimos, aquí como en cualquier otro ámbito de trabajo, pero en un servicio público siempre deben estar supeditados al interés general, y nunca imponerse hasta ocasionar grave perjuicio de aquel.
Y aquí el interés general queda lesionado y la asistencia al paciente postergada por el incumplimiento de la jornada ordinaria (de consulta) que establece la ley.

Computar como trabajado y pagar como trabajado, un trabajo (de consulta) que no se trabaja -y eso es lo que está ocurriendo con el modelo actual- es contrario a lo que dicta el Estatuto marco y la Sentencia del Tribunal Supremo en el recurso 4848/2000.  Además de suponer un manejo dudoso del dinero público que puede incurrir en malversación, es el principal factor determinante de las listas de espera para el médico de cabecera.

Vuelvo a pedir una auditoría independiente sobre lo que supone esta irregularidad en el manejo del dinero público y en la prestación sanitaria comprometida y presupuestada.

Al no cumplir su jornada ordinaria (que como decimos se computa y se paga sin trabajarla), el personal de consulta puede afrontar con importante margen de beneficio sus “peonadas” de jornada “complementaria” o incluso de jornada “especial”. Esto unido a que pueden escoger las guardias “a la carta” para maximizar el número de libranzas (esto supone más o menos un mes más de vacaciones al año que se suma al mes reglamentario), constituye el vicio germinal que explica las listas de espera, el abandono de las consultas, y el deterioro de la atención primaria que acaba repercutiendo directamente en el nivel hospitalario. Las libranzas posguardia no son tales libranzas según ley, sino descansos entre jornadas sin perjuicio de la jornada que se tiene que cumplir.

Si lo analizamos bien, supone también una burla y una estafa a la creación de puestos de trabajo (amparada por los sindicatos) porque si un trabajo se computa y se paga sin trabajarlo no es necesario contratar más profesionales.

Hay que decir igualmente que consentir y amparar los casos en los que se hacen 48 horas seguidas de trabajo, o 65, sin el descanso preceptivo y sin la alternancia de profesionales obligada, va en contra también de esa creación de puestos de trabajo.

POSDATA: ¿Qué es el modelo Navarro?

Modelo de Atención Continuada del Servicio Navarro de Salud (una alternativa para la eficiencia de la atención primaria en el SESCAM) / https://www.iberley.es/convenios/empresa/convenio-colectivo-empresa-servicio-navarro-salud-osasumbidea-equipos-atencion-primaria-servicios-urgencias-rurales-5000404

Las ‘microguardias’ impiden el consenso en la reforma de las urgencias rurales / https://drive.google.com/open?id=0BwQt9a02mce6bS1oeXZVUEJaODA

Atención Continuada y Urgente Rural / Artículo de José Ignacio Yurss Arruga (Director de Atención Primaria del Servicio Navarro de Salud) / http://www.smnavarra.org/wp-content/uploads/2014/03/Diario-de-Noticias-26-de-febrero-de-2014.-carta-Yurss.pdf

 

Sobre una nota de prensa de CESM

 

CESM, que es mi sindicato, no siempre acierta. O no acierta en la medida en que se espera que acierte.

Esto no tiene nada de excepcional pues toda organización humana por el simple hecho de serlo, está sujeta a errores.
O si se quiere, está expuesta a una visión distorsionada de la realidad condicionada por un determinado sesgo. Es así. Los sindicatos no son hermanitas de la caridad. Tienen intereses y sesgos, y uno es muy libre de decirlo y declararlo.

Como uno es partidario acérrimo de la lucha sindical, y por tanto de la existencia de sindicatos, se encuentra cada vez más decepcionado, y barrunto que en nuestro país no somos pocos los decepcionados, y aumentando.

Quizás se deba a que tenemos una visión romántica de la lucha sindical y no nos hacemos a la idea de que un sindicato sea una empresa tecnócrata y un instrumento de intereses, en los que ni siquiera el respeto a la ley está libre de influencias y distorsiones.

La financiación estatal de los sindicatos ¿es buena o es mala?

No lo sé.

Y voy a la nota de prensa de mi sindicato. Y es que la nota de prensa de CESM, aunque necesaria en lo que denuncia, es muy sesgada en lo que deja de denunciar.

Lo que no se puede ni se debe hacer es describir la realidad con anteojeras, que es lo que ha hecho CESM con la reciente nota de prensa sobre la falta de sustituciones en atención primaria y el deterioro de la asistencia que por ello se produce, además de insistir en las repercusiones que esto tiene sobre la salud laboral.

Cierto: las licencias se tienen que sustituir, pero leída la nota de prensa que como digo hace referencia a la atención primaria, constato que no se menciona la atención continuada de los PAC ni una sola vez, siendo como es parte fundamental de la misma y la que mayor presión asistencial soporta en este nivel, y donde los problemas de salud laboral más inciden, así como los abandonos del puesto de trabajo que por este motivo se producen. Abandonos que demuestran que los controles de inspección y de salud laboral son inanes y totalmente inexistentes.

¿Y esto por qué es así?

Pues fundamentalmente porque en la atención continuada, que se desarrolla en los PAC en horario de tardes, noches, fines de semana y festivos, no hay listas de espera ni filtros que interponer de ningún tipo, que sin embargo si  hay en las consultas ordinarias.
En los PAC un sólo médico y un sólo enfermero cargan con la asistencia de todos los cupos de pacientes de, por ejemplo, 7-8 consultas, durante turnos prolongados y a destajo.

El personal (médicos y enfermeros) que trabaja en el PAC no puede dar cita para 7 o 10 días después (el personal de consulta sí), ni puede “bloquear” su agenda de citas (el personal de consulta sí), ni puede decidir libremente cuantos pacientes ve en su jornada (el personal de consulta sí). Todos esos filtros y colchones amortiguadores, no existen en el PAC.

Es a los PAC donde van a parar las acumulaciones, pero ¿puede el PAC “suspender la actividad”?

No.

Sáquense las estadísticas de las asistencias prestadas en el PAC, véanse los turnos del personal PEAC, y dígase si es justo que en una nota de prensa sobre “sobrecargas” y problemas de “salud laboral” en atención primaria, el PAC y los PEAC no aparezcan mencionados ni una sola vez.

¿Se habla acaso en esa nota de las licencias y de las sustituciones a las que tiene derecho el personal de atención continuada?

En el PAC se ve todo, y a todos los pacientes, y a todas las horas, y es por tanto aquí donde cabe hablar con propiedad de trabajo a “destajo”. Y ese trabajo a destajo se hace en jornadas que duran 17 o 24 horas. O incluso, con ocultamiento e ilegalidad, 48 horas o 65 horas. Lo sabe el SESCAM y lo saben los sindicatos.

De nada de eso se habla en la nota de prensa de CESM (no se menciona la atención continuada, no se mencionan los PAC), cuando es obvio, por lo que aquí explico, que donde van a para las consecuencias de la falta de sustitutos y de otros vicios de gestión de la atención primaria es fundamentalmente al PAC.

Y CESM, como los demás sindicatos, no lo ignora. Sin embargo…

Tampoco observo su beligerancia -desde los imperativos de salud laboral- sobre el hecho de que al personal de atención continuada (PEAC) se le concentren turnos largos (24 horas) en apretadas y arremolinadas jornadas de fiestas, sin tiempo para una recuperación fisiológica o mínimamente saludable. O que pida y exija, por los mismos imperativos de salud laboral o de conciliación familiar, calendarios rotativos.

No. Eso en la nota no aparece.

Y no es sólo la falta puntual y estacional, o continuada y persistente de sustitutos la que recae en las espaldas de los trabajadores del PAC, sino que las listas de espera para el médico de cabecera que existen durante todo el año, debidas a una gestión fraudulenta del descanso posguardia, también van a parar allí, aunque no las retribuciones anexas, que se las lleva quien no trabaja esa jornada.

Como único argumento para justificar todo este disparate se dice: “es que está programado así”.
Como si dicha “programación” fuera tan inmutable como la órbita de la luna.

Pues no es cierto.

Les regalo está otra programación alternativa que acaba con el fraude (dinero público) del descanso posguardia, y consiguientemente también con las listas de espera (tan penosas y nocivas para los pacientes), y que además aliviaría el trabajo a destajo y los problemas de salud laboral que se padecen en los PAC. Dice así:

Personal de consulta (EAP): se hace cargo de manera real y efectiva (no de mentira) de su jornada ordinaria, y también de la jornada complementaria alícuota hasta las 20:00 horas. A partir de las 20:00 horas se hace cargo el personal de atención continuada (PEAC).

Beneficios:
-Asistenciales: desaparecen las listas de espera.
-Económicos y legales: no se produce malversación de dinero público ni fraude de ley (Estatuto Marco y Tribunal Supremo).
-De salud laboral: turnos más cortos y regulares.

CESM debería considerar todo esto, y ya puestos a pedir “refuerzos” y que se cumpla con la legalidad de las sustituciones ¿Por qué no reclama refuerzos y dobles equipos (2 médicos y 2 enfermeros) para los PAC, que es donde realmente la sobrecarga asistencial va a parar?

Mi sindicato, todos los sindicatos del sector, que deberían ser sensibles al cumplimiento de la ley y a los imperativos de salud laboral, harían bien en ser sensibles a la situación del personal PEAC, y muy mal en silenciarla y ocultarla.

¿Cuantas veces se escucha a los sindicatos del sector decir en voz alta de las penosas condiciones en que trabaja el personal de atención continuada, médicos y enfermeros?

Pues estimados sindicatos: somos 800 PEAC en la Comunidad, que no es como buscar una aguja en un pajar.
Y se necesitan más para cumplir con la ley.

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