Guardias: caramelo envenenado

centro de salud SESCAM

 

Ya es un tópico lamentar el deterioro de la atención primaria de nuestro servicio de salud, con sus consecuencias en forma de saturación y desbordamiento de los servicios de urgencias. Lo que ya no es tan frecuente es indagar en las causas profundas, de “engranaje”, que están en el origen de ese deterioro.
Desde el año 2008 se incrustó en ese engranaje una “trampa” de la que aún no hemos logrado librarnos, y que ha ido realizando su labor de zapa todos estos años hasta acabar con la atención primaria hecha unos zorros.

Creo que nadie discutirá que la jornada “complementaria” es aquella que se “añade” a la jornada “ordinaria”, lo cual referido a la atención primaria de nuestro servicio de salud significa que la jornada (complementaria) de “guardias” se añade y se suma a la jornada (ordinaria) de “consulta”. O dicho de otro modo: para empezar a hacer guardias, hay que completar como requisito legal previo la jornada (ordinaria) de consulta.
Entre otras cosas porque cumplir esta jornada ordinaria es un imperativo legal que deriva del nombramiento, y además se retribuye en nómina como “tiempo trabajado”. Por eso se retribuye, porque se da por supuesto que se trabaja. Nada más alejado de la realidad.

¿Cuál es entonces la realidad? ¿Donde radica la trampa?
La trampa consiste en lo siguiente:
Debido a un modelo de atención continuada equivocado o mal gestionado, basado en guardias largas y a cargo todavía en gran medida del personal de consulta, se produce una ruptura de todo el marco legal de jornadas y del marco legal de retribuciones, de forma que en el caso del Equipo de atención primaria (personal de consulta) la jornada complementaria de guardias no se “añade” o se suma a la jornada ordinaria de consulta, sino que la sustituye y la merma.

Es decir, en nuestro modelo de atención primaria (Sescam), que se desarrolla fuera del marco legal, cuántas más guardias hace el personal de consulta, más jornada ordinaria de consulta incumple. Lo cual, además de ilegal es una auténtica barbaridad, porque se computa como tiempo trabajado de consulta, un tiempo que no ha sido trabajado en absoluto. No solo se computa como trabajado sino que se retribuye como trabajado.
Todo el mundo entiende fácilmente que un mecanismo así se convierte rápidamente en círculo vicioso, pues cuanta más jornada legal de consulta se incumple, más se cobra. A menos trabajo de consulta (que recordemos es la jornada natural y ordinaria de este personal) más dinero se gana.

Todo esto les parecerá absurdo e increíble, y efectivamente así es.

¿Cuáles son las dimensiones de este fiasco?
Según algunos cálculos, en una sola gerencia de atención primaria y en un solo semestre se retribuyen como trabajadas (sin trabajarse) 65.000 horas de consulta. No es moco de pavo, y explica la lista de espera que arrastran algunas consultas: una semana o incluso dos.

Podría pensarse que algunos gestores responsables y que creen en el servicio público atacarían este problema (¿fraude?) de raíz, vistas las consecuencias y la naturaleza de los hechos. Y así ha sido, pero no en nuestra comunidad autónoma.
En el SESCAM, muy al contrario, la irregularidad y la irresponsabilidad se promueve y se alimenta, poniendo escasos límites a este chollo, por no decir ninguno.

Tampoco los sindicatos dan muestras de responsabilidad en este tema, sino que incluso algunos intentan hacer más apetecible la trampa, el chollo, sin que importe para nada el deterioro del servicio público. Y así alguno de estos sindicatos mantienen actualmente una campaña para promover y aumentar el atractivo de hacer guardias (cotización, jubilación, etc.) ya que (así es como lo argumentan): las guardias “son adicionales a la jornada ordinaria aunque obligatorias”.

Esto será cierto en aquellos servicios que respetan la legalidad vigente, pero no en el nuestro. Es decir, será cierto en aquello servicios que cumplan el imperativo legal de completar la jornada ordinaria de consulta antes de acceder a la jornada complementaria de guardias, y en los que la jornada complementaria viene efectivamente a “añadirse” y a sumarse a una jornada ordinaria efectivamente cumplida.

En nuestro servicio, por su modo de gestión, ocurre justo lo contrario: la jornada complementaria (de guardias) viene a sustituir y a mermar la jornada ordinaria de consulta. De ahí las listas de espera. De ahí el deterioro. Además esta “trampa” resta oportunidades de trabajo a otros profesionales demandantes de empleo. Esa es la consecuencia esperable de que una jornada incumplida se camufla como cumplida.

La solución solo puede venir del hecho de que el EAP complete su jornada legal de consulta, abriendo su consulta todos los días laborables, y de la coordinación con un personal autónomo de atención continuada para cubrir todos los tramos horarios. Si unos cumplen su jornada, como es de ley, los demás también. Lo que no es de recibo es saltarse tramos de jornada para llegar más pronto a mejores retribuciones. Demasiada avidez. Aún reconociendo que el personal asistencial en nuestro país está muy mal pagado respecto al estándar europeo. Pero ese es otro tema.

 

Publicado el 6 febrero, 2020 en Sin categoría. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: