Archivos Mensuales: mayo 2019

Poco serio

 

 

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Que este país es poco serio es un hecho que se expresa de múltiples formas, unas más alegres y joviales, otras no tanto. Además no es un mal reciente, sino casi una constante histórica de nuestro devenir.

Fue poco serio, más bien trágico, que soportáramos un régimen fascista durante cuarenta años, después de la derrota de esa ideología criminal en Europa.

Una anomalía que duró cuarenta años. Se ve que a Europa le daba igual.

Es poco serio que ahora, más allá de las alharacas triunfalistas con que frecuentemente nos atufan, tengamos que hacer un sobreesfuerzo de propaganda institucional para defender en el exterior el buen nombre de nuestro régimen (no confundir régimen con país), al tiempo que damos por bueno o nos resulta indiferente que haya cloacas en el Estado que socavan los pilares de la democracia, mafia policial incluida. O que al rey emérito, campeón de la democracia, no se le pueda investigar y/o juzgar por casos de corrupción. O que del juez que ahora juzga el procés (el juez Marchena), Cosidó, senador del PP, afirmara sin inmutarse que se le “toca por detrás”, como si este toqueteo del poder judicial fuese la cosa más normal del mundo.
Y no pasa nada, más allá de que la falta de seriedad que todo esto trasluce es absoluta.

Fue poco seria también la llamada “amnistía fiscal” en un país que afirma que respeta la igualdad de todos ante la Ley. Ya vemos que no.
Y fue poco serio que Zapatero cambiara la Constitución (artículo 135) sin consultar al pueblo. En democracia, los asuntos trascendentales como este se consultan a los ciudadanos.

Es poco serio igualmente que seamos campeones en las cifras del paro (otra constante) y que nuestro Estado del bienestar sea paupérrimo en comparación con otros países de nuestro entorno, al tiempo que los bancos rescatados de la estafa (su estafa) con dinero público que no han devuelto, multiplican sus beneficios sin parar.

Es poco serio que en las cifras de Transparencia internacional estemos por detrás de Eslovenia, Lituania, o Chipre (cifras de 2018) en el ranking de países.

A veces nuestra poca seriedad adquiere un aspecto cómico e hilarante, como ocurre ahora con la Ley que establece la obligación de registrar las horas de trabajo.
Así, la ministra del ramo, Magdalena Valerio, parece respaldar nuestra opinión y afirma compungida que “nadie se ha tomado en serio” la entrada en vigor de la Ley que obliga al registro de la jornada trabajada. Empezando por la propia Administración, decimos nosotros.

No obstante lo cual, la Administración dará un margen de maduración para que la Ley, que ya ha entrado en vigor, entre en vigor de verdad, a la espera de que la seriedad en los comportamientos llegue un día o un año de estos.

Reconoce la ministra que en nuestro país se están haciendo a la semana más de tres millones de horas que no se cobran ni cotizan. Esto, como ustedes comprenderán, es poco serio, bananero, o si me apuran en el uso correcto del lenguaje, esclavista.

En la misma noticia de prensa (de 13 de mayo), la ministra avisaba que se estaba a la espera de una sentencia inminente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que le va a marcar a España las directrices para que establezca un registro de jornada. Al parecer, nuestra normativa anterior iba en contra de las directivas comunitarias.

Una de las múltiples ventajas de estar en Europa, es que la justicia europea (aunque no siempre obra con la misma firmeza) está sacando a la luz la escasa seriedad de nuestro país en esta y otras materias.

Con fecha 14 de mayo se puede leer ya otra noticia en prensa que reza: “La justicia europea ratifica que España ha de tener registro diario de la jornada”. Y en el desarrollo de la noticia puede leerse que la sentencia, que resuelve una cuestión prejudicial, afirma que sin un sistema de este tipo “no es posible determinar objetivamente y de manera fiable el número de horas de trabajo efectuadas por el trabajador ni su distribución en el tiempo, como tampoco el número de horas realizadas por encima de la jornada ordinaria que puedan considerarse horas extraordinarias”.

La sentencia también establece que los estados “deben imponer a los empresarios la obligación de implantar un sistema objetivo, fiable y accesible que permita computar la jornada laboral diaria realizada por cada trabajador”.

Confieso que no he tenido tiempo de leerme el texto de la Ley, pero la pregunta que surge inmediatamente en el revuelo de esta polémica es:

La Administración española que “ahora” (tras el empujón de Europa) se muestra exigente ante este ejercicio de transparencia y conmina por Ley a las empresas al registro de la jornada efectuada por los trabajadores ¿Tendrá esa exigencia consigo mismo como empresa pública?

Y es que la reflexión que cabe hacer es la siguiente:

Desde el giro neoliberal de los años ochenta, en gran medida protagonizado en nuestro país por el PSOE de Felipe González, la empresa pública, como aprendiz de las peores artes de la empresa privada, ha vivido en gran medida y ha abusado del maltrato y explotación de sus trabajadores. Fue a partir de aquel giro involutivo que se empezaron a aplicar contratos a tiempo parcial y otras fórmulas de trabajo basura a sanitarios y otros trabajadores públicos en una deriva imparable de precarización, que hizo del sector público un exponente claro del precariado laboral.

Esa deriva ha acabado, por ejemplo, en que nuestra Administración pública cause escándalo y perplejidad en Europa por el abuso de la temporalidad laboral en el sector público, hasta el punto de que la justicia europea trata ahora de resolver un gran embrollo legal, pues ese lío deriva de un abuso que ha durado décadas sin que sindicatos ni otros agentes vigilantes pudieran o mostraran deseo de evitarlo.

Ha sido la justicia europea la que está poniendo al descubierto el fraude de Ley del que han sido víctimas los interinos españoles del sector público, y ante la extensión y lo prolongado de ese maltrato laboral, tiene ahora difícil decidir cual es la formula adecuada para compensar a los trabajadores abusados y penalizar a la Administración abusadora.

Siendo este el escenario laboral en el sector público, sería incomprensible y sumamente injusto que los sistemas de registro de la jornada trabajada (sistemas que han de ser fiables) no se aplicaran en este sector, donde las irregularidades y el maltrato laboral campan desde hace décadas a sus anchas.

Por ejemplo: ¿No será necesario o incluso urgente aplicar estos sistemas de registro de la jornada (y su distribución) en la atención primaria del SESCAM donde hay trabajadores sanitarios de urgencias que trabajan 48 y 65 horas seguidas?

O con una perspectiva más amplia:

¿No serán imprescindibles estos sistemas de registro en un sector dónde el cumplimiento de las jornadas debe ser exigible y verificado como requisito de la buena gestión de lo público?

Esperemos que nuestra Administración y nuestros sindicatos estén a la altura y prediquen con el ejemplo.

 

A VUELTAS CON EL DETERIORO DE LA ATENCIÓN PRIMARIA

centro de salud SESCAM

 

La atención primaria de nuestros servicios de salud es noticia desde hace tiempo por su deterioro. Lo es también por su importancia. Si la atención primaria se deteriora o falla, se deteriora y falla todo el sistema sanitario.
La naturaleza o las claves de ese deterioro es la cuestión.

Al respecto abundan las opiniones dispares, y en consecuencia son también distintas o varias (no siempre en el mismo sentido) las soluciones que se proponen.

Hay quien pone el foco en la financiación, y opina que con más dinero se soluciona el problema. Hay quien pone el foco en el modelo, y opina que es incongruente pedir más dinero (que sin embargo es necesario tras los recortes) al tiempo que se retribuye una jornada de consulta que no se trabaja, como luego explicaremos.

Por lo pronto, los foros que dicen representar y defender la atención primaria tienen una constitución sesgada, y por tanto lo que defienden no es la atención primaria en abstracto, sino un modelo concreto de atención primaria y unos intereses determinados.
Que sepamos, el personal de atención continuada (PEAC), con presencia en todo el ámbito nacional con esta u otra denominación, es fundamental en la atención primaria de nuestros  servicios de salud desde hace décadas, y sin embargo no ha sido invitado a participar en estos foros de atención primaria, ni se le tiene en cuenta en los análisis. Esa ceguera selectiva ante los problemas planteados y los profesionales afectados, solo puede obedecer a intereses que pecan de estrechos.

Y es importante hacer referencia a este personal de atención continuada y a los servicios de urgencias de atención primaria (SUAP, PAC …), porque entendemos que la relación entre la jornada ordinaria (de consulta) y la jornada complementaria (guardias o atención continuada), tiene mucho que ver con la buena salud o deterioro de la atención primaria.

Hay distintas formas de abordar esta relación:

Hay servicios de salud en que los profesionales del equipo de atención primaria (EAP) son liberados del deber de hacer guardias para que puedan cumplir con su deber “prioritario” y “previo” de completar su jornada ordinaria de consulta. Es decir, estos profesionales de consulta completan su jornada ordinaria (lo cual es un imperativo legal) asistiendo su cupo de pacientes en consulta ordinaria todos los días laborables, de lunes a viernes. Este planteamiento, desde luego, da menos opciones al crecimiento de las listas de espera para el médico de cabecera, que a veces son de hasta dos semanas y que proliferan al socaire de la “falsa libranza” posguardia.

Esa “falsa libranza” posguardia es en realidad un “descanso entre jornadas” que no exime de la obligación de completar la jornada ordinaria de consulta.

En el modelo de atención primaria que evita esa irregularidad liberando al personal del EAP de hacer guardias, otro personal, médicos y enfermeros de atención primaria (PEAC, SUAP…), se hace cargo de los tramos horarios de atención continuada.

La inclinación de algunos servicios de salud hacia este modelo de atención primaria, proviene no solo de la mayor eficacia asistencial (la consulta se pasa todos los días laborales de lunes a viernes, no se cierran consultas, las listas de espera tienen menos posibilidades de crecer), sino también porque es un imperativo legal cumplir y completar la jornada ordinaria (de consulta) antes de acometer la jornada complementaria (de guardias). Imperativo legal que –digámoslo ya- se incumple en los servicios de salud que adoptan el modelo alternativo.

El modelo alternativo de atención primaria, que es el que adopta por ejemplo el SESCAM, consiste en poner el carro delante de los bueyes, y así el vehículo asistencial es lógico que se trabe y paralice, llegando las consecuencias de su parálisis, en forma de riada de pacientes desatendidos, a los servicios de urgencias, tanto de atención primaria (PAC) como hospitalarios. Este modelo es totalmente absurdo, y ese absurdo se basa en intereses estrictamente pecuniarios. ¿En qué consiste?

Pues consiste en permitir y promocionar que el EAP acumule guardias (jornada “complementaria”), con sus retribuciones correspondientes, para en la misma medida y proporción incumplir (a través de la falsa libranza posguardia) la jornada ordinaria de consulta, núcleo y motor de la eficacia asistencial en atención primaria y cuyo incumplimiento es el principal estímulo para el crecimiento de las listas de espera. Ni que decir tiene que ese incumplimiento de jornada se retribuye como tiempo trabajado. Kafkiano.

Kafkiano e ilegal, pues se incumple el Estatuto Marco (Ley 55/2003) en sus definiciones de tiempo de “trabajo” y tiempo de “descanso”, y también se incumple la jurisprudencia firme del Tribunal Supremo (recurso 4848/2000), que establece que el “descanso” posguardia (que no libranza) no exime de cumplir y completar la jornada ordinaria legal.

Para disponer de más minutos de consulta hay que tener unos cupos proporcionados de pacientes, hay que cubrir todas las ausencias y bajas a través de la bolsa de empleo, pero también (y esto es fundamental) hay que cumplir y completar la jornada legal de consulta.

Con este modelo, a todas luces fraudulento e ineficaz, la continuidad y la longitudinalidad asistencial, la acción comunitaria, la educación sanitaria, la acción preventiva, es decir, todo lo que da color y dota de importancia y trascendencia a la atención primaria, salta por los aires.

Pues este es el modelo adoptado por el SESCAM desde el 2008.

¿Justificaciones? Las desconocemos o solo cabe sospecharlas fundadas en cuestiones retributivas e intereses estrechos, más cuando el propio SESCAM permite que el EAP escoja y seleccione las guardias de lunes a jueves, siempre con su correspondiente “libranza” (falsa libranza) posguardia. Que no falte.

A esto cabe argumentar que así como el descanso entre jornadas se debe respetar, la “falsa libranza” no, porque es ilegal.

También cabe argumentar que la atención continuada no es un “derecho” del EAP (una idea errónea muy extendida), sino que se trata de un “deber” administrable que se puede reducir o suprimir (ejemplo Madrid). Así se constata no solo en el artículo 19 del Estatuto Marco (Ley 55/2003), que establece las jornadas complementarias como deber administrable, y no como derecho exigible, sino también en varias sentencias.

Siendo estas las consecuencias de un modelo equivocado (un modelo básicamente extractivo de retribuciones), sorprende y debe escandalizarnos que los foros que dicen defender la atención primaria, y que incluso se reúnen con el Ministerio en representación de “todos”, aboguen por incrementar la retribución de las horas de guardia del EAP, en vez de abogar por la retribución digna y suficiente (en comparativa europea) de la jornada ordinaria de “todos” los profesionales de atención primaria, incluidos los profesionales de atención continuada (SUAP, PEAC, etc.)

Y es que la atención continuada es parte importante y fundamental de la atención primaria. Estamos hablando de una asistencia que se presta en 17 horas de cada día laborable y en 24 horas de cada día festivo, y que realiza cientos de asistencias diarias, millones a lo largo de un año, descargando de esa presión al Hospital, aunque al mismo tiempo son servicios que soportan la presión derivada de las listas de espera para el médico de cabecera.

Por ejemplo, durante las recientes fiestas de semana santa, toda la asistencia primaria estuvo a cargo de estos servicios durante cuatro días seguidos. Hay que denunciar que son servicios que están infradotados de personal y que padecen la mayor sobrecarga asistencial de nuestra atención primaria. Eso explica también que sean los mayores focos de violencia contra los profesionales sanitarios, como se tiene bien comprobado en nuestra región. En estos servicios (PAC) se han producido episodios de violencia repetidos y muy graves (por ejemplo: médico PEAC de Camarena).

Durante estas fiestas de semana santa, estos puntos de atención continuada han vuelto a ser escenario de violencia, y en varios de ellos han vuelto a fallar los sistemas de seguridad (botón anti pánico), por ejemplo en Camarena, en Fuensalida, y en otros PAC.

El SESCAM está asumiendo una enorme responsabilidad de todo orden por no proteger convenientemente a sus profesionales. El Estatuto Marco en su artículo 17 establece el derecho del personal estatutario “A recibir protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo, así como sobre riesgos generales en el centro sanitario…”

En resumen y en nuestra opinión, una de las soluciones más efectivas para los problemas que tiene planteados la atención primaria, vendrá de reconsiderar los modelos de atención continuada, liberando a los EAP de la servidumbre de hacer guardias, sin merma retributiva, para que puedan acometer su función natural, completando su jornada legal de consulta.

Y también vendrá de dar solidez, estabilidad, especificidad, y autonomía a los cuerpos asistenciales de atención continuada (PEAC, SUAP), para lo cual urge afrontar la implementación de categoría propia, específica y homologable a nivel nacional, pues de la comunicación con otras asociaciones profesionales de atención continuada en todo el territorio nacional, se deduce que los problemas que sufre este colectivo son idénticos o muy parecidos, y las soluciones habrán de ser coincidentes.

Cabe además reflexionar que siendo este colectivo profesional de atención continuada uno de los que sufre con mayor amplitud el abuso de la temporalidad laboral typical spanish, y el fraude de ley del que han sido víctimas los interinos españoles, esa implementación y/o homologación de categoría propia (¿SUAP?) sería la única forma de salvar esa injusticia y respetar unos derechos adquiridos con duro y prolongado esfuerzo.

 

 

 

PAGE: “CON RIVERA NO”

page y Susana Diaz

Observamos ya claramente (y esto viene de atrás) un escenario preelectoral en nuestra región, Castilla-La Mancha, muy parecido al observado a nivel nacional en las vísperas del 28-A.

Es sabido que Page pertenece a la corriente “susanista” (felipista), con todo lo que ello implica. Es decir, tiene una querencia hacia Ciudadanos que no oculta.

Si por esa corriente fuera, España estaría gobernada desde hace tiempo por esa Gran coalición de la derecha propugnada por Felipe González.

En el PSOE se distinguen hoy (y esto también viene de atrás) dos corrientes en cuanto al modo de abordar el tema económico y laboral.

Desde el “giro” thatcheriano implementado por Felipe González, el PSOE se encuadra en la derecha neoliberal en lo referente al modelo económico y laboral a implementar, si bien en otros aspectos que atañen a derechos y libertades civiles, se distancia claramente del PP. Algo que no es difícil, dados los planteamientos retrógrados de este partido.

El problema es que “lo económico” es prioritario para los poderes fácticos que están detrás del PSOE, sosteniéndolo y apoyándolo, pero también condicionando su deriva hacia la derecha neoliberal más reaccionaria.

El tándem Botín-Zapatero es la metáfora de esa servidumbre. La propuesta felipista de la gran coalición de la derecha (PSOE-PP-CIUDADANOS), también tiene ese origen. Los poderes fácticos ordenan, y nuestros representantes “socialistas” obedecen.

Ello explica que el PSOE haya sido el partido que sentó en nuestro país las bases legislativas para la privatización de la sanidad; que fuera el auténtico promotor de las privatizaciones inspiradas en la ideología neoliberal más extrema; que haya sido el impulsor o colaborador de las reformas laborales que han recortado los derechos de los trabajadores y dado a luz (luz sombría) al precariado; que haya participado por todo ello en el acoso e intento de derribo del Estado del bienestar; y que haya hecho tan poco por revertir el deterioro de servicios públicos fundamentales para la ciudadanía como la sanidad y la educación, donde los recortes derivados de la estafa financiera, han hecho estragos, tal y como observamos por ejemplo en nuestra región.

Si además constatamos que en cuanto a la corrupción económica (mordidas, EREs, financiaciones irregulares, puertas giratorias y demás) le ha hecho históricamente la competencia al PP, la descripción está hecha, más allá de publicidades engañosas.

El único freno a esta deriva es el declive del bipartidismo compinche y la militancia del PSOE. Y esa otra corriente verdaderamente socialista o socialdemócrata que existe en el seno del PSOE. También las consecuencias palpables del modelo neoliberal que condujo a la estafa financiera y el austericidio. Aquí podríamos parafrasear: con la realidad de los hechos hemos topado, amigo Sancho.
Y esa realidad de los hechos palpables que padecemos se ha hecho más real aún con la crisis ecológica, verdadera urgencia, ya veremos si reversible o irreversible, según opinan algunos expertos en el tema (véase James Lovelock: “La venganza de la Tierra”).

La transmutación o reconversión de muchos de los partidos socialdemócratas europeos en agentes del neoliberalismo puro y duro, a través de estrategias de travestismo político, “terceras vías”, y demás operaciones de camuflaje posmoderno, condujo irremisiblemente, a través de una desregulación selvática de la economía y el ámbito laboral, a la crisis (estafa) en cuya estela boqueamos sin alcanzar nunca la orilla.
Si los partidos de la socialdemocracia oficial se han hundido en tantos países de Europa, es porque los votantes consideraron a estos partidos coautores de esa catástrofe.

En este intervalo preelectoral volvemos a escuchar en boca de colaboradores cercanos a Page, los mismos cantos de sirena que ya escuchamos antes en boca de muy cercanos colaboradores de Sánchez, en vísperas del 28-A. Es decir, que para el actual gobierno regional de Page es preferible y preferente un pacto con la derecha neoliberal representada por CIUDADANOS, que con la izquierda socialdemócrata representada por UNIDAS-PODEMOS.

Quizás la diferencia con la situación planteada en las elecciones a nivel nacional, es que ahora, a nivel regional, los militantes socialistas podrían adelantarse en su advertencia a Page, recordándole a viva voz que “Con Rivera no”.

El modelo que nos ha llevado a la crisis y la estafa no nos va a sacar de la crisis.

Así como el agua y el aceite hacen una extraña mezcla, el tándem Page-CIUDADANOS, parece un pacto contra natura. Sabemos que CIUDADANOS es aceite. De esa peculiar simbiosis sólo cabe concluir, por tanto, que Page no es agua.
Así planteadas las cosas (por ellos mismos), quien aspire a una política social o socialdemócrata en nuestra región, debe dudar que el voto a Page sea un voto útil.

 

 

EL MENSAJE (Artículo)

https://www.clm24.es/opinion/lorenzo-sentenac/el-mensaje/20190508071352243042.html

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD (Artículo)

https://www.clm24.es/opinion/lorenzo-sentenac/una-segunda-oportunidad/20190429092158242185.html

 

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