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España profunda, Larra eterno

Charlot

Si el “Vuelva usted mañana” de Larra hizo proverbial la ineficiencia de la Administración española de su tiempo, el “Vuelva usted dentro de ocho días” de la Atención primaria del SESCAM, ha hecho proverbial el fracaso de un mal modelo.

Si al hecho de que la Administración pública “progresista” le ha copiado los peores vicios y trampas a la empresa privada neoliberal (en cuanto al maltrato de los trabajadores se refiere), le sumamos ahora los recortes que como novedad decimonónica están de moda, y que generalmente se aplican donde más daño hacen, tenemos los condimentos necesarios para hacer un pésimo guiso y un mal papel.
Claro que eso no le importa a nadie salvo a los que lo sufren a diario: trabajadores y usuarios.

Los gestores chapuza suelen poner parches a situaciones que requieren un cambio de modelo. También es cierto que no suele haber enfrente nadie que se lo impida, ni a nivel político ni a nivel sindical. Esto explicaría que llevemos arrastrando en la atención primaria de nuestra Comunidad listas de espera inadmisibles en otro tiempo. Vamos de deterioro en deterioro.

Aunque los gestores tiren de parches con la facilidad con que se sacan un decreto de la manga (diga lo que diga la ley y la jurisprudencia), saben de sobra que la medicina que se requiere para esta enfermedad es un cambio de modelo.
Pero el cambio de modelo toca intereses muy particulares, y los intereses particulares en este país siempre han estado muy por encima del interés general.

Volviendo a la España profunda. Hay quien acaba curado de espanto a la segunda o a la tercera, yo no lo logro ni a la cuarta. Los relatos de horror y pesadilla que leo a diario en mi wasap corporativo (PEAC), me siguen produciendo tanto espanto como el primer día. Sobre todo en lo que se refiere a las jornadas maratonianas de trabajo que parecen programadas por un siniestro Mefistófeles.
El tal Mefistófeles se alimenta de salud humana en el ramo laboral, y engulle personas al ritmo de una máquina trituradora. Es una especie de “progresismo” inventado en el averno profundo, que progresa con la misma frialdad e indiferencia que una cadena de montaje. Entras por un extremo en forma de PEAC  (personal estatutario de atención continuada, ¡hasta suena bien!) y sales por el otro en forma de esclavo.

Y es muy propio de esclavos hacer 65 horas “seguidas” de trabajo sin rechistar. Algo de lo más normal. Hasta que se empiezan a hacer 72 horas “seguidas” de remo galeote en la bancada sanitaria de algún PAC del SESCAM (consultas a destajo), que indica que el tema ya se ha salido de madre y que algunos gestores incurren en graves faltas, quizás delitos.

En el wasap se puede leer hasta la descripción anatómica (no en balde somos sanitarios) de las lesiones que dichos calendarios de trabajo producen en unos trabajadores por otra parte indefensos. ¿Creen ustedes que esto les importa a los gestores y demás órganos anexos de prevención? Pues no.

Pero para montar un cortijo no basta una pata, de ahí que junto al remero galeote que todo lo sufre (por miedo a represalias) florezca el privilegio, o si suena mejor digamos “trato diferencial”. Pongo un ejemplo qué es la mejor forma de entender las cosas. Si un PEAC (esclavo oficial del modelo) incumple su jornada de trabajo legalmente establecida, generalmente contra su voluntad y por decisión ajena de los que des-coordinan sus turnos, tal incumplimiento (no solo involuntario sino impuesto) se le retrae en nómina como cantidad debida. Por contra, si eres de los que viajas en primera, tal incumplimiento de jornada no solo se consiente sino que se alienta. Obviamente tal incumplimiento de la jornada legalmente establecida, al ser en este caso abonada (he ahí la diferencia de trato), no tiene más remedio que degenerar en vicio y desembocar en listas de espera. ¿Entienden por que hablo de un mal modelo?

¿Faltan sustitutos o sobran falsas “libranzas”?
Ya me respondo yo mismo: las dos cosas.

Lo que no se entiende es que los mismos que apoyan un modelo nefasto que supone que se dejen de cumplir entre 300 y 500 consultas de las “obligadas” y “presupuestadas” por centro de salud y año, debido a la mal interpretada y peor gestionada “libranza” posguardia, consultas que sin embargo se abonan a su titular, se quejen de que faltan sustitutos.
¿Como no van a faltar?

Con ese modelo siempre faltarán. Ni en todo el globo terráqueo hay sustitutos suficientes para alimentar ese modelo. Lo que no es sustituible, porque es obligación presupuestada y abonada al titular, no se debe sustituir. Quizás entonces haya sustitutos suficientes para las libranzas legales (vacaciones, permisos…).

Vayan a un modelo guiado por el interés general y la razón. Vayan a un modelo que nos beneficie a todos, y sobre todo al usuario, vayan a un modelo madrileño, o navarro, o murciano, para organizar la atención continuada, pero no al extremeño que es más de lo mismo y aún peor. ¡Aprendan de la virtud ajena! ¡Desmonten de una vez por todas el cortijo!

El peligro de los gestores desatados es que no saben salir de un mal modelo si no es yendo a otro peor. Y en eso están según todos los síntomas. No dan para más. Temible septiembre nos espera.

Sentencia del Tribunal Supremo: El descanso postguardia no es libranza. 

 

 

 

 

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COSAS DE LA ATENCIÓN CONTINUADA 1

ALGUNOS COMENTARIOS INTERESANTES DE COMPAÑEROS DEL SAC DE ASTURIAS (SERVICIO DE ATENCIÓN CONTINUADA) QUE A LOS PEAC DEL SESCAM NOS RECUERDAN ALGO MUY PRÓXIMO Y CONOCIDO

Asi es Carmen, en el 2012 en el Sespa se incumplía la ley. Se trabajaban voluntariamente 31 horas seguidas…Ahora, desde 2016 se promocionan guardias de 17 horas de los EAP y libranza después de la guardia, con una realidad asistencial muy parecida a la descrita

Ahora tampoco respetan la ley. Permiten mas horas complementarias de guardia de lo que marca la ley. En plena crisis económica, con recortes en sanidad, con aumentos de jornada; he oido decir a un médico de EAP que hace guardias seguidas de libranza: “nunca he trabajado menos y ganado tanto”…

Tampoco se respetan los limites legales de la jornada. Hay personal de los EAP que hacen 4, 5 o 6 guardias al mes. Por ejemplo 4 guardias al mes seguidas de libranza suponen 44 dias “libres” pagados que hay que sumar a las vacaciones y dias de libre disposición reglamentarios….A pesar de las instrucciones del Sespa la mayoría tampoco se asignan las guardias de los viernes…Cada Gerencia funciona a su aire…Esperemos que la reorganización de la Atencion Continuada respete la ley y ponga racionalidad y eficiencia asistencial. Los ciudadanos estarían mejora atendidos y se crearía empleo estable en la sanidad asturiana

Hay varios modelos organizativos pero se resumen en dos: 1. Unos profesionales deciden lo que quieren hacer según sus intereses y otros profesionales trabajan tanto y cuando los anteriores deciden. 2. Se respeta la ley y se organiza la actividad asistencial en dos tramos horarios diferenciados. Uno para los profesionales de los EAP asegurando su presencia en la consulta todos los dias y otro para los profesionales de Atencion Continuada y Urgente en los Puntos de Atencion Continuada.

Ni más ni menos Luis, pero por encima hay una legalidad de obligado cumplimiento y un deber político de gestionar con cordura el dinero público, cosa que no se está haciendo en Asturias con la aplicación de la libranza bajo el modelo elegido, que no es ni más ni menos que tirar el dinero de tod@s l@s asturian@s

https://www.facebook.com/groups/298724060320541/

Atención Primaria: Un modelo francamente mejorable

Cartel centro

 

La atención primaria de nuestra sanidad funciona las 24 horas del día, y esto es fundamental para el segundo nivel, el nivel hospitalario, porque si atendemos al número de asistencias que se prestan en esas 24 horas en nuestros centros de salud, todos los días del año, hay que reconocer que su labor es ingente.

Es un magnífico filtro que resuelve a un coste económico ajustado muchas demandas asistenciales que el nivel hospitalario no podría asumir. Por eso la atención primaria es una pieza fundamental e imprescindible del engranaje de nuestra sanidad, pero a veces esa rueda dentada con que se inicia todo el mecanismo se desajusta, y entonces toda la máquina chirría hasta poder llegar a descarrilar. El deterioro que observamos actualmente tiene mucho que ver con esto.

En ese “movimiento perpetuo” de las 24 horas de servicio de nuestra atención primaria hay en términos  generales dos franjas horarias definidas por una función distinta, la que atañe a la consulta ordinaria y la que atañe a la atención continuada o urgente (guardias). Cuando acaba una y se cierran las consultas, empieza la otra y se abren los PAC (Puntos de Atención Continuada).

Hay en cierto modo también un personal específico que con la misma categoría profesional y académica asumen esas dos funciones diferenciadas y esas dos franjas horarias distintas: el personal de consulta y el personal de atención continuada o PEAC (Personal Estatutario de Atención Continuada), y esto no solo por motivos de eficiencia sino también por imperativos legales respecto a la duración de las jornadas y la duración de los descansos que establece nuestro Estatuto Marco, así como la normativa europea de obligado cumplimiento. Cuando unos empiezan a descansar finalizada su franja horaria de trabajo, empiezan los otros a trabajar en su propia franja horaria. En un esquema que se presenta como ideal en el Estatuto Marco, las 12 horas de trabajo de unos se corresponden con las 12 horas de descanso del otro colectivo y viceversa.

Como vemos parece una danza coordinada que permite la “continuidad asistencial” de la atención primaria, cuyo hilo no se debería romper ya que cubre una demanda asistencial impredecible y contingente durante las 24 horas del día. Y aquí aparece ya un concepto que es clave en la atención primaria y en la medicina de familia: la continuidad. El Médico de familia es el médico de la continuidad.

La manera de coordinar estas dos funciones y franjas horarias, y a estos dos colectivos profesionales de la atención primaria (personal de consulta y personal PEAC), o dicho de otro modo, la manera de organizar y coordinar la atención en la consulta ordinaria y la atención urgente en el PAC, condiciona directamente la eficacia del primer nivel asistencial, de esa primera rueda dentada (la Atención Primaria) de la que depende todo el mecanismo de la asistencia sanitaria que presta el SESCAM. Por eso vemos cómo los distintos MODELOS que existen en las distintas Comunidades autónomas y servicios sanitarios para organizar la atención continuada y las urgencias de los Centros de salud, producen efectos tan dispares y tan importantes.

El SESCAM ha optado por el peor. El actual modelo de organización que implementa el SESCAM es altamente ineficiente tanto desde el punto de vista asistencial como desde el punto de vista económico, además de ser tóxico desde el punto de vista de la salud laboral para un amplio número de profesionales. Lo cual se paga en bajas por enfermedad y fuga de profesionales.

Al optar por romper el esquema propuesto como ideal por el Estatuto Marco y programar guardias largas de 17 o 24 horas de duración, distorsionando el equilibrio de las 12 horas de jornada máxima seguidas de 12 horas de descanso, obtiene las siguientes consecuencias:

La mayoría de las veces que los sanitarios de consulta (médicos y enfermeros) hacen guardia, y dado que la hacen en turnos de 17 y 24 horas, sin acotarse a las 12 horas de jornada máxima, al día siguiente se cierra su consulta. Esto supone que en un centro de salud donde 7 médicos y 7 enfermeros de consulta hacen guardia, se cerrarán a lo largo de un año entre 168 y 252 consultas de medicina y entre 168 y 252 consultas de enfermería, es decir que entre ambos colectivos se cerrarán entre 336 y 504 consultas, que no obstante se pagan. Esas cifras o similares habría que multiplicarlas por el número de centros de salud y PAC que constituyen la red de Atención Primaria. No hay manera más drástica e ineficiente de romper la continuidad de la Medicina de familia. Esto es lo que genera las cada vez más dilatadas listas de espera en atención primaria, clave de su deterioro, y con importantes repercusiones en las urgencias hospitalarias.

Si ustedes preguntan a los gestores del SESCAM por que organizan esto así, tan ineficazmente, tan en contra del interés general, no sabrán o no querrán darles la razón.

Esta es la opción peor y más arcaica. Luego existen otras más avanzadas y racionales.

Por ejemplo, en Madrid las consultas van por un lado con su personal de consulta específico, y las urgencias de primaria van por otro, también con su personal específico. Dado que el personal de consulta no hace guardias, las consultas no se cierran y permanecen abiertas todos los días. Comparen con las cifras de consultas cerradas que hemos puesto más arriba, y podrán intuir cuales son las consecuencias sin duda ventajosas sobre las listas de espera, la calidad de la asistencia, y el interés general.

Podemos referirnos todavía a otro modelo eficiente que podemos llamar “navarro”. En este otro modelo, el personal de consulta realiza rotativamente turnos de guardia cortos (hasta las 20 horas) tras acabar su consulta, y a partir de las 20 horas toma el relevo el personal específico de atención continuada. No solo son turnos más cortos y saludables (para unos y para otros) sino que se respeta el descanso de 12 horas que permite que el profesional de consulta al que ha tocado rotativamente ese turno de guardia corto, descanse y abra su consulta a las 8 horas del día siguiente. No se cierran consultas. Del cierre de ninguna consulta al cierre de entre 336 y 504 en cada centro de salud, hay una diferencia que se nota y repercute en las listas de espera y la calidad asistencial. Sin duda hay diferencia también en el buen uso del dinero público porque las consultas que se pagan, se han pasado de manera efectiva y real. No pasa lo mismo en el modelo arcaico del SESCAM, donde no es fácil calificar el hecho de abonar el desorbitado número de consultas que no se pasan.

No pregunten a los gestores del SESCAM por qué optan por el peor modelo, el más ineficiente y el más costoso, porque no les van a contestar. Es un enigma.

A pesar de ese enigma ellos saben que la jornada complementaria (guardias) es un DEBER que la Administración sanitaria administra, cuando tiene buen juicio, en base al interés general. Unas Administraciones administran ese deber bien y otros pésimamente. Lamentablemente el SESCAM está en este último grupo.

 

 

 

PODEMOS, el SESCAM, y el ajo

Centro-Salud-Urgencias

Y se preguntarán ustedes:
¿Qué tiene que ver el SESCAM con el ajo?
Y yo les contesto:
Efectivamente el SESCAM no tiene nada que ver directamente con el ajo, pero si con la explotación laboral.

Y es que recientemente llamó mi atención una noticia en la prensa que decía: “Hallan a 59 inmigrantes en Cuenca en condiciones infrahumanas trabajando en la campaña del ajo”.
Y ya en el desarrollo de la noticia se explica que los explotados estaban sometidos a “jornadas de trabajo interminables”, y se habla de “trata de seres humanos con fines de explotación laboral y contra los derechos de los trabajadores”.

Claro que este hallazgo sólo ha podido lograrse gracias a “inspecciones preventivas en lugares donde se sospechaba que podrían existir víctimas de explotación laboral”.
Ha sido una operación de la Guardia Civil y la Inspección de trabajo.

El campo de Cuenca durante la campaña del ajo parece ser uno de esos sitios “sospechosos” que pueden ocultar casos de explotación laboral.
Pero ¿y si la guardia civil y la inspección de trabajo dirigieran sus pasos y sus investigaciones por ejemplo a un PAC (punto de atención continuada) o servicio de urgencias de un centro de salud del SESCAM durante un fin de semana o puente prolongado?

Pues se encontrarían con sorpresas desagradables, porque no faltarían, antes al contrario, los casos en que médicos y enfermeros PEAC realizan jornadas de 48, 65, o 72 horas seguidas de trabajo (se han dado casos de cinco jornadas seguidas), y claro, esto no conviene que se sepa, aunque casi “todos” lo saben. Y en ese “todos” incluyo a quien tiene la responsabilidad legal de impedir que eso ocurra.

Pero no sólo no lo impiden sino que lo ocultan o incluso lo alientan.
Estamos hablando de un servicio público asistencial de urgencias y de una Comunidad con gobierno “socialista”.

El wasap es una forma posmoderna de conversar bastante alocada y estrambótica. En grupos amplios, por ejemplo un wasap profesional o corporativo, puede ser una auténtica locura. Como todas las conversaciones, la conversación del wasap tiene un carácter ondulante o en picos, con fases de letargia y fases explosivas que son muy difíciles de controlar o seguir. Pero el wasap profesional o corporativo, y estamos hablando de un wasap PEAC (el colectivo profesional más explotado y maltratado del SESCAM), es decir, de médicos y enfermeros que trabajan para el SESCAM, tiene algo especial y es que profesionales que nunca se han visto y que quizás nunca se van a ver, empiezan a compartir en una conversación colectiva y abierta sus experiencias y más concretamente sus pesadillas laborales. Pesadillas que al SESCAM interesaría mucho que no vieran la luz y permanecieran aisladas y en la sombra, pero que por este medio tan moderno -el wasap- se comparten y se comunican precisamente a la velocidad de la luz y empiezan a revelar la auténtica naturaleza de la situación: una explotación laboral ubicua, conocida, y cuando no alentada, si consentida. Una explotación salvaje que no creeríamos posible en este medio.

Y esos mensajes y experiencias que se intercambian ya en tromba ponen también de manifiesto un cinismo de los gestores que consienten esa situación o bien la imponen con amenazas indirectas o directas, veladas o expresas, a quien creen indefenso y aislado.
Esto es posible porque “todos” los responsables de que esto no ocurra, “todos” han fallado.

Para hacerse una idea del tipo de experiencias (pesadillas) laborales que se comunican en un wasap del personal PEAC del SESCAM, quiero poner aquí el contenido literal de uno de esos mensajes, de hace dos días, y que sólo es la muestra parcial de un conjunto más amplio. Habla una compañera:

“Porque la verdad es que muchísimos hemos vivido malos tiempos, yo por ejemplo, he llegado a hacer guardias de cinco días consecutivos, y todavía hago de 65 horas, y hoy con 60 años y alguna limitación, y es lo coges o lo dejas”.

Recapitulemos: esto ocurre en SESCAM, Castilla-La Mancha, España, Europa, lo que normalmente se conoce como “primer mundo”.

Hablo hoy con un compañero PEAC que me había llamado hace un tiempo para manifestarme su situación, muy similar a la que describe la compañera más arriba, y que no es sino pura explotación y maltrato laboral. Nada ha cambiado me dice. Si no hace el sobreesfuerzo de realizar más de 24 horas seguidas de trabajo, no libra NINGÚN fin de semana al mes. Repito: NINGUNO. Ese es el chantaje. Y eso que su nombramiento es para cubrir (como médico o enfermero PEAC) una “franja horaria” y no días concretos como festivos o fines de semana.

Tal como respira el Estatuto Marco, donde se habla de jornadas y descansos de 12 horas, debe suponerse que esa “franja horaria” hace referencia a la “franja horaria” que va de 20 a 8 horas (modelo navarro).

El cinismo de los gestores en el que se envuelve el maltrato a este personal puede ir desde decirle al profesional que se queja: “A lo mejor es que no estás preparado para aguantar este tipo de trabajo”, a otro momento posterior en que el profesional con la salud ya rota comunica que abandona, y entonces el responsable de la Gerencia le dice con igual cinismo “No sé cómo aguantáis tanto”.

No debe extrañarnos por tanto que haya visto abandonar el puesto a seis compañeros en los últimos dos años.

Una de las ventajas que debe esperarse de la entrada de Podemos en el gobierno de Castilla-La Mancha es que algunos cotos cerrados empiecen a orearse y que algunos espacios oscuros empiecen a iluminarse.

La oportunidad que se le ofrece a esta formación política en nuestra Comunidad sólo será aprovechada si al final los ciudadanos sacan la conclusión de que vinieron a resolver problemas, a impedir brutalidades como las descritas, y no sólo a ocupar poder. Les invito a investigar y conocer más sobre este asunto.

En vista de que estas son las extrañas circunstancias laborales que a algunos profesionales del SESCAM les toca vivir y padecer, hago desde aquí un llamamiento a PODEMOS, a la Inspección de trabajo, y a la guardia civil, para que amplíen su radio de acción y consideren como lugar “sospechoso” de ocultar casos de explotación laboral no sólo el campo de Cuenca durante la campaña del ajo sino también los PAC de los centros de salud del SESCAM durante los fines de semanas y puentes prolongados.

El camarote de los gestores del SESCAM

 

 

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Cuando los profesionales de un ámbito de trabajo, en este caso el sanitario, que son los que palpan cada día la realidad de los hechos y conocen de primera mano los problemas y las posibles soluciones, no son consultados por la Administración para abordar cambios importantes en él, sino que son dejados al margen, como un cero a la izquierda o un cuerpo muerto, elástico, y moldeable, y todo se hace a la sombra de los despachos, con su aire acondicionado y su servicio de seguridad, la realidad queda tan lejana y filtrada por datos y estadísticas que los resultados probablemente serán nefastos, y ni siquiera con propaganda póstuma se podrá maquillar el color del muerto.

Cuando ante un primer borrador para un cambio en la organización de la atención continuada de nuestros Centros de salud, los profesionales afectados no dan crédito y no salen de su asombro, es que algo se ha hecho muy mal y el rechazo y el malestar que se va a generar, no puntual sino mantenido en el tiempo, no se ha calibrado suficientemente.

El gobierno de Cospedal empezó a cavar su tumba aquí mismo, en los PAC, los puntos de atención continuada de los centros de salud, por la ocurrencia de un consejero de sanidad, Echaniz -de ingrato recuerdo- según la cual cerrar los PAC para utilizar ambulancias más baratas era una idea genial.
El gobierno del PP no pudo sobreponerse a ese error. Fue un error tan grave que resultó fatal.

Las ideas geniales a los gestores economicistas suelen salirles por la culata. Y es que hay cosas con las que no se juega, una de ellas es la salud, la otra la educación.

La sanidad, como la educación, es verdaderamente importante en el sentir de los ciudadanos. Un gobierno si quiere tener éxito y perdurar en el tiempo tiene que ser muy prudente en las decisiones que toma en estos ámbitos del servicio público.

Arrastramos aún hoy decisiones tomadas en el 2008 sobre la forma de organizar las guardias (atención continuada) en atención primaria, que empezaron por alentar y acabaron por consolidar definitivamente las listas de espera para el médico de cabecera y la progresiva ausencia de este de su consulta. Añadido a ello el despilfarro económico que supuso pagar un mismo trabajo de consulta dos veces. Todo ello no ha llevado sino al deterioro de la atención primaria.

Cuando ahora se ofrecía en Castilla-La Mancha una oportunidad para corregir aquel  error de 2008, y eso era lo que se esperaba del buen juicio y la sensatez de los gestores del SESCAM, salen con una solución absurda que potencia aún más dicho error.

Si se pretende que una parte de la jornada del PEAC se desarrolle en consulta (puro parche, sin efectividad real que no recompone la continuidad asistencial rota del médico de cabecera) es que a su vez la atención continuada que deja de hacer el PEAC la va a hacer el profesional de consulta (sin más objeto que engordar nómina), y por ello mismo faltará aún más a su puesto natural de trabajo: la consulta. Es como echar gasolina a un fuego. Pura insensatez.

Es -para describirlo de otra forma- como si en un equipo de fútbol pusiéramos al portero a jugar de delantero centro, y al delantero centro a jugar de portero (obra de un Mister inspirado), y nos sorprendiera que no metiéramos ningún gol y a nosotros nos los metieran todos.

Si esas ausencias del médico de cabecera ya constituían el fundamento real de las listas de espera para el médico de cabecera, la nueva ocurrencia de los gestores del Sescam alimentará ese círculo vicioso donde la atención primaria entra en un torbellino acelerado hacia su propia desintegración, que ya se intuye en el ambiente. Y si no se cree, léase este artículo.

Al parecer, en el camarote de los gestores del Sescam, que cada vez se parece más al camarote de los hermanos Marx, ni siquiera se plantean los modelos alternativos que resuelven de un plumazo todo esto, e incluso ahorran dinero.

Y los hay. Pero no quieren.

Ya dijimos en un artículo previo como para el SESCAM el profesional PEAC (médico o enfermero) que cumpla 55 años, o 58, o 62, debe seguir actuando como si esto no hubiera ocurrido y aún tuviera 54.
Lo cual diríamos que introduce un factor surrealista y cómico en un ámbito aparentemente racional y serio, si no fuera porque al mismo tiempo constituye una burla consumada a la salud laboral ejecutada por un ente que dice promover la salud.

Si a ello unimos los casos en que estos profesionales (sea cual sea su edad porque no cumplen años) hacen 48 o 65 horas seguidas de trabajo con el visto bueno del ente en cuestión, estaríamos ante situaciones que claman al cielo y que ponen al descubierto que quien dice promover la salud en realidad la machaca.

Creo que fue Groucho Marx el que en “Una noche en la ópera” dijo algo así como “La parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte”, cláusula que tanto nos recuerda a las cláusulas infumables que el SESCAM suele prodigar en sus prodigiosas normas.

Y no es broma porque en nuestro ámbito de trabajo la parte contratada de la primera parte (EAP) hace de parte contratante de la segunda parte contratada (PEAC), de tal forma que a todos los efectos la parte contratada de la primera parte (EAP) decide los turnos y retribuciones cada mes y sin conocimiento previo de la segunda parte contratada (PEAC).

Y es que ese arte de aportar seriedad formal a lo que no pasa de ser un chiste, sólo pueden lograrlo dos colectivos: los hermanos Marx o los gestores del SESCAM.

SESCAM: Reciclando errores

Sescam

 

Al parecer, el SESCAM del PSOE no aprende de los errores del pasado. Tropieza dos y hasta tres veces en la misma piedra.

La actual Dirección parece inmune a cualquier tipo de actitud razonable, e impermeable a la enmienda sobre los errores de otro tiempo. Que fueron errores del PSOE y vuelven a ser errores del PSOE. ¿Qué opina PODEMOS de CLM sobre estos errores “voluntarios” de su nuevo compañero de viaje?

En vez de gestionar de cara al futuro y la eficiencia sanitaria, reciclan errores viejos (que llevaron a la bancarrota) de cara a la conservación de privilegios ilegítimos, con un evidente tufo a corrupción.

Veamos algunas preguntas básicas:

¿Qué preferirá el usuario y el ciudadano en general? ¿Qué un mismo y solo trabajo se pague una o hasta dos veces? Recuerden que estamos hablando del dinero de todos, de dinero público. ¿Cómo es posible que se diga que no hay dinero al mismo tiempo que se ampara, y ahora incluso se alienta esta irregularidad?

¿Preferirá que su médico de cabecera se encuentre dentro de la consulta o ausente de ella? ¿Cuál de estas dos opciones favorece la continuidad asistencial y el éxito de la atención primaria?

¿Por qué en vez de inspirarse en el modelo “navarro”, que es más eficiente y ajustado a la legalidad, quiere imitar al modelo “extremeño” que es directamente cochambroso?

En un pasado no muy lejano, el SESCAM del PSOE casi entró en quiebra, no porque la sanidad pública resulte cara, si tenemos en cuenta los beneficios de todo orden y los rendimientos económicos que produce tener una población sana (no hay mejor negocio para un país que tener una ciudadanía saludable), sino porque la gestión muchas veces es penosa y comete errores de bulto.

Con la presentación estos días a los sindicatos (y por tanto a sus afiliados) de una nueva propuesta para organizar la atención continuada y la función del personal PEAC, el SESCAM parece querer reincidir en errores del pasado, que casi nos costaron –y no hace tanto- la bancarrota de la sanidad pública,

Si en aquel entonces el error (que consiste en pagar un mismo trabajo dos veces) se cometió sacándose de la manga, contra legalidad, jurisprudencia, y eficiencia económica, la figura elástica del correturnos, para hacer un trabajo que ya cobraba otro (personal de consulta) ahora se quiere que el personal de atención de continuada (PEAC), que tiene su propia área estructural de trabajo desde hace más de dos décadas, haga funciones similares al correturnos, y baile de un sitio para otro, de un turno al contrario, de la atención continuada a la consulta, y de la noche a la mañana, haciendo su propio trabajo y además el que legalmente corresponde hacer a otro (ya que lo cobra), que no es otro que el personal de consulta.
Y esto, se mire por donde se mire, es reciclar un error y reincidir en un despilfarro. Volvemos a las andadas.

No por nada, sino por su ilegalidad constitucional,  la figura del “correturnos” se disolvió como un azucarillo en las primeras turbulencias de la crisis. Es la diferencia entre los “inventos” nacionales y las enmiendas europeas que los corrigen. No paran las instituciones europeas de corregir los pufos de nuestros gestores y según qué sindicatos.

Hay una manera más sencilla de ver las cosas.
Tanto el Estatuto Marco como la jurisprudencia del Tribunal Supremo dicen que el trabajo que se cobra (y estamos hablando de la jornada ordinaria) hay que trabajarlo. Y que no se puede interpretar como licencia (posguardia) lo que no es más que un descanso entre jornadas.
Es fácil percatarse -y bastaría con observar el ejemplo ajeno de otros servicios de salud, tal que el servicio navarro- de que no es difícil hacer que la legalidad vigente y las piezas de la organización encajen, de manera que el personal de consulta cumpla la jornada que está obligado a cumplir y el personal de atención continuada cumpla la suya que, dos décadas después, debería considerarse suficientemente consolidada, y que es -como el nombre lo indica-, atención continuada y no labores de sustitución o de colaboración en la estafa.

Porque esa es otra pregunta que surge al hilo del borrador y la nueva propuesta: Cuándo al personal PEAC se le ofrezca o se le obligue a cubrir un “saliente” de guardia de una consulta ¿se le estará induciendo a colaborar en una estafa? ¿Puede ante esta circunstancia negarse a contravenir el EM y la jurisprudencia del TS, y denunciarlo en el juzgado o la fiscalía?

¿Por qué se rechaza el modelo navarro? ¿Puede el SESCAM o según qué sindicatos explicarlo de cara al público?

Resulta que este “encaje” entre legalidad y funciones distintas que propicia el modelo navarro, no sólo cumpliría con la legalidad vigente sino que tiene la ventaja añadida -y no es moco de pavo- de que produce espontáneamente y de manera inmediata una mejor prestación del servicio al ciudadano, con reducción drástica de las listas de espera para el médico de cabecera, y una mayor presencia continuada de este en su consulta.

¿Por qué entonces el SESCAM se empeña en reciclar un viejo error, incumplir la legalidad y la jurisprudencia vigente, y hacer un mal uso del dinero público, pagando por duplicado un trabajo que ya cobra el titular y último responsable de esa obligación?

Para muchos profesionales de este ámbito (atención primaria) esta sigue siendo una pregunta sin respuesta, donde entran en juego privilegios a todas luces no aclarados.

Con este borrador y esta propuesta el SESCAM del PSOE vuelve a las andadas y carga directamente contra la legalidad, contra los intereses del usuario y la sanidad pública, y contra los derechos de todo un colectivo profesional.

El modelo “Navarro” frente al escándalo de las “peonadas” de primaria (SESCAM)

Centro-Salud-Urgencias

 

A veces dudo si conviene tratar en un artículo periodístico temas laborales específicos de un sector (en este caso el sanitario) porque no está claro sí llegará en su sentido último o en su interés al lector general.

Sin embargo, cuando me decido finalmente a abordar el tema es porque entiendo que además de poder interesar a los propios profesionales implicados, o a los sindicatos, o a los gestores, puede ser también de interés del usuario, ya que el problema de que se trata repercute en gran medida sobre él.

Así, en el mundo laboral de la sanidad se conjugan o entran en conflicto los intereses de los trabajadores asistenciales, los intereses y las querencias de los sindicatos, los imperativos y alternativas de la gestión, y las necesidades y derechos del usuario que recibe la asistencia.
Es por esto último que el tema tratado puede ser de interés general.

El primer prejuicio y error que hay que eliminar es pensar que los sindicatos lo son de todos los trabajadores, o que el interés último de la Administración es la asistencia prestada, o que unos y otros tienen por norte la mejora de la sanidad pública. No es así.
Al contrario, en este ámbito del servicio público y debido a vicios que arrastra la Administración pública española (vicios que están dejando al descubierto las sentencias europeas, y hablo por ejemplo de la España “interina” como una vergüenza nacional en la que tienen su parte de responsabilidad unos y otros), muchas veces los sindicatos lo son sólo de una parte específica de los trabajadores, y la Administración obra con la misma parcialidad, dejando ambos muy en segundo plano el interés general de todos o las prioridades y necesidades de la asistencia.

A mayor abundancia cabe decir que frecuentemente se conculca la ley con el mayor desparpajo. Por ejemplo el Estatuto Básico del empleado público en los pazos que establece para ciertas convocatorias de plazas. O la legalidad sobre jornadas y descansos y sobre salud laboral. Y esto ante la vista de todos y la pasividad de muchos. Incluso de los que tienen la última responsabilidad, lo cual es sorprendente, y de pura sorpresa puede llevarnos al mutismo y la resignación.

Si nos dijeran que un piloto de avión (con pasajeros a bordo) pilota durante 48 horas seguidas, o 64 horas, no nos lo podríamos creer. O que se concentran irracional y peligrosamente sus turnos de vuelo por intereses espurios o crematísticos tampoco sería muy creíble. Pues créanse que cosas de este tipo pasan en el mundo sanitario de nuestra Comunidad con la mayor normalidad, por sistema, o incluso de manera programada en calendarios que alguien ha decidido y firmado (en ocasiones sin contar con los protagonistas).
Es tal la desidia y la “costumbre”, fortalecida en la inoperancia de sindicatos y controles de salud laboral, que algunos no tienen empacho en firmar o aparecer como responsables últimos de esos desmanes.

Que un servicio público de sanidad no dé ejemplo de salud laboral, sino que acoja en su seno barbaridades que ningún otro ámbito laboral permitiría, deja en muy mal lugar a los sindicatos del sector y nos ilustra sobre una Administración pública que ha copiado los peores modos y vicios de la empresa privada.

En la atención primaria (y esto no afecta sólo a nuestra Comunidad sino que es un modo de organización que está generalizado) hay profesionales (médicos de familia y enfermeros) que ejercen labores de consulta en su jornada ordinaria, y profesionales (médicos de familia y enfermeros) que en su jornada ordinaria realizan labores de atención continuada o urgencias.
En algunas comunidades (ej. Madrid) ambas funciones y colectivos están disociados. En otras muchas no.

La manera de coordinar una y otra función tiene consecuencias importantes, y así ha podido verse que desde 2008, no sólo en nuestra Comunidad sino también en otras, la atención primaria se ha deteriorado por un incremento de las listas de espera para el médico de cabecera perfectamente evitable. Basta con cambiar el modelo de organización de la atención continuada, que es lo que hizo la Administración Navarra en el año 2014.

Históricamente los profesionales de atención continuada, con su origen en los refuerzos, vienen estando sujetos a una situación de discriminación laboral que ha dado cabida (y todavía ocurre hoy) a toda clase de atropellos.
Las barbaridades (ilegalidades) de jornada que mencionábamos de pasada más arriba, les afectan directamente a ellos. Y así ocurre con toda una serie variopinta de derechos laborales que resultan pisoteados a diario.

Siendo este el escenario de partida en que los privilegios y las discriminaciones están marcados tan nítidamente pero sin ningún fundamento legal, no debe extrañarnos que se acabe en modelos de organización de la asistencia donde el receptor de esa asistencia -el usuario- cuenta muy poco.

El “modelo de Navarra” a que hace referencia el título de este artículo y que nos remite a una forma de organizar la atención continuada en atención primaria, es un ejemplo muy claro de un debate en el que entran en colisión intereses legítimos (y en algún caso privilegios ilegítimos) de los profesionales, sesgos y parcialidades de los sindicatos, y vicios de la Administración. Pero lo que le confiere interés “general” y trascendencia (al modelo de Navarra) es lo que supone para el usuario y el servicio público, porque al uno lo beneficia enormemente al acabar con las listas de espera para el médico de cabecera, y al otro le lleva a cumplir con su auténtica misión, que es prestar un servicio público eficiente.

Efectivamente el modelo de Navarra contradice el modelo actual que “arrastramos” y lima el exceso o la irregularidad de algunos “privilegios” (la jornada complementaria no es derecho, es deber que hay que administrar y gestionar con criterios superiores), y a la vez es más coherente con la legalidad vigente (el actual no lo es ni con la legalidad ni con la jurisprudencia), multiplica los beneficios para el usuario y la eficiencia del servicio público, y equilibra en el trato a los profesionales de atención primaria en los que actualmente se establece un sesgo y una discriminación.

En este mes de julio las mesas de negociación del SESCAM con los sindicatos es muy probable que aborden este tema.
Desde aquí quiero pedirles que se guíen por el interés general y tengan en consideración los aspectos que aquí se han mencionado, y que los intereses estrechos no pueden superponerse a ese interés general y tampoco a la legalidad vigente.

En Navarra este debate ya se hizo y el modelo fue cambiado en beneficio de todos, gracias a unos sindicatos (no todos) que supieron ver las prioridades que deben caracterizar a un servicio público.
Cuando un servicio público adopta los mecanismos insolidarios y los modos corruptos y desregulados de ciertas empresas privadas, y pone el interés general (en este caso la salud pública) muy por debajo de intereses particulares y corporativos, está falseando su naturaleza y equivocando sus objetivos.
Los intereses profesionales y corporativos son legítimos, aquí como en cualquier otro ámbito de trabajo, pero en un servicio público siempre deben estar supeditados al interés general, y nunca imponerse hasta ocasionar grave perjuicio de aquel.
Y aquí el interés general queda lesionado y la asistencia al paciente postergada por el incumplimiento de la jornada ordinaria (de consulta) que establece la ley.

Computar como trabajado y pagar como trabajado, un trabajo (de consulta) que no se trabaja -y eso es lo que está ocurriendo con el modelo actual- es contrario a lo que dicta el Estatuto marco y la Sentencia del Tribunal Supremo en el recurso 4848/2000.  Además de suponer un manejo dudoso del dinero público que puede incurrir en malversación, es el principal factor determinante de las listas de espera para el médico de cabecera.

Vuelvo a pedir una auditoría independiente sobre lo que supone esta irregularidad en el manejo del dinero público y en la prestación sanitaria comprometida y presupuestada.

Al no cumplir su jornada ordinaria (que como decimos se computa y se paga sin trabajarla), el personal de consulta puede afrontar con importante margen de beneficio sus “peonadas” de jornada “complementaria” o incluso de jornada “especial”. Esto unido a que pueden escoger las guardias “a la carta” para maximizar el número de libranzas (esto supone más o menos un mes más de vacaciones al año que se suma al mes reglamentario), constituye el vicio germinal que explica las listas de espera, el abandono de las consultas, y el deterioro de la atención primaria que acaba repercutiendo directamente en el nivel hospitalario. Las libranzas posguardia no son tales libranzas según ley, sino descansos entre jornadas sin perjuicio de la jornada que se tiene que cumplir.

Si lo analizamos bien, supone también una burla y una estafa a la creación de puestos de trabajo (amparada por los sindicatos) porque si un trabajo se computa y se paga sin trabajarlo no es necesario contratar más profesionales.

Hay que decir igualmente que consentir y amparar los casos en los que se hacen 48 horas seguidas de trabajo, o 65, sin el descanso preceptivo y sin la alternancia de profesionales obligada, va en contra también de esa creación de puestos de trabajo.

POSDATA: ¿Qué es el modelo Navarro?

Modelo de Atención Continuada del Servicio Navarro de Salud (una alternativa para la eficiencia de la atención primaria en el SESCAM) / https://www.iberley.es/convenios/empresa/convenio-colectivo-empresa-servicio-navarro-salud-osasumbidea-equipos-atencion-primaria-servicios-urgencias-rurales-5000404

Las ‘microguardias’ impiden el consenso en la reforma de las urgencias rurales / https://drive.google.com/open?id=0BwQt9a02mce6bS1oeXZVUEJaODA

Atención Continuada y Urgente Rural / Artículo de José Ignacio Yurss Arruga (Director de Atención Primaria del Servicio Navarro de Salud) / http://www.smnavarra.org/wp-content/uploads/2014/03/Diario-de-Noticias-26-de-febrero-de-2014.-carta-Yurss.pdf

 

COMUNICADO DE AMEPEAC

Amepeac-Concentración Hiendelaencina

 

Como Asociación profesional de médicos y enfermeros PEAC adscritos al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), queremos DENUNCIAR las condiciones laborales de sobrecarga y saturación que se producen en los PAC (urgencias de los centros de salud), donde la demanda asistencial se ha disparado por las listas de espera para el médico de cabecera y la deficitaria dotación de personal PEAC.

En este sentido, reclamamos explicaciones y soluciones a las listas de espera que antes del 2008 (año con cambios importantes en la organización de la atención primaria) eran prácticamente inexistentes. Estamos hablando de listas de espera de entre 7-10 días para el médico de cabecera.

Denunciamos que debido a este deterioro se ha distorsionado la naturaleza de la atención primaria, y que la accesibilidad característica del médico de cabecera está desapareciendo y trasladándose a otros niveles asistenciales que no pueden realizar idéntica función: el PAC y las Urgencias hospitalarias, niveles que carecen de los instrumentos asistenciales del médico de cabecera, que son los que dotan de sentido y función a la atención primaria.

Que por todo ello, las acumulaciones por falta de sustitutos, los pacientes desplazados, los pacientes desatendidos por las listas de espera, acaban acudiendo al PAC y produciendo su saturación, dando lugar a consultas a destajo, en jornadas de 17 o 24 horas, o incluso de 48 horas, donde casi no hay tiempo ni para comer, dificultando la asistencia de las verdaderas urgencias, y que merman la salud de los trabajadores del PAC al mismo tiempo que introducen un mayor riesgo de error en la asistencia prestada.

Por todo ello RECLAMAMOS:

1. “Doble” equipo de guardia a jornada completa en todos los PAC, ya que están aumentando las urgencias graves que acuden al PAC y se encuentran con la puerta cerrada.
Hace pocos días acudió a uno de nuestros PAC una niña que había sufrido un atragantamiento y se encontró con la puerta cerrada. El “único” equipo de guardia estaba realizando una asistencia urgente a varios kilómetros de distancia en un pueblo de la zona. Estas situaciones son cada vez más frecuentes, y se producen varias veces durante una guardia. Se necesita un equipo (médico y enfermero) que permanezca en el PAC.

2. Aumento de los mecanismos de inspección y de salud laboral en estos servicios. Entre otras cosas porque se observan graves irregularidades en la duración de las jornadas y en la distribución de los turnos.

3. Exploración de otros modelos de organización de la atención continuada en atención primaria que acaben con las listas de espera para el médico de cabecera: por ejemplo el modelo de NAVARRA.
Consideramos que muchos de los problemas descritos aquí, derivan del gran número de consultas que se cierran cada mes por el descanso posguardia del médico de cabecera. Con el modelo de Navarra para organizar la atención continuada (guardias) se respetan los descansos preceptivos y no se cierra ninguna consulta por este motivo. Las listas de espera para el médico de cabecera desaparecerían, y los PAC y las urgencias hospitalarias dejarían de estar tan saturadas.

4. Incremento del personal PEAC y mejora de sus condiciones laborales, homologándolas con otros sanitarios de la misma categoría.

FIRMADO: AMEPEAC

Sobre una nota de prensa de CESM

 

CESM, que es mi sindicato, no siempre acierta. O no acierta en la medida en que se espera que acierte.

Esto no tiene nada de excepcional pues toda organización humana por el simple hecho de serlo, está sujeta a errores.
O si se quiere, está expuesta a una visión distorsionada de la realidad condicionada por un determinado sesgo. Es así. Los sindicatos no son hermanitas de la caridad. Tienen intereses y sesgos, y uno es muy libre de decirlo y declararlo.

Como uno es partidario acérrimo de la lucha sindical, y por tanto de la existencia de sindicatos, se encuentra cada vez más decepcionado, y barrunto que en nuestro país no somos pocos los decepcionados, y aumentando.

Quizás se deba a que tenemos una visión romántica de la lucha sindical y no nos hacemos a la idea de que un sindicato sea una empresa tecnócrata y un instrumento de intereses, en los que ni siquiera el respeto a la ley está libre de influencias y distorsiones.

La financiación estatal de los sindicatos ¿es buena o es mala?

No lo sé.

Y voy a la nota de prensa de mi sindicato. Y es que la nota de prensa de CESM, aunque necesaria en lo que denuncia, es muy sesgada en lo que deja de denunciar.

Lo que no se puede ni se debe hacer es describir la realidad con anteojeras, que es lo que ha hecho CESM con la reciente nota de prensa sobre la falta de sustituciones en atención primaria y el deterioro de la asistencia que por ello se produce, además de insistir en las repercusiones que esto tiene sobre la salud laboral.

Cierto: las licencias se tienen que sustituir, pero leída la nota de prensa que como digo hace referencia a la atención primaria, constato que no se menciona la atención continuada de los PAC ni una sola vez, siendo como es parte fundamental de la misma y la que mayor presión asistencial soporta en este nivel, y donde los problemas de salud laboral más inciden, así como los abandonos del puesto de trabajo que por este motivo se producen. Abandonos que demuestran que los controles de inspección y de salud laboral son inanes y totalmente inexistentes.

¿Y esto por qué es así?

Pues fundamentalmente porque en la atención continuada, que se desarrolla en los PAC en horario de tardes, noches, fines de semana y festivos, no hay listas de espera ni filtros que interponer de ningún tipo, que sin embargo si  hay en las consultas ordinarias.
En los PAC un sólo médico y un sólo enfermero cargan con la asistencia de todos los cupos de pacientes de, por ejemplo, 7-8 consultas, durante turnos prolongados y a destajo.

El personal (médicos y enfermeros) que trabaja en el PAC no puede dar cita para 7 o 10 días después (el personal de consulta sí), ni puede “bloquear” su agenda de citas (el personal de consulta sí), ni puede decidir libremente cuantos pacientes ve en su jornada (el personal de consulta sí). Todos esos filtros y colchones amortiguadores, no existen en el PAC.

Es a los PAC donde van a parar las acumulaciones, pero ¿puede el PAC “suspender la actividad”?

No.

Sáquense las estadísticas de las asistencias prestadas en el PAC, véanse los turnos del personal PEAC, y dígase si es justo que en una nota de prensa sobre “sobrecargas” y problemas de “salud laboral” en atención primaria, el PAC y los PEAC no aparezcan mencionados ni una sola vez.

¿Se habla acaso en esa nota de las licencias y de las sustituciones a las que tiene derecho el personal de atención continuada?

En el PAC se ve todo, y a todos los pacientes, y a todas las horas, y es por tanto aquí donde cabe hablar con propiedad de trabajo a “destajo”. Y ese trabajo a destajo se hace en jornadas que duran 17 o 24 horas. O incluso, con ocultamiento e ilegalidad, 48 horas o 65 horas. Lo sabe el SESCAM y lo saben los sindicatos.

De nada de eso se habla en la nota de prensa de CESM (no se menciona la atención continuada, no se mencionan los PAC), cuando es obvio, por lo que aquí explico, que donde van a para las consecuencias de la falta de sustitutos y de otros vicios de gestión de la atención primaria es fundamentalmente al PAC.

Y CESM, como los demás sindicatos, no lo ignora. Sin embargo…

Tampoco observo su beligerancia -desde los imperativos de salud laboral- sobre el hecho de que al personal de atención continuada (PEAC) se le concentren turnos largos (24 horas) en apretadas y arremolinadas jornadas de fiestas, sin tiempo para una recuperación fisiológica o mínimamente saludable. O que pida y exija, por los mismos imperativos de salud laboral o de conciliación familiar, calendarios rotativos.

No. Eso en la nota no aparece.

Y no es sólo la falta puntual y estacional, o continuada y persistente de sustitutos la que recae en las espaldas de los trabajadores del PAC, sino que las listas de espera para el médico de cabecera que existen durante todo el año, debidas a una gestión fraudulenta del descanso posguardia, también van a parar allí, aunque no las retribuciones anexas, que se las lleva quien no trabaja esa jornada.

Como único argumento para justificar todo este disparate se dice: “es que está programado así”.
Como si dicha “programación” fuera tan inmutable como la órbita de la luna.

Pues no es cierto.

Les regalo está otra programación alternativa que acaba con el fraude (dinero público) del descanso posguardia, y consiguientemente también con las listas de espera (tan penosas y nocivas para los pacientes), y que además aliviaría el trabajo a destajo y los problemas de salud laboral que se padecen en los PAC. Dice así:

Personal de consulta (EAP): se hace cargo de manera real y efectiva (no de mentira) de su jornada ordinaria, y también de la jornada complementaria alícuota hasta las 20:00 horas. A partir de las 20:00 horas se hace cargo el personal de atención continuada (PEAC).

Beneficios:
-Asistenciales: desaparecen las listas de espera.
-Económicos y legales: no se produce malversación de dinero público ni fraude de ley (Estatuto Marco y Tribunal Supremo).
-De salud laboral: turnos más cortos y regulares.

CESM debería considerar todo esto, y ya puestos a pedir “refuerzos” y que se cumpla con la legalidad de las sustituciones ¿Por qué no reclama refuerzos y dobles equipos (2 médicos y 2 enfermeros) para los PAC, que es donde realmente la sobrecarga asistencial va a parar?

Mi sindicato, todos los sindicatos del sector, que deberían ser sensibles al cumplimiento de la ley y a los imperativos de salud laboral, harían bien en ser sensibles a la situación del personal PEAC, y muy mal en silenciarla y ocultarla.

¿Cuantas veces se escucha a los sindicatos del sector decir en voz alta de las penosas condiciones en que trabaja el personal de atención continuada, médicos y enfermeros?

Pues estimados sindicatos: somos 800 PEAC en la Comunidad, que no es como buscar una aguja en un pajar.
Y se necesitan más para cumplir con la ley.

SESCAM: el “cambio”

centro-salud-urgencias

El “cambio” -sin demasiada sorpresa- ha consistido en empeorar lo que ya estaba mal.

Y ese empeoramiento se ha notado sobre todo en los servicios de urgencias, tanto a nivel hospitalario como en los centros de salud de atención primaria (PAC).

Esto se ha hecho evidente en mi centro de salud como en otros muchos, en los que desde el inicio del “cambio” (de Administración), se ha observado un deterioro “acelerado” por incremento de la demanda asistencial en los PAC, que ha llevado a reclamar de manera urgente y de forma insistente, refuerzos (doble equipo) en el PAC, para poder sobrellevar la masiva asistencia de pacientes, derivada no de situaciones de urgencia, sino del bloqueo o insuficiencia de las consultas ordinarias, por causa de las ya conocidas y enquistadas listas de espera.

Estas listas de espera para el médico de cabecera han roto el carácter y el sentido de la atención primaria, que hoy aparece desnaturalizada. Algunos pacientes archiconocidos en el PAC o en otros servicios de urgencias, desconocen quien es su médico de cabecera. No le han visto la cara.

¿La excusa?: la de siempre, la cita postergada.

En el origen de las listas de espera en atención primaria hay que denunciar distintas causas:

1. Por un lado, la no sustitución de las “licencias reglamentarias”. Aquí es importante subrayar que el “descanso posguardia” no es una “licencia reglamentaria” con derecho a retribución, sino un descanso entre jornadas que no computa como tiempo trabajado, y que por tanto no genera derechos retributivos. Sin embargo, sí que habría que sustituir lo que son licencias reglamentarias (vacaciones, moscosos… etc.), cosa que ha dejado de hacerse por una política de recortes.
En cuanto a la figura del “correturnos”, por lo que llevamos dicho y por lo que diremos después, siempre se utilizó como solución “imaginativa” para cubrir el expediente del descanso posguardia, al margen y en contra de la legalidad y la jurisprudencia vigente. El mismo trabajo se pagó dos veces: a quien efectivamente lo hacía (el correturnos), y a quien no lo hacía pero estaba obligado a hacerlo (el personal de consulta). Y este doble pago -auténtico despilfarro con visos de malversación- se hizo desde el 2008. Esto nos gustará más o menos reconocerlo, pero es así. Llegada la crisis se hizo evidente la bancarrota.

2. Gestión de los calendarios de guardias a favor de la promoción de las listas de espera y el coleccionismo de los descansos posguardia, a través del privilegio concedido al personal de consulta de escoger las guardias “a la carta”, de lunes a jueves, y últimamente de martes a jueves, como medio de multiplicar los descansos posguardia. Resultado: incremento de las listas de espera.
El calendario de guardias siempre debe ser “rotativo”, no “a la carta”, tal como establece el Decreto 137/1984, artículo 6, punto 3. Y no solo por razones de eficiencia asistencial, sino por razones de salud laboral y de conciliación familiar.

3. Incumplimiento de la legalidad y la jurisprudencia vigente: me refiero al Estatuto Marco (artículo 46, 2-c), a la propia legalidad del SESCAM sobre jornadas y licencias reglamentarias, y a la sentencia del Tribunal Supremo para la unificación de doctrina de 20 de mayo de 2003, recurso número 4848/2000, que establece:

“se reconoce el derecho al descanso tras el servicio de guardia de presencia física… sin perjuicio de la jornada pactada y aplicable en cómputo anual”.

“el tiempo de libranza obligatoria tras las guardias médicas ha de considerarse en principio como lo que efectivamente es, de acuerdo con el Derecho interno y el Derecho comunitario, es decir, tiempo de descanso y no tiempo de trabajo”.

Sin embargo, se está abonando como tiempo trabajado, y el numero de horas pagadas sin la contraprestación del trabajo efectivo, en cada centro de salud, es ingente. Existen estudios y cálculos en los que para una jornada ordinaria de 1762 h/año en jornadas de 7,5 h de L a V, en un centro tipo (que los hay en nuestra Comunidad) donde se realiza una guardia a la semana sin recuperar el descanso posguardia, el número de horas que se dejan de hacer (pero se pagan) por profesional, son 547. Que multiplicadas por todos los profesionales que hacen guardias en las mismas condiciones, conduce a una cantidad bastante seria, que nos explica su incidencia en las listas de espera, y refleja un manejo bastante dudoso del dinero público.

Reflexiones:
Así como una consulta de 7 horas cansa, una consulta a destajo de 17 o 24 horas (la que se pasa en los PAC) mata. Y mata en ambas direcciones. Por tanto, si no se articulan otras soluciones a las listas de espera para el médico de cabecera, que saturan los servicios de urgencias con consulta ordinaria e ininterrumpida, inasumible por un solo equipo, los PAC deben ser reforzados de manera urgente con “doble equipo” para no poner en riesgo la salud de los pacientes y la de los trabajadores.

Soluciones y alternativas contra las listas de espera en atención primaria:
Dada la íntima relación de las listas de espera con la gestión del calendario de guardias y del descanso posguardia, voy a hacer especial referencia a esta última gestión.

1. Calendario estrictamente rotatorio entre todos los profesionales implicados (PEAC Y EAP) para reducir (en vez de incrementar y promocionar) los descansos posguardia. Esta medida puede aplicarse sin modificar la duración actual de los turnos, y se complementaría con la recuperación de la jornada incumplida por el descanso posguardia, en respeto de la legalidad vigente sobre jornadas, en respeto del EM, y en respeto de la jurisprudencia del Tribunal Supremo (recurso 4848/2000). Obviamente, la jornada ordinaria que hay que cumplir no puede programarse al día siguiente de una guardia (no tiene sentido), pero si puede y debe programarse en cualquier otro momento. Las posibilidades son varias, respetando el descanso preceptivo entre jornadas.

2. Turnos partidos de la jornada complementaria, de manera que de 15 a 20 horas la guardia la cubre un miembro del EAP, y de 20 horas en adelante, un PEAC. Ventaja: no se perdería ninguna consulta por descanso posguardia, porque no se generaría ninguno. Las listas de espera caerían en picado. Turnos más cortos y menos nocivos. Se cumpliría la legalidad de las jornadas y descansos, el Estatuto Marco, y la sentencia del Tribunal Supremo.

Frente a estas alternativas, las Instrucciones para el Plan funcional de atención continuada que ha presentado recientemente la Gerencia de atención primaria de Toledo, son un auténtico bodrio que no aportan ninguna solución ni ninguna mejora respecto a lo que ya hay, y lo único que hacen es cebarse en el maltrato y discriminación de uno de los colectivos profesionales de la atención primaria, los PEAC, que al igual que los demás profesionales implicados, son personal estatutario con plaza en plantilla, con los mismos derechos que el resto de personal estatutario.

Veamos varios ejemplos de esta discriminación:

Empieza la discriminación por no haber entregado el documento con el contenido de esas Instrucciones al personal PEAC. Es un mal comienzo que no augura nada bueno.

El personal PEAC está obligado a completar su jornada ordinaria para cobrarla en nómina. El personal de consulta no necesita completarla para cobrarla.

Al personal PEAC no se le garantiza su jornada ordinaria (que es derecho derivado de su nombramiento) y si la incumple se le retrae en nómina. Al personal de consulta sí se le garantiza su cobro, aunque la incumpla. Al personal PEAC no se le garantiza su jornada ordinaria mes a mes (a la que tiene derecho), de manera que es posible que reciba nóminas en las que debido a tal circunstancia (el SESCAM no respeta su derecho de jornada ordinaria), debe dinero al SESCAM.

Kafkiano.

En el disfrute de licencias hay un orden de precedencia (un privilegio ilegal) según el cual primero se concede las licencias solicitadas por el personal de consulta, y solo subsidiariamente se valoran las licencias solicitadas por el personal PEAC.

El personal de consulta es informado con antelación suficiente sobre cuál es su plan funcional y su cronograma de trabajo, y conoce la distribución de su jornada ordinaria y complementaria (es su derecho), pero al personal PEAC toda esa información se le oculta (y también es su derecho). Esa ocultación hace más fácil algunas de las “irregularidades” en la gestión de sus nóminas y de sus licencias.

No estaría fuera de lugar pedir una auditoría externa e independiente sobre la gestión de las licencias y de las nóminas del personal PEAC. Al respecto, los sindicatos no mueven un dedo.

Las Instrucciones en cuestión dejan abierta la puerta a que las cosas se sigan haciendo -invocando no la legalidad sino la tradición- “como siempre se han hecho”, y a que unos trabajadores (personal de consulta) decidan las jornadas y los turnos de otros trabajadores (el personal PEAC). La Gerencia se limita a mirar para otro lado y a validar el hecho con un sello. Se habla, es cierto, de participación de ambos colectivos en la propuesta del calendario, pero no se exige la prueba de esa participación mediante las firmas correspondientes.

Se deja abierta la puerta a que un trabajador PEAC no libre ningún fin de semana y ningún festivo en todo el año, incluidos los de Navidad, conculcando derechos –y no solo los de conciliación familiar- que asisten a todos.

Se dice en dichas Instrucciones que el personal PEAC tendrá una distribución regular en sus turnos, pero acabo de ver en mi centro –con las Instrucciones ya en vigor- como a un enfermero PEAC (de 66 años) se le concentraban 82 horas de trabajo (casi dos tercios de su jornada mensual) en una sola semana.

Se deja abierta la puerta a que un trabajador pueda hacer más de 24 horas continuadas de trabajo (48, 72…), por causas no claramente definidas como imprevistas o catastróficas. Por ejemplo cuando concurran motivos específicos debidamente justificados (organizativos, asistenciales o funcionales).

Sobre este tema, me llamó hace poco un compañero, médico (PEAC) en Toledo, para informarme y quejarse de que está sometido a un chantaje y se encuentra indefenso: si quiere librar algún fin de semana al mes tiene que aceptar hacer más de 24 horas seguidas de guardia. Y la Gerencia (que lo sabe) consiente ese chantaje. Mira para otro lado.

Este es el estilo del “cambio”.

 

 

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