Archivo del sitio

SESCAM: 65 horas seguidas de trabajo

Prehistórico

 

Ni en las tribus más feroces y atrasadas del planeta (y lo de “atrasadas” es un relativismo cultural) consentirían que un operario de la tribu (cazador-recolector-hechicero sanitario) trabajase durante 65 horas seguidas sin parar, como en los trasnochados tiempos del paleolítico.

Esto de echar el resto currando 65 horas seguidas sin descanso no se vio ni en las más lúgubres cuevas prehistóricas, donde ya en germen e inspirados por la luz de una fogata nuestros antecesores alumbraron un poco de sentido común y una miaja de humanidad, siendo este un primer paso para alejarnos del reino de las fieras.

Ni los salvajes más salvajes, ni los primitivos más primitivos, ni los bárbaros más bárbaros, consienten ya y desde hace mucho tiempo una panzada semejante de trabajo, que ni los dioses más crueles ven ya con buenos ojos.

Solo en aquellos tiempos supuestamente avanzados en que una civilización engreída y teóricamente sofisticada ha utilizado el esclavismo como lubricante de su maquinaria terrible, se han consentido tales disparates.

Y sin embargo, no echen las campanas al vuelo ni estén tan seguros de que aquellos tiempos ya pasaron, porque hete aquí que vuelven si es que alguna vez se han ido.

Y la prueba está en que el SESCAM, servicio sanitario de Castilla-La Mancha, actualmente en fase PROGRESISTA, consiente y ampara tales excesos y sacrificios laborales como si a través de un túnel del tiempo hubiéramos acabado recalando en los estratos más profundos de Atapuerca.

¡Viva el progreso!

PEAC

centro-salud-urgencias

PEAC. Personal estatutario de atención continuada. Así dicho, a muchos esto no les dirá nada, y sin embargo, si acudimos a un PAC, o punto de atención continuada, los servicios de urgencias de nuestros centros de salud, es muy probable que los facultativos o enfermeros que nos atiendan sean PEAC. Atienden también a nuestros niños, aunque no sean pediatras, en esa primera asistencia.

Habremos comprobado también que frecuentemente están hasta arriba de trabajo y no dan más de sí, o que habiendo, en tal PAC, un sólo “equipo” (médico y enfermero), en ocasiones tienen que abandonar una sala de espera llena de pacientes para atender una urgencia en el exterior.
La verdad es que trabajan en condiciones muy precarias. Tienen que hacer de telefonistas, de celadores, de chóferes, porque están ellos solos. De guardia. Y sobrecargados de trabajo. Lee el resto de esta entrada

Estimado cliente

“Sentimos comunicarle que el motor de tipo EU5 EA 189 correspondiente al número de bastidor… que ha introducido está afectado… Le garantizamos que Volkswagen AG está trabajando lo más rápido posible para encontrar la solución técnica que le será comunicada…

Atentamente,
Volkswagen”.

El engaño, la trampa, el fraude, la violencia, y (¿por qué no decirlo?) el sadismo, constituyen las líneas de “pensamiento” y perversión que dirigen hoy nuestro mundo económico y social.
Estamos en manos de gente muy poco sana, que no anda bien de la mollera, aunque este juicio diagnóstico peca, quizás, de contemplativo, pesimista, y excesivamente resignado. No. En realidad todo o casi todo está (aún) en nuestras manos, y no en manos ajenas, tan poco fiables por otra parte. Lee el resto de esta entrada

CHURRAS Y MERINAS

rey-juan-carlos-de-caza-con-corruptos

Tras perder Esperanza Aguirre la poca credibilidad que le quedaba, achacando (en un intento de asustar al personal más ingenuo) un ataque avieso contra la civilización occidental (que ella en exclusiva representa), a los partidos emergentes (que deben venir de Asia procediendo de Atila), dice ahora un tertuliano gubernamental del régimen en monocultivo (que tanto nos recuerda a tiempos caducos) que así como el PC en otros tiempos, con Carrillo al frente, supo buscar la concordia, los “comunistas” de la nueva hornada 3.0 (¿PODEMOS?), quieren retrotraernos al pasado.

Lo cual dicho esto a adultos que ya no usan hombre del saco, suena no sólo increíble sino indecente.

¿O es que en el “pasado” los aspirantes a políticos (si es que existía tal cosa en aquellos gloriosos tiempos), promovían las “primarias”, se recortaban sus propios sueldos, o confeccionaban sus programas políticos mediante el voto libre en Internet?

¿O cuándo tocaban una miaja de poder, priorizaban la vivienda de los desesperados, sobre los beneficios de los bancos rescatados, como premio y recompensa, de su propia estafa?

¿Qué tendrán que ver las churras con las merinas, o buscar la justicia con impedir la concordia?
Como sí la concordia fuera posible sin justicia y sin solidaridad.

No veo yo a los “soviets” de la estepa helada manejando con soltura y libertad, la red abierta a la información libre.

Del mismo modo que imaginar al gobierno represor de Tiananmen como ejemplo de democracia (bueno para el negocio), cuesta tanto como imaginar al PP encajando la libertad de las “primarias 3.0”.

Que para mi tengo que el único ataque “asiático” a la civilización occidental, son los mecanismos y trucos de explotación laboral, cercanos a la esclavitud, importados desde el Extremo Oriente.

Que si lo miramos desde la perspectiva correcta, nuestros “liberales” más vociferantes son, sottovoce, “pro-chinos” (en el sentido de fabricas con esclavos y puertas con cerrojos).

Claro que para quien piensa que “el dinero es cobarde” y sólo florece en un ambiente de corrupción, o confunde las interacciones sociales y las relaciones humanas, con la mecánica darwinista de las bestias, todo lo que no sea funcionar mediante “mordidas”, mordiscos, sobornos, y un remanente generoso de paro que permita la explotación laboral, debe ser “trotskista”.

Estas invocaciones a la civilización occidental y a la libertad, mientras se pegan tiros desde un maletero por sí caen bolsas de dinero público del cielo libre de impuestos, es el modus operandi habitual de los tahúres.

Sea como fuere, el caso es que esos enemigos de Occidente tan denostados por su peinado y camisas mal ajustadas (radicales los llaman también), que en realidad son generadores de consenso, han logrado convencer a todos (he ahí al consenso) de que esta democracia está corrupta y apesta (convencimiento nada complicado dadas las evidencias), y hoy ya nadie discute, salvo golfos con intereses personales, la necesidad de regeneración democrática.

De lo cual cabe inferir que nos vendría muy bien y sería de gran ayuda, que algún gerifalte de la Internacional socialista o liberal (en realidad son la misma empresa) aterrizara, como caído del cielo, en nuestro solar patrio para echarnos un cable en esta operación de saneamiento democrático, siempre que no sea de los que han colaborado directamente en su corrupción (por ejemplo el señor X).

Alguien que nos ilustre como dejar de ser una nación puntera en explotación laboral, y la segunda más potente de Europa (después de Rumanía) en pobreza infantil.

Si alguien tiene un deseo irrefrenable de volver al pasado, a la tradición, a lo de siempre, son los que, recordándonos tiempos de nuestra infancia, pintan con cuernos y rabo a los que no piensan como ellos, y por desgracia para su negocio y cotarro, están indignados porque no son tontos.

¡Que viene el coco!

¡Si, pero con birrete y título universitario!

Lo único que puede consolarnos de este intento tan torpe de intoxicación, es pensar que a poco que crezca la lucidez microeconómica como se infla el espejismo macroeconómico, estos argumentos tan rústicos no sólo parecerán necios, sino malintencionados.

MAMANDURRIAS

Madre con niño muerto (I) - Picasso

Titulares de hoy:
“Uno de cada tres niños en España vive en situación de pobreza” (EL MUNDO). Y en el contenido del artículo se comenta: “Uno de cada diez es pobre severo. Sólo Rumania, con el 35%, presenta datos peores entre los países de la Unión Europea”.

“La pobreza infantil en España, amenaza con ser crónica”.
“La crisis y la falta de ayudas condenan a 840.000 niños a la pobreza crónica” (EL DIARIO MONTAÑÉS).

Así, prima facie y sin consultar el diccionario, uno podría pensar que la palabra “mamandurria” no existe. Que es un invento, una entelequia, una broma lingüística. Una creación artística fruto de la desesperación.
Una onomatopeya que se escupe cuando se pega al paladar la lengua sedienta de los estafados.

Una lengua seca, hambrienta, como esa lengua muda que una madre dispara al cielo en el Guernica de Picasso, buscando entre el humo y el fuego, una palabra que devuelva el alma a su hijo.

Pero esa palabra (mamandurria) existe, y es una palabra redonda que brota de una teta consumida. Y aunque nacida de las entrañas del asco, la Academia la reconoce como suya, como nuestra. Más nuestra que suya, o más de los que padecen sed de justicia que de los que deciden las reglas del lenguaje y la política.

Es palabra sonora y expresiva, incluso expresionista, que parece brotar por generación espontánea, sin premeditación ni pose, automática como quien respira el hedor de la ciénaga y comprime el diafragma para vomitar un concepto.

Palabras contra bombas. Palabras contra “ajustes”. Palabras contra “reformas”. Palabras contra estafas. Palabras contra la pobreza infantil.
¿Pactos?
Acabar con esto es lo primero que hay que pactar.

¿Qué son esos “ajustes” y “reformas” tan alabadas por los oráculos macroeconómicos?
Mamandurrias.

Las palabras contra las bombas, el acero, el fuego, el hambre o la injusticia, las palabras contra las divinidades tecnócratas del séptimo cielo, son especiales. Solo pueden ser gritos, expresiones guturales que nacen de la garganta, onomatopeyas, porque la antigua lógica, la vieja ética, la denostada justicia, los añorados principios, las exigibles aspiraciones que civilizaban antes a la bestia, han quedado hechas añicos por una ideología que no admite replica. Exacta, despótica, inhumana. A sueldo.

Tetas saqueadas, madres heridas, niños con hambre, y parásitos.
Todo en un sólo vocablo: mamandurria.

En un país digno de tal nombre, cualquier programa electoral que se precie debería incluir una lista de mamandurrias a eliminar, para que coman los niños. En el nuestro, tal lista,  sería significativamente larga.

Por ejemplo:
El Consejo consultivo de Leguina y Gallardón (he ahí el consenso constitucional). Sueldos borbónicos hasta para las Meninas (¿tan caras están las chuches?). Pensiones de sangre azul. Tarjetas Black. Bicocas aforadas. Sinecuras vegetantes. Indultos colegas. Retiros dorados y pensiones VIP para la Nomenklatura. Los préstamos e intereses que estrangulan y saquean las democracias…
Todo eso son MAMANDURRIAS.

Que coexisten con el hambre infantil, por ejemplo, y con el desahucio de familias.
Contrastes como estos, nos devuelven al pozo de la barbarie.

Hay flujos de datos y corrientes de ideas, que cuando se cruzan como nubes cargadas de razón y sinrazón, saltan chispas y encienden rayos que, o nos iluminan o nos abrasan. Por ejemplo: la OCDE “aplaude las reformas de Rajoy”; “La OCDE exige abaratar más los despidos en España”; “anima a España a mantener el pulso de las reformas”; “reformas” cuyo significado implícito (eufemístico)  es explícito (violento), y ya conocemos en forma de recortes y perdida de derechos.

Porque el programa de “reformas” no consiste (a pesar de las posibilidades del término) en hacer competitivo al político, al mangante, al parasito, al explotador. No.

Se da por supuesto que el programa “reformador” que se exige y se premia, solo puede consistir en apretar el cuello al famélico, y de hecho consiste en acercar el concepto “empleo” al hasta ahora proscrito estado de “esclavitud”.

Por otra parte,  la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, denuncia que España es uno de los países con más casos de explotación laboral.

Como las “reformas” tan alabadas consisten básicamente en explotación laboral, y traen de la mano pobreza y hambre infantil, uno de esos dos organismos es indecente, y promueve de hecho (como si fuera doctrina sana y de ley) un ataque directo contra derechos fundamentales.

En resumen:
Mamandurrias.

A %d blogueros les gusta esto: