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COMUNICADO DE AMEPEAC

Amepeac-Concentración Hiendelaencina

 

Como Asociación profesional de médicos y enfermeros PEAC adscritos al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), queremos DENUNCIAR las condiciones laborales de sobrecarga y saturación que se producen en los PAC (urgencias de los centros de salud), donde la demanda asistencial se ha disparado por las listas de espera para el médico de cabecera y la deficitaria dotación de personal PEAC.

En este sentido, reclamamos explicaciones y soluciones a las listas de espera que antes del 2008 (año con cambios importantes en la organización de la atención primaria) eran prácticamente inexistentes. Estamos hablando de listas de espera de entre 7-10 días para el médico de cabecera.

Denunciamos que debido a este deterioro se ha distorsionado la naturaleza de la atención primaria, y que la accesibilidad característica del médico de cabecera está desapareciendo y trasladándose a otros niveles asistenciales que no pueden realizar idéntica función: el PAC y las Urgencias hospitalarias, niveles que carecen de los instrumentos asistenciales del médico de cabecera, que son los que dotan de sentido y función a la atención primaria.

Que por todo ello, las acumulaciones por falta de sustitutos, los pacientes desplazados, los pacientes desatendidos por las listas de espera, acaban acudiendo al PAC y produciendo su saturación, dando lugar a consultas a destajo, en jornadas de 17 o 24 horas, o incluso de 48 horas, donde casi no hay tiempo ni para comer, dificultando la asistencia de las verdaderas urgencias, y que merman la salud de los trabajadores del PAC al mismo tiempo que introducen un mayor riesgo de error en la asistencia prestada.

Por todo ello RECLAMAMOS:

1. “Doble” equipo de guardia a jornada completa en todos los PAC, ya que están aumentando las urgencias graves que acuden al PAC y se encuentran con la puerta cerrada.
Hace pocos días acudió a uno de nuestros PAC una niña que había sufrido un atragantamiento y se encontró con la puerta cerrada. El “único” equipo de guardia estaba realizando una asistencia urgente a varios kilómetros de distancia en un pueblo de la zona. Estas situaciones son cada vez más frecuentes, y se producen varias veces durante una guardia. Se necesita un equipo (médico y enfermero) que permanezca en el PAC.

2. Aumento de los mecanismos de inspección y de salud laboral en estos servicios. Entre otras cosas porque se observan graves irregularidades en la duración de las jornadas y en la distribución de los turnos.

3. Exploración de otros modelos de organización de la atención continuada en atención primaria que acaben con las listas de espera para el médico de cabecera: por ejemplo el modelo de NAVARRA.
Consideramos que muchos de los problemas descritos aquí, derivan del gran número de consultas que se cierran cada mes por el descanso posguardia del médico de cabecera. Con el modelo de Navarra para organizar la atención continuada (guardias) se respetan los descansos preceptivos y no se cierra ninguna consulta por este motivo. Las listas de espera para el médico de cabecera desaparecerían, y los PAC y las urgencias hospitalarias dejarían de estar tan saturadas.

4. Incremento del personal PEAC y mejora de sus condiciones laborales, homologándolas con otros sanitarios de la misma categoría.

FIRMADO: AMEPEAC

SESCAM: el “cambio”

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El “cambio” -sin demasiada sorpresa- ha consistido en empeorar lo que ya estaba mal.

Y ese empeoramiento se ha notado sobre todo en los servicios de urgencias, tanto a nivel hospitalario como en los centros de salud de atención primaria (PAC).

Esto se ha hecho evidente en mi centro de salud como en otros muchos, en los que desde el inicio del “cambio” (de Administración), se ha observado un deterioro “acelerado” por incremento de la demanda asistencial en los PAC, que ha llevado a reclamar de manera urgente y de forma insistente, refuerzos (doble equipo) en el PAC, para poder sobrellevar la masiva asistencia de pacientes, derivada no de situaciones de urgencia, sino del bloqueo o insuficiencia de las consultas ordinarias, por causa de las ya conocidas y enquistadas listas de espera.

Estas listas de espera para el médico de cabecera han roto el carácter y el sentido de la atención primaria, que hoy aparece desnaturalizada. Algunos pacientes archiconocidos en el PAC o en otros servicios de urgencias, desconocen quien es su médico de cabecera. No le han visto la cara.

¿La excusa?: la de siempre, la cita postergada.

En el origen de las listas de espera en atención primaria hay que denunciar distintas causas:

1. Por un lado, la no sustitución de las “licencias reglamentarias”. Aquí es importante subrayar que el “descanso posguardia” no es una “licencia reglamentaria” con derecho a retribución, sino un descanso entre jornadas que no computa como tiempo trabajado, y que por tanto no genera derechos retributivos. Sin embargo, sí que habría que sustituir lo que son licencias reglamentarias (vacaciones, moscosos… etc.), cosa que ha dejado de hacerse por una política de recortes.
En cuanto a la figura del “correturnos”, por lo que llevamos dicho y por lo que diremos después, siempre se utilizó como solución “imaginativa” para cubrir el expediente del descanso posguardia, al margen y en contra de la legalidad y la jurisprudencia vigente. El mismo trabajo se pagó dos veces: a quien efectivamente lo hacía (el correturnos), y a quien no lo hacía pero estaba obligado a hacerlo (el personal de consulta). Y este doble pago -auténtico despilfarro con visos de malversación- se hizo desde el 2008. Esto nos gustará más o menos reconocerlo, pero es así. Llegada la crisis se hizo evidente la bancarrota.

2. Gestión de los calendarios de guardias a favor de la promoción de las listas de espera y el coleccionismo de los descansos posguardia, a través del privilegio concedido al personal de consulta de escoger las guardias “a la carta”, de lunes a jueves, y últimamente de martes a jueves, como medio de multiplicar los descansos posguardia. Resultado: incremento de las listas de espera.
El calendario de guardias siempre debe ser “rotativo”, no “a la carta”, tal como establece el Decreto 137/1984, artículo 6, punto 3. Y no solo por razones de eficiencia asistencial, sino por razones de salud laboral y de conciliación familiar.

3. Incumplimiento de la legalidad y la jurisprudencia vigente: me refiero al Estatuto Marco (artículo 46, 2-c), a la propia legalidad del SESCAM sobre jornadas y licencias reglamentarias, y a la sentencia del Tribunal Supremo para la unificación de doctrina de 20 de mayo de 2003, recurso número 4848/2000, que establece:

“se reconoce el derecho al descanso tras el servicio de guardia de presencia física… sin perjuicio de la jornada pactada y aplicable en cómputo anual”.

“el tiempo de libranza obligatoria tras las guardias médicas ha de considerarse en principio como lo que efectivamente es, de acuerdo con el Derecho interno y el Derecho comunitario, es decir, tiempo de descanso y no tiempo de trabajo”.

Sin embargo, se está abonando como tiempo trabajado, y el numero de horas pagadas sin la contraprestación del trabajo efectivo, en cada centro de salud, es ingente. Existen estudios y cálculos en los que para una jornada ordinaria de 1762 h/año en jornadas de 7,5 h de L a V, en un centro tipo (que los hay en nuestra Comunidad) donde se realiza una guardia a la semana sin recuperar el descanso posguardia, el número de horas que se dejan de hacer (pero se pagan) por profesional, son 547. Que multiplicadas por todos los profesionales que hacen guardias en las mismas condiciones, conduce a una cantidad bastante seria, que nos explica su incidencia en las listas de espera, y refleja un manejo bastante dudoso del dinero público.

Reflexiones:
Así como una consulta de 7 horas cansa, una consulta a destajo de 17 o 24 horas (la que se pasa en los PAC) mata. Y mata en ambas direcciones. Por tanto, si no se articulan otras soluciones a las listas de espera para el médico de cabecera, que saturan los servicios de urgencias con consulta ordinaria e ininterrumpida, inasumible por un solo equipo, los PAC deben ser reforzados de manera urgente con “doble equipo” para no poner en riesgo la salud de los pacientes y la de los trabajadores.

Soluciones y alternativas contra las listas de espera en atención primaria:
Dada la íntima relación de las listas de espera con la gestión del calendario de guardias y del descanso posguardia, voy a hacer especial referencia a esta última gestión.

1. Calendario estrictamente rotatorio entre todos los profesionales implicados (PEAC Y EAP) para reducir (en vez de incrementar y promocionar) los descansos posguardia. Esta medida puede aplicarse sin modificar la duración actual de los turnos, y se complementaría con la recuperación de la jornada incumplida por el descanso posguardia, en respeto de la legalidad vigente sobre jornadas, en respeto del EM, y en respeto de la jurisprudencia del Tribunal Supremo (recurso 4848/2000). Obviamente, la jornada ordinaria que hay que cumplir no puede programarse al día siguiente de una guardia (no tiene sentido), pero si puede y debe programarse en cualquier otro momento. Las posibilidades son varias, respetando el descanso preceptivo entre jornadas.

2. Turnos partidos de la jornada complementaria, de manera que de 15 a 20 horas la guardia la cubre un miembro del EAP, y de 20 horas en adelante, un PEAC. Ventaja: no se perdería ninguna consulta por descanso posguardia, porque no se generaría ninguno. Las listas de espera caerían en picado. Turnos más cortos y menos nocivos. Se cumpliría la legalidad de las jornadas y descansos, el Estatuto Marco, y la sentencia del Tribunal Supremo.

Frente a estas alternativas, las Instrucciones para el Plan funcional de atención continuada que ha presentado recientemente la Gerencia de atención primaria de Toledo, son un auténtico bodrio que no aportan ninguna solución ni ninguna mejora respecto a lo que ya hay, y lo único que hacen es cebarse en el maltrato y discriminación de uno de los colectivos profesionales de la atención primaria, los PEAC, que al igual que los demás profesionales implicados, son personal estatutario con plaza en plantilla, con los mismos derechos que el resto de personal estatutario.

Veamos varios ejemplos de esta discriminación:

Empieza la discriminación por no haber entregado el documento con el contenido de esas Instrucciones al personal PEAC. Es un mal comienzo que no augura nada bueno.

El personal PEAC está obligado a completar su jornada ordinaria para cobrarla en nómina. El personal de consulta no necesita completarla para cobrarla.

Al personal PEAC no se le garantiza su jornada ordinaria (que es derecho derivado de su nombramiento) y si la incumple se le retrae en nómina. Al personal de consulta sí se le garantiza su cobro, aunque la incumpla. Al personal PEAC no se le garantiza su jornada ordinaria mes a mes (a la que tiene derecho), de manera que es posible que reciba nóminas en las que debido a tal circunstancia (el SESCAM no respeta su derecho de jornada ordinaria), debe dinero al SESCAM.

Kafkiano.

En el disfrute de licencias hay un orden de precedencia (un privilegio ilegal) según el cual primero se concede las licencias solicitadas por el personal de consulta, y solo subsidiariamente se valoran las licencias solicitadas por el personal PEAC.

El personal de consulta es informado con antelación suficiente sobre cuál es su plan funcional y su cronograma de trabajo, y conoce la distribución de su jornada ordinaria y complementaria (es su derecho), pero al personal PEAC toda esa información se le oculta (y también es su derecho). Esa ocultación hace más fácil algunas de las “irregularidades” en la gestión de sus nóminas y de sus licencias.

No estaría fuera de lugar pedir una auditoría externa e independiente sobre la gestión de las licencias y de las nóminas del personal PEAC. Al respecto, los sindicatos no mueven un dedo.

Las Instrucciones en cuestión dejan abierta la puerta a que las cosas se sigan haciendo -invocando no la legalidad sino la tradición- “como siempre se han hecho”, y a que unos trabajadores (personal de consulta) decidan las jornadas y los turnos de otros trabajadores (el personal PEAC). La Gerencia se limita a mirar para otro lado y a validar el hecho con un sello. Se habla, es cierto, de participación de ambos colectivos en la propuesta del calendario, pero no se exige la prueba de esa participación mediante las firmas correspondientes.

Se deja abierta la puerta a que un trabajador PEAC no libre ningún fin de semana y ningún festivo en todo el año, incluidos los de Navidad, conculcando derechos –y no solo los de conciliación familiar- que asisten a todos.

Se dice en dichas Instrucciones que el personal PEAC tendrá una distribución regular en sus turnos, pero acabo de ver en mi centro –con las Instrucciones ya en vigor- como a un enfermero PEAC (de 66 años) se le concentraban 82 horas de trabajo (casi dos tercios de su jornada mensual) en una sola semana.

Se deja abierta la puerta a que un trabajador pueda hacer más de 24 horas continuadas de trabajo (48, 72…), por causas no claramente definidas como imprevistas o catastróficas. Por ejemplo cuando concurran motivos específicos debidamente justificados (organizativos, asistenciales o funcionales).

Sobre este tema, me llamó hace poco un compañero, médico (PEAC) en Toledo, para informarme y quejarse de que está sometido a un chantaje y se encuentra indefenso: si quiere librar algún fin de semana al mes tiene que aceptar hacer más de 24 horas seguidas de guardia. Y la Gerencia (que lo sabe) consiente ese chantaje. Mira para otro lado.

Este es el estilo del “cambio”.

 

 

PEAC

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PEAC. Personal estatutario de atención continuada. Así dicho, a muchos esto no les dirá nada, y sin embargo, si acudimos a un PAC, o punto de atención continuada, los servicios de urgencias de nuestros centros de salud, es muy probable que los facultativos o enfermeros que nos atiendan sean PEAC. Atienden también a nuestros niños, aunque no sean pediatras, en esa primera asistencia.

Habremos comprobado también que frecuentemente están hasta arriba de trabajo y no dan más de sí, o que habiendo, en tal PAC, un sólo “equipo” (médico y enfermero), en ocasiones tienen que abandonar una sala de espera llena de pacientes para atender una urgencia en el exterior.
La verdad es que trabajan en condiciones muy precarias. Tienen que hacer de telefonistas, de celadores, de chóferes, porque están ellos solos. De guardia. Y sobrecargados de trabajo. Lee el resto de esta entrada

El personal PEAC se reúne con UGT

 

reunion-ugt

El colectivo de profesionales PEAC (médicos y enfermeros) de Castilla- La Mancha, que desarrollan su función asistencial en los servicios de urgencias (PAC) de nuestros centros de salud, ha iniciado hoy con UGT una ronda de contactos que se quiere hacer extensible al resto de sindicatos del sector, con el objeto de analizar su situación laboral, y proponer una renovación de su estatuto laboral, que data de 2005, con introducción de mejoras y correcciones que son ya impostergables.

Así mismo se ha pedido durante la reunión, que dentro del proceso de renovación y mejoras a introducir en el estatuto PEAC, se considere lo que ya es jurisprudencia firme, incluso por sentencia de los tribunales europeos, en cuanto al igual trato del personal interino de larga duración y el personal fijo, incluido el pago efectivo de la carrera profesional, cosa que ya se ejecuta en la comunidad de Madrid. Lee el resto de esta entrada

¿Listas de espera en atención primaria?

medico de primaria

Estrenamos en nuestra Comunidad una nueva administración sanitaria, que es la misma que precedió a la que nos acaba de dejar, y que en teoría (al decir de su membrete político) debería retomar y regir los destinos de la sanidad castellano manchega bajo la inspiración de lo público y el impulso del progreso. Ahora bien, cuando esta administración que ahora vuelve abandonó los puestos de gestión que ahora recupera, hace ya unos años, el barco de nuestra sanidad hacía aguas en muchos aspectos, incluido el económico, y se negociaban con urgencia recortes de plantillas draconianos, que solo podían traducirse en dolorosa supresión de derechos asistenciales. La estafa (o las estafas) origen de la crisis comenzaba a dar sus primeros zarpazos.

Antes de llegar a aquella situación crítica, los trabajadores de la sanidad pública conocimos, y denunciamos en muchos casos, determinados vicios de gestión que no permitían barruntar nada bueno. No se nos hizo caso. Y si, ya en aquel entonces existían listas de espera en “atención primaria” y mala gestión económica.

Esto de la existencia de listas de espera en atención primaria es un hecho paradójico que ya comenté en un artículo de 2013 (“De médico de cabecera a médico de lista de espera”). Que muchos pacientes tengan que esperar 5 o 10 días para ser atendidos por su médico de cabecera no se comprende, va en contra de la filosofía y finalidad de la atención primaria, y puede considerarse un punto de quiebra de todo el proyecto asistencial.

“Mi médico de cabecera no me da cita hasta dentro de x días” es la queja más frecuente de los pacientes que acuden (como alternativa que no requiere cita) a los servicios de urgencias de atención primaria (PAC o puntos de atención continuada), que han resultado ser, al convertirse en consultas ordinarias a destajo, una válvula de escape para el desasosiego y la angustia del paciente que espera impaciente y enfermo. Lo cual permite también adivinar la debacle sanitaria que podría haber originado el cierre de estos PAC, según proyectaba la administración de Cospedal, y al que los tribunales pusieron freno con muy buen criterio.

No es infrecuente el caso de pacientes con fiebre elevada o similar necesidad asistencial a los que se les comunica que su médico de cabecera les atenderá, por ejemplo, en 8 días, que pueden ser 10. ¿Tiene esto sentido? ¿Esto del “médico de cabecera” funcionaba antes así?

Como ya señalé en el artículo de 2013, a mi juicio este problema, que no es menor (todas las estadísticas y encuestas señalan las listas de espera y la demora en la atención como una queja principal de los usuarios), tiene una relación directa con un tema organizativo, cual es la convivencia o coexistencia, no siempre eficaz o eficiente, entre lo que es la labor de consulta ordinaria y la asistencia prestada durante la atención continuada (guardias). Me atrevo a decir que las listas de espera en atención primaria tienen una relación no solo importante sino decisiva con la organización de los calendarios de guardias, y esto porque el diseño de estos calendarios no se rige por criterios asistenciales sino por criterios crematísticos (de algunos profesionales, algo parecido a las denostadas “peonadas”), y porque en muchísimos casos no son gestores responsables los que deciden estos calendarios, sino particulares (incluso sin ningún cargo) los que imponen su particular interés.

De ahí que burlando el  carácter ROTATIVO de los calendarios de guardias, impuesto por el artículo 6 del Decreto 137/1984 de Estructuras Básicas de Salud, algunos gestores irresponsables permitan que los calendarios de guardias se rijan por criterios e intereses contrarios a la eficiencia asistencial.

Venimos de una situación en que determinados descansos entre jornadas (sobre todo el descanso postguardia) se malinterpretan como licencias con derecho a retribución (jornada cumplida), y esto estimula el hambre de guardias “seleccionadas” de lunes a jueves (las que generan saliente de guardia) rompiendo la rotación del calendario, lo cual a su vez dispara el número de consultas perdidas y las correspondientes listas de espera, pues en función de esta organización, cuantos más descansos postguardia se logran acumular, es decir, cuanto más abandonada tenga el titular su consulta y su cupo, más retribución en nómina recibe. Una especie de absurda incoherencia entre descanso y retribución, según la cual cuantas menos consultas se pasan más dinero se obtiene. Es decir, un premio y un estímulo a no pasar consulta. Una incomprensible paradoja, un auténtico despropósito asistencial y de gestión en forma de círculo vicioso, cuyo principal perjudicado era y es el paciente, al igual que la filosofía y el espíritu de la atención primaria.

La “alocada” e improvisada solución a este tema con la figura del correturnos, pagándose el mismo trabajo dos veces: al correturnos que pasaba la consulta y al titular que no la pasaba (por descanso postguardia) ni la recuperaba (por privilegio), tampoco resultó barato, como quedó de manifiesto en la posterior coyuntura económica.

En atención primaria coexisten dos colectivos profesionales con igual titulación académica y similar función asistencial (sanitarios de consulta – médicos y enfermeros- y sanitarios PEAC – médicos y enfermeros-). Se diferencian sobre todo en sus turnos y jornadas: más penosas y peor retribuidas las de los segundos, que parecen arrastrar una discriminación “congénita” desde los antiguos refuerzos, y que ningún sindicato tiene la decencia de denunciar o intentar solucionar. Para que se hagan una idea de la discriminación y el maltrato laboral a que se somete a estos sanitarios, les diré que la nocturnidad, la festividad, y la turnicidad a las que se ven sujetas sus jornadas no se les retribuyen en nómina, ni se tienen en cuenta desde el punto de vista de la salud laboral, ni de la conciliación familiar. Las licencias con derecho a retribución no se les retribuyen, luego alguien se queda con el dinero. Los sindicatos miran para otro lado. O incluso se les privaba (o se les priva) de la “jornada ordinaria” a la que tienen derecho por nombramiento, para otorgar guardias extras, jornada especial, o quintas guardias pagadas (en su día) a precio de oro a personal de consulta. Ni que decir tiene que el personal de consulta que colecciona guardias (incluida la quinta) pisa poco la consulta.

Se dan casos (y esto es sintomático) en que muchos pacientes no conocen a su médico de cabecera, y sin embargo conocen de sobra al profesional PEAC, médico o enfermero (el que hace guardias). Y esto no desdice del mérito profesional de la gran mayoría de los profesionales de consulta, pero si nos informa de los vicios de gestión que se arrastran, y de gestores pusilánimes ante intereses y presiones de determinados colectivos. Aquella quinta guardia que se pagaba a precio de oro (con asentimiento de sindicatos y gestores), y que podía haber sido hecha por personal PEAC en su jornada ordinaria a mitad de precio ¿no colaboró a la quiebra económica de aquel entonces? ¿No es un caso evidente de gestión incompetente?

Hay que denunciar que si en su día fuimos la vergüenza de Europa por la figura sanitaria y laboral del refuerzo, no hemos avanzado mucho en lo que hace al personal sanitario PEAC. ¿Dónde están los sindicatos? ¿Qué hemos avanzado desde 2005?

¿Vendrá la solución a estos problemas asistenciales graves de la disociación (como en otras Comunidades) del trabajo de consulta y el trabajo de atención continuada / guardias, a cargo de dos colectivos diferenciados, igualmente reconocidos y dignamente tratados?

Hasta que se logren soluciones más duraderas o definitivas, la corrección urgente de las irregularidades señaladas (que implican listas de espera inasumibles para el paciente enfermo) requiere que gestores responsables con el dinero público, y comprometidos con la asistencia, recuperen el control de los calendarios de guardias ahora en manos de intereses particulares  contrarios a la eficiencia asistencial, de manera que el personal de consulta haga fundamentalmente consultas, y el personal de atención continuada haga exclusivamente (como le corresponde legalmente) guardias.

El paciente y las listas de espera, lo agradecerán.

Artículo en prensa

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