Archivos Mensuales: junio 2018

Una Atención primaria en caída libre

Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM)

 

 

Recuperadas las riendas de la atención primaria de nuestra sanidad (SESCAM) por la administración del PSOE, lo cierto es que las cosas no solo no han mejorado sino que se ha tomado el camino más rápido al desastre. El efecto Podemos de momento no se nota ni siquiera un poco.

Nada de esto puede sorprendernos una vez que los despachos han sido ocupados por gestores que ya llevaron a nuestra atención primaria a la quiebra, asistencial y económica, en una etapa anterior gracias a un modelo organizativo obsoleto y fracasado. Carentes de ideas nuevas estos gestores, ya conocidos, han vuelto ha reintroducir su modelo tóxico en nuestra atención primaria, que es el nivel fundamental donde todo sistema sanitario se pierde o  se salva, y las consecuencias no se han hecho esperar. No habrá profesional responsable que niegue que nuestra atención primaria está hecha unos zorros y en caída libre, perdidos sus objetivos y desnaturalizada su función.

La razón de todo esto hay que buscarla en un hecho cuyo solo enunciado sorprende: el nuestro es el único ámbito laboral donde se promueve el acúmulo de horas extras y complementarias (guardias) con el único fin de incumplir la jornada legal y ordinaria (de consulta), con el agravante de que cuántas más horas extras se acumulan más jornada de consulta se incumple (faltando a la legalidad de las jornadas), más consultas se cierran, más crecen las listas de espera, y más dinero se derrocha o se malversa. En definitiva es un sistema de “peonadas” inspirado por intereses muy estrechos y poco claros, que ya nos llevó al desastre en la anterior etapa socialista.

Cuando se pregunta a los gestores por qué se mantiene este modelo contrario al interés general, la única respuesta que se obtiene, nada razonada ni razonable, es que ese es “su modelo”. Es decir, están instalados en una actitud irracional que ellos sabrán a que intereses responden, pero que desde luego no son los de los pacientes ni los de la mayoría de los profesionales, ni por supuesto los de la medicina de familia.

Está comprobado que dicho modelo ya ensayado hasta la saciedad y fracasado una y otra vez, favorece la precariedad laboral, al requerir una figura laboral (la del correturnos o chico para todo) no homologable en Europa y que debería darnos vergüenza a todos, pero sobre todo a los sindicatos que la permiten. Y está comprobado también que dicho modelo (su modelo) es una fábrica de listas de espera, que lleva a la insatisfacción del paciente que ve rota la relación con su médico de referencia y por tanto la continuidad asistencial, a lo que acabe añadir el derroche y el mal uso del dinero público que más pronto que tarde lleva a la quiebra y a las medidas radicales que todo hundimiento económico conlleva: recortes en medicación, material y prestaciones, despido de profesionales, etc. En resumen, algo que ya vimos en la anterior etapa de esta Administración del PSOE.

Lo que hoy día vemos, gracias a ese modelo organizativo tóxico, es un paciente que satura los servicios de urgencias (extra hospitalarios y hospitalarios) al ver bloqueado el acceso a su consulta ordinaria por las listas de espera. Un paciente en el que la continuidad asistencial está rota, atendido en cada ocasión por un profesional distinto, que llega a desconocer en muchos casos quien es su médico  de  cabecera, en el que la educación sanitaria no incide y por ello hace uso indebido de los servicios (o por exceso o por defecto), o por desconocimiento o por hartazgo. Nunca hemos visto a los pacientes más abandonados que en el momento presente.

Un grupo de profesionales, poco responsables, cómodamente instalados en este sistema de “peonadas” y en el incumplimiento anexo de su jornada legal (al final los cascotes también caen sobre ellos), que en vez de reclamar un modelo más eficaz y ajustado a la legalidad (el cumplimiento de la jornada legal que se cobra es un imperativo) piden a voz en grito un esclavo de cabecera, un chico para todo, un becario para el cortijo que tape los rotos de ese modelo fraudulento y que les permita mantener “su modelo”, que es el mismo modelo de sus colegas de los despachos de gestión. Todo queda en casa.

Un ejemplo de lo que es el íntimo engranaje de este modelo perverso es ver a unos profesionales de los servicios de urgencias saturados y escasos, que no dan más de sí, quemando su salud a marchas forzadas en cada jornada de trabajo, asistiendo no solo urgencias que sería lo correcto, sino bloqueados en su acción más necesaria y urgente por una demanda asistencial ordinaria que no se atiende en su lugar natural: la consulta del médico de cabecera, y que es una demanda que llena las salas de espera de los servicios de urgencias.

Y como contrapunto a este despropósito organizativo y asistencial, vemos a unos profesionales de consulta a los que les fallan cada día gran número de citas programadas, que no saben qué hacer con ese tiempo muerto de las citas fallidas (cada vez más numerosas), aunque si saben la razón de todo ello: todos esos pacientes que no acuden a su cita ya se pasaron antes por un servicio de urgencias para salvar las listas de espera inasumibles que se les ofrecen.

Un modelo sin pies ni cabeza, destinado al fracaso y a nuestro juicio (juicio fundamentado en jurisprudencia firme del Tribunal Supremo) ilegal.
Ante esta situación vergonzosa el efecto PODEMOS de momento no aparece por ningún lado.

Actualmente hay todo un despliegue de propaganda política y autobombo sobre nuestra sanidad. Lo que no se dice es que es un modelo diseñado para acumular peonadas (guardias) incumpliendo la jornada ordinaria y legal de consulta. Lo que no se dice es que es un modelo para que una parte de los profesionales acumulen retribuciones (las de las guardias que se coleccionan y la de la jornada ordinaria que se incumple) muchas veces a costa de las retribuciones legales y presupuestadas de otros profesionales, como los de atención continuada (PEAC), y desde luego en contra del interés del paciente y de la eficacia del servicio.

El SESCAM se llena la boca con la creación de nuevas plazas. Lo cierto es que prepara un ERE masivo (con la colaboración de algunos sindicatos) de profesionales experimentados, interinos a los que se ha utilizado y explotado, y de los que se ha abusado en fraude de ley durante décadas, al camuflar el puesto “estructural” que ocupan como puesto ‘temporal”, y al no darles la oportunidad de consolidar su plaza en el plazo legal que marca la Ley. En esta estafa es la propia Administración la que ha incumplido su propia legislación.

Un puesto de trabajo que se ocupa ininterrumpidamente durante 15-20-30 años no es un puesto temporal, es un puesto estructural, pero al camuflarlo como temporal, mediante un fraude, sale más barato. Este fraude comprobado y dictaminado como tal por la justicia europea, es el motivo de las prisas repentinas para convocar OPEs, pero antes hay que solucionar el problema que ha creado dicho fraude del que han sido víctimas los interinos estafados. No pueden ser los propios interinos estafados los que paguen los platos rotos mediante un ERE masivo cuya única finalidad no es crear plazas sino cambiar a las personas de esas plazas para ahorrarse el pago de unos derechos adquiridos legítimamente (trienios, carrera profesional…).

La expulsión al paro de estos interinos longevos, algunos en la última etapa de su vida laboral, víctimas de un fraude de ley, será una vergüenza permanente que recaerá sobre los sindicatos y la Administración (PSOE) que la ejecuten. Algo parecido a lo que ocurrió con la manipulación forzada e impuesta desde fuera del artículo 135 de nuestra Constitución sin contar con el refrendo de los ciudadanos.

El SESCAM se llena la boca con la mejora de las condiciones laborales y retributivas de los profesionales sanitarios. En cuanto al personal de atención continuada (PEAC), fundamental para nuestra atención primaria, no hay ninguna mejora desde su origen (año 2005), al contrario siguen casi en las mismas condiciones penosas que en la etapa en que eran refuerzos y una vergüenza laboral ante Europa.
Al incrementar la retribución de las guardias al personal de consulta (y no su jornada ordinaria) promueven y dopan el modelo ineficaz, tóxico y fraudulento antes descrito, favoreciendo que el EAP incumpla su jornada legal de consulta (aumentando las listas de espera) para acumular guardias y horas extras (peonadas). Echan gasolina al fuego.
Al permitir y premiar ese incumplimiento de la jornada legal (establecido como incumplimiento por jurisprudencia firme del Tribunal Supremo) están cometiendo un fraude y ocultando la necesidad de los puestos de trabajo que ese fraude camufla, que son puestos de atención continuada.

Nada nuevo bajo el sol.

Y al final lo que se produjo fue la quiebra.

 

Involución

Mariano-Pedro-Sanchez-Albert-Rivera_ECDIMA20171019_0008_3

 

A veces la democracia parece resucitar, aunque tal y como Nietzsche dijo de Dios, todo parece indicar que ha muerto definitivamente.

No deja de ser triste y deprimente que este instrumento clásico de la vida civilizada¸ haya caído con la facilidad e indiferencia de los que se rinden al primer embate. Aunque quizás esto solo indica que los enemigos que la han derrotado y sometido se encontraban en sus mismas filas y entre sus mismos defensores.

Quizás aquella muerte divina anunciada por el filósofo teutón, como metáfora de todo lo que la Historia dejaba atrás al comenzar el siglo XX, prometía larga vida a la democracia, además de otros avances en el orden cultural y social, confiados en que siempre la flecha del tiempo volaría a partir de entonces en el sentido ascendente del “progreso” marcado por los filósofos de la Ilustración, y que este progreso era imparable e inevitable. Sin embargo  todo eso hoy se ha ido al garete. La Historia se ha detenido para dar marcha atrás, la democracia ha muerto de muerte repentina, y quien ha resucitado ha sido Dios bajo una de sus múltiples formas: la del dios “mercado”, que como todo dios que se precie necesita de una Iglesia y de un catecismo, de una casta sacerdotal y de un rebaño de borregos.

Como la democracia es incompatible con los rebaños de borregos y con los pastores iluminados, ha habido que escoger entre una cosa o la otra: entre la religión del dios mercado o la democracia civil y laica. Como era de esperar, los que siempre se presentan voluntarios a pastores de cualquier creencia infalible fiados en sus altos méritos y acendrada fe, no han tenido la más mínima duda: han escogido al dios mercado y el culto de su fe única, fértil en mordidas y ofrendas, dejando que la democracia se pudra y se vaya por el desagüe, o como suele decirse desde esas alturas hiperbóreas ¡que se joda! de la misma manera que ya se joden los parados, los pensionistas, los trabajadores explotados y los interinos estafados por un fraude de ley, además de las mujeres discriminadas por el mero hecho de serlo.

Estos días la democracia pareció resucitar en España por breves momentos cuando fue capaz de expulsar del gobierno a un partido eficazmente organizado para el delito y el robo (según ha quedado probado), y sin embargo enseguida se hizo evidente que todo era un espejismo, una falsa fiesta, y que el haberse tardado tanto tiempo en recuperar una mínima dignidad como país al librarse de esa vergüenza y esa lacra, no era casual ni sin motivo. El nuevo gobierno asumía con estupefaciente facilidad, incluso antes de constituirse, los “presupuestos” del gobierno cadáver y del partido corrupto. Era el parto de los montes: tras la tardanza en reaccionar ante la vergüenza se asumía la herencia envenenada de ese gobierno: unos presupuestos de los recortes consecuencia de la corrupción triunfante.

Que fueran los presupuestos del gobierno cadáver y del partido delincuente tiene su lógica porque Rajoy no era más que un títere sin vida propia en manos de los bancos alemanes  y su principal operaria: Ángela Merkel, la nueva señora feudal de esta Europa pre-moderna, en la que importa poco que los gobiernos de las colonias estén controlados por partidos corruptos si obedecen dócilmente las órdenes del amo o ama.

El tancredismo de Rajoy, esa sosería aparentemente sabia gracias a la cual todo se ha ido pudriendo, indiferente a lo que no fueran las órdenes de la señora, se explica por esta cadena de mando, que también actuó con eficaz imperio en tiempos del sumiso Zapatero.

Que sean también los presupuestos de Pedro Sánchez, que los asume con igual obediencia, no nos sorprende demasiado, porque tanto Rajoy como Sánchez se limitan a obedecer órdenes, no de los ciudadanos españoles sino de los bancos alemanes y sus consejos de gestión. Son los mismos poderes para los que la democracia en Grecia o en Italia está de más y es un aparato inútil, dejando claro que los dueños de esos países son ellos.

A este estado de cosas puede llamársele involución o posmodernidad, yo prefiero llamarlo involución. A la reacción contra todo esto puede llamársele populismo, pero el hacerlo con esa insistencia obsesiva y con esa falta necia e interesada de matices, es otra forma de tomarnos por tontos y ellos de pasarse de listos. No llegan a tanto, porque de hecho muchos de esos listos acaban en la cárcel con una torpeza que deja en muy mal lugar a la “elite” sabia.

Cuando cayó el muro de Berlín se produjo una explosión de euforia civil pensando que a partir de entonces la democracia y los derechos del hombre tenían la vía expedita para su globalización. Sin embargo se comprobó enseguida que se levantaban nuevos muros y más altos, esta vez dentro de cada sociedad,  seccionando de raíz cualquier vínculo o solidaridad entre los ciudadanos en un nuevo diseño atomizado y disolvente más propio de bestias salvajes que de hombres civilizados.

Que Pedro Sánchez se saque de la manga un “alto comisionado para la pobreza infantil” mientras dice si bwana a los presupuestos salvajes de Ángela Merkel y los bancos alemanes, es una broma tétrica. Nadie apaga fuegos con una sumisión completa y absoluta a los incendiarios.

Inauguramos el “no cambio”, y gracias al “nuevo” gobierno se avecinan grandes revoluciones tremendas que tienen aterrorizada a media Europa. Es broma.

 

A %d blogueros les gusta esto: