Archivos Mensuales: diciembre 2017

Noche de paz

Refugiados

 

Es frecuente escuchar o leer auténticas filípicas contra el odio en un lenguaje lleno de mayúsculas e insultos, y con el odio herniándose por el ombligo del irritado analista.

El no advertir esta inconsecuencia del propio discurso es signo de que más de una nube ciega y nubla tanta clarividencia, y que como dice el evangelio repartiendo democráticamente los pecados y las culpas, no vemos la viga en el ojo propio pero si la paja en el ajeno.

Como en el texto evangélico se dicen muchas verdades (aunque no siempre), habrá que pensar que esto nos ocurre un poco a todos, y que en el fondo no deja de ser humano, demasiado humano.

Ahora bien, si hablamos de bajas pasiones (entre ellas el odio) es porque sabemos que existen otras altas facultades que se superponen a aquel núcleo primitivo y lo envuelven, amortiguándolo y matizándolo, pero el conjunto y la mezcla, de lo alto y lo bajo, siguen ahí.

Sin duda, civilizarse consiste en dar prioridad y cultivar los elementos más elevados de nuestra naturaleza, sin desconocer por ello la mezcla que somos. Mezcla tan confusa e inextricable que a veces las pulsiones feroces de Mr. Hyde se filtran a través de la retórica estilizada de Mr. Jekyll.

Y ya que hablamos de humanidad como de una rara mezcla ¿acaso no detectamos esa mezcla y confusión también en los mismos evangelios? ¿Hay algo más humano que ese Jesús de Nazaret que predica el evangelio del amor, defiende a prostitutas, y fustiga enfurecido a los mercaderes del templo?

Sin duda aquel Rabí, judío por los cuatro costados, era enemigo del mercado como instrumento de explotación y de poder, no le nublaba la vista el dinero y lo despreciaba pero tenía amigos adinerados, y sus más fieles compañeros pertenecían al proletariado y a las clases menesterosas.

Era ciertamente molesto e incómodo para los que ejercían la tiranía en aquel tiempo, potentados y sacerdotes, cuyas bajas pasiones se disfrazan con incienso, leyes trucadas, catecismos, y púrpuras.

Al maestro de Nazaret nuestros bien pensantes de hoy le habrían llamado sin dudarlo “populista” (prometía el reino de los cielos) y también perro-flauta (“mirad las aves del cielo…”), o desde un alto estrado habrían dictado:
¡Que se joda!

Hoy hace tanto frío como ayer, Herodes y sus secuaces manejan tarjetas black y oscuros trading financieros, la estrella de Occidente riela en un mar de ahogados, y en un rincón apartado del mundo, a oscuras, apenas una fogata, los ángeles se posan sobre un campamento de refugiados.

Allí nacen dioses de carne y hueso.

 

AMEACYL: SITUACIÓN DEL PERSONAL DE ÁREA DE CASTILLA Y LEÓN

El personal de área considera muy importante la inclusión en el equipo en un 92% de los casos, además de que una gran proporción lo considera una aberración laboral que debe desaparecer y reclama equidad como medida para poder dar dignidad a profesionales que son de la misma categoría profesional que los equipos de atención primaria.

a través de La situación actual de Médic@s y Enfermer@s de Área de Castilla y León — AMEACYL – Médicos y Enfermeras de Área de Sacyl

No me cuadra

Si la ceguera es el requisito básico del patriotismo perfecto, la incoherencia es el adorno máximo del espíritu nacional. Malo aquel que dice: “No me cuadra” o “No lo entiendo”, porque por menos de eso le tildan a uno de hereje y de antipatriota.
¡Tiempos postmodernos!

En política y ramas afines de sillón agradecido, casar incoherencias es tan fácil como casar sentencias al calor del feudo propio o en cenas de amigotes con puro y coñac.
Pobre de aquel que alumbrado de una chispa de duda dice: “No lo veo” o “Disculpen, pero soy abstemio”.

Tamaño atrevimiento equivale a desafiar las reglas no escritas del cortijo, meterse en un berenjenal, en un jardín con laberinto, en un charco sin salvavidas, en resumen, afrontar una soledad sin fronteras que nos recuerda tiempos no tan modernos pero si más heroicos.

La coherencia en este país y en este momento histórico, que dicen líquido y posverdadero, por no llamarlo diarreico, brilla por su ausencia tanto como la honestidad recién estrenada, y tanto o más que la desahuciada autoridad moral. No digamos el valor temerario de quien alza el dedo para plantear una duda o hacer una pregunta.

Según lo percibimos espontáneamente al simple contacto con el ambiente o tras consultar encuestas recién salidas del horno, las personas y sus cuitas ocupan un segundo plano en el interés colectivo, mono imitativo del interés de unos pocos, y lo que más importa con diferencia al día de hoy -además del futbol y sus astros- son los territorios metafísicos y simbólicos de la patria, sin importar que a las personas que habitan esos territorios (si es que tiene habitantes y no solo fugados) les pueda ir bien o mal, vivan bajo un régimen democrático o bajo uno que se le parece solo visto de lejos.

Nos distraen por ambos flancos, de manera que en el medio lo que queda no es una persona sino un títere con título nobiliario de súbdito y contribuyente, de esos que no merecen amnistía ni tregua. Y los títeres ya se sabe, ni sufren ni padecen, solo se mueven al compás de la música, o todo lo más agitan banderas con el mismo rígor mortis que el cuco da las horas.

Y las horas y las doce campanadas nos darán, sin duda, en las huchas de las últimas pensiones, sin que tal hecho extraordinario, novedoso y posmoderno, nos encoja el ombligo. Nada extraño si consideramos que a una falta de autoridad moral rampante le corresponde una flojera civil en progreso equivalente. Lo encajamos todo, sea cloaca o disparate, y no faltarán tratados sesudos que lo expliquen ni reputados académicos que lo avalen.

A la misma velocidad y en la misma proporción con que se desinfla la bolsa de nuestras pensiones (y conocemos algunos de los motivos inconfesables de este hecho), se inflama nuestro patriotismo histérico. No lo entiendo. Para mi hay más patria en las pensiones que en el himno nacional, así de simple, así de prosaico.

No me cuadra que el 3% que roba al pueblo para engordar a la mafia, se haga independentista y republicano de la noche a la mañana. Y hablo solo de los que se remangaron la bandera catalana hasta el codo para meter la mano en el bote, no hablo de los demás.

Tal para cual. El patriotismo español de unos (los de Suiza, Bahamas y Singapur) y el nacionalismo catalán de otros (los de Bélgica, Andorra y el 3%), es un sarampión que los limpia y rejuvenece cuando el bote, a fuerza de sobres y mordidas, se ha agotado pero aún queda calderilla para comprarse una bandera.

O como afirma orgulloso el partido en el gobierno, el más corrupto de Europa: los votos –dicen- han lavado (¿y bendecido también?) su corrupción. Este es nuestro nivel.

Sin duda, muchos de los que agitan la bandera con furor patriótico creen que la patria es suya (aún no han adivinado que es de los banqueros alemanes y otros gerifaltes con pasta), y si fuere necesario o cuestión de honor la saquearán y la matarán porque es suya, lo cual dice mucho de su amor apasionado. Ya se sabe: hay amores que matan.

Al parecer y siguiendo las normas del cortijo, entumecido en cuanto a las cosas de la ética pero hipersensible en cuanto a las cosas del honor, la fiscalía ha pedido estos días la condena por “ultraje a España” (entre delitos de ultraje y delitos por rebelión nos van a crecer los tercios de Flandes) para un ciudadano catalán que promovió en un partido de futbol (siempre el futbol) la pitada al himno nacional y de manera subsidiaria al rey.
Lo cual me recuerda aquellos tiempos, al parecer no tan lejanos, en que a Fernando Arrabal le buscaron las vueltas penales (la fiscalía pedía 12 años de cárcel para el) por escribir en la dedicatoria de un libro: “Para Antonio: Me cago en dios, la patra y todo lo demás”.

La cosa ocurrió así: Arrabal vino a España (reinaba Franco) invitado para firmar uno de sus libros: La ceremonia de la confusión. Un joven lector le pidió que en la dedicatoria le pusiera una barbaridad, y Arrabal, que previamente se había bebido una copita de Marie Brizard, escribió: “Me cago en dios, en la patra, y en todo lo demás”. La dedicatoria fue leída por el padre del joven lector, casualmente capitán de marina, que denunció los hechos ante el TOC, el Tribunal de orden público. A partir de ahí todo el escándalo y todo el embrollo que se pueda imaginar, una auténtica ceremonia de la confusión.
Menos mal que literatos e intelectuales, no tan posmodernos como los de ahora, tal que un Vicente Aleixandre, Laín Entralgo, Ionesco, Aranguren, Becket, o Camilo José Cela, salieron en su defensa avalando la floja excusa de Arrabal según la cual “Patra” era en realidad el nombre de su gata.

Cela argumentó además que Arrabal era un surrealista puro y que estaba dormido desde que nació. Y continuaba argumentando en defensa de nuestro dramaturgo: “El surrealismo implica, por principio, un choque con el mundo en torno y con las reglas, de un cariz o del contrario, por el que se rige ese mundo en torno, porque la actividad surrealista queda al margen de toda responsabilidad moral, con un nuevo carácter de experimento involuntario”. Los surrealistas, añadía Cela “al querer expresar su automatismo, las zonas más oscuras del subconsciente (aquellas por las que no podemos responder porque quedan al margen de la voluntad) proceden como ángeles –gloriosos o caídos, que no importa al caso- moviéndose en un mundo onírico”.
Los doce años de cárcel que el fiscal pedía para Arrabal se quedaron en tres meses. Ya digo, reinaba Franco.

Veamos, a mí el término rebelión me recuerda a los militares africanistas y por asociación un mundo periclitado, solo válido para el rasgo pintoresco que buscan en nosotros los turistas. Y el término ultraje me recuerda a Calderón. No digo que no tengamos que recordar a los clásicos, literariamente hablando, pero reciclarlos políticamente me parece un desacierto. Mas que nada porque entre revival y revival podemos acabar resucitando una cruzada.

A mí no me cuadra –no se a ustedes- que la pitada a un himno, que es vano viento (de uno y otro lado, el lado del himno y el lado de la pitada), y un gesto además de infantil innecesario, se magnifique con el término sonoro y calderoniano de ultraje (a la nación), y sin embargo el bajarse los pantalones ante los banqueros alemanes para toquetear a sus anchas y en propio interés (alemán) nuestra Constitución (léase artículo 135), con nocturnidad y sin pedir permiso a los españoles, no pase de mera anécdota.

 

Lapsus del subconsciente feroz

 

justicia-no-ciega

 

Nuestra historia está llena de vencedores que no convencen, de vencedores nefastos. Ya lo dijo Unamuno: “Venceréis, pero no convenceréis”. Y cuarenta años después seguían sin convencer.

Incluso cuando vencimos en la Segunda Guerra mundial, nosotros, siempre diferentes, fuimos derrotados por el fascismo. Una forma amarga de ganar, un extraño caso de victoria derrotada, en resumen, el único fascismo que salió ganando. Siempre dando la nota.

En nuestra historia particular, la victoria de unos casi siempre ha supuesto la derrota de casi todos, una victoria sin paliativos que se prolonga en derrota colectiva y unánime.

Tras las elecciones del 21D quizás asistamos a un nuevo episodio de esta manía nuestra de morir matando, o lo que es lo mismo, de ganar perdiendo. Y esta costumbre se actualiza al hilo de los tiempos y las postmodernidades presentes.

Por ejemplo, ahora la vicepresidenta del gobierno presume de hazaña porque entre ella y Rajoy han descabezado a los partidos independentistas en Cataluña, cuando sobre el papel teórico de la independencia de poderes, clave de toda democracia, las cosas habrían ocurrido de otro modo. O eso nos dijeron.

No será porque algunos no hubieran denunciado -tanto como otros lo han silenciado- este compadreo y este sube y baja de las cloacas a los altos tribunales pasando por las mazmorras. Esta historia ya es larga y más trufada de episodios que un folletín. Y lo mismo que un folletín no es buena literatura, nuestra democracia tampoco es de primera división.
Con esta metedura de pata, lapsus del subconsciente feroz, la vicepresidenta habrá descabezado a unos cuantos catalanes “rebeldes” pero habrá dejado de convencer a muchos más que estaban reflexionando.

La vicepresidenta ha demostrado tener tan poca cabeza descabezando opositores (tras intentar un poco de todo en las cloacas de Interior) como algunos de sus colegas destrozando discos duros.
En el lapsus de la vicepresidenta parecen reconocer: la justicia bebe de nuestra mano, y en el caso de los discos duros (con la cara dura de la sarta de martillazos) ya dejaban ver, con su acción descarada, que lo que pueda hacer “esta justicia” (su justicia) al respecto de hecho tan flagrante les importa un bledo.

Y tanto estruendo y tanta algarabía ¿para qué?: para ocultar que nos hemos equivocado de tema. Retomemos el hilo.

“No era esto… no era esto” decía Ortega y Gasset para condolerse de que la más alta ocasión que vieron los siglos para intentar hacer de España un país normal y civilizado, durante la segunda República, amenazaba ruina y catástrofe. La que muchos querían y deseaban, alérgicos por tradición a la democracia.

Y de nuevo no es esto, no esto lo que debería tenernos ocupados y preocupados, sino la noble ambición de echar a los corruptos del poder y restaurar nuestra democracia, tan apaleada que los bancos alemanes nos la han comprado a precio de saldo en el mercadillo de los Estados fallidos.

Pero no es este, al parecer, nuestro plan inmediato y más urgente, previo a todo lo demás, necesario para alcanzar cualquier horizonte, imprescindible para cualquier unidad. Nos sobra el tiempo, el dinero, y la energía. No tenemos prisa. Para ese objetivo tenemos toda la vida por delante, de la misma manera que la hemos tenido siempre por detrás, ociosa, sin aprovecharla nunca.

De ahí que dudemos de que tengamos remedio o de que nuestra esperanza tenga futuro.
Seguimos sin hacer los deberes y desconocemos las reglas básicas de la matemática y de la política:

2+2=4.

Políticos corruptos=fuera del gobierno, y cuanto más lejos mejor. Para eso se inventaron las urnas.

Con tanta historia a cuestas y seguimos en el parvulario.

Jazz Open 2015

Papa Was A Rolling Stone (Original Soul Train Vemix)

Geranios

Geranios

 

Recuerdo aquel tiempo, sin duda mejor, en que de los balcones colgaban geranios en vez de banderas. Quizás la ropa interior de una familia sin secadora, pero nunca el aliviadero de una mente congestionada ¡Vaya diferencia!

Más inofensivos y más bellos, los geranios reivindican, sin dar discursos, la sobria elegancia de la vida, y si se me permite, la sólida indiferencia ante la locura humana.
¡La de patrias y pueblos que habrán visto pasar y caer bajo sus flores!

El geranio es un hijo de la luz. La bandera es una flor de invierno. O para ser más exactos: de invernadero.

Hay quien tiene fobia de los animales que reptan, otros la tienen de los espacios cerrados aunque tengan aire. Yo la tengo de los himnos inflamados y los trapos patriotas, que pretenden encerrar en su símbolo canijo uno de los conceptos más enanos: el nacionalismo.

¡A estas alturas y con esos polvos!
Que tarde o temprano se vuelven lodos.
Somos polvo de estrellas hasta que nos volvemos patriotas o nacionalistas. A partir de ahí, ya solo somos polvo sublunar, una mota de pensamiento presta a encoger, un planta artificial que no recibe la luz ni orea el aire.

Decía Bernanos en un párrafo de ” Los grandes cementerios bajo la luna”: “Queda por solucionar, ciertamente, la cuestión de la bandera. Para ahorrar gastos y reemplazar fácilmente esos emblemas sagrados, propongo que se use el papel de arroz con que los chinos hacen los pañuelos”.

Este florecer de banderas me espanta y me deprime. Y no solo a mí, somos ya muchos los espantados.
Me recuerda aquello de Nietzsche: “¡dos mil años ya, y ningún nuevo Dios!”, que hoy podríamos traducir por: tantos muertos más tarde y de nuevo el nacionalismo. O su primo hermano, el patriotismo.

El nacionalismo como excusa y el patriotismo como máscara. Y tras ellos el odio ciego engordado con pienso de pésima calidad. Pienso obnubilante, pienso que distrae, entre otras cosas de la corrupción. Y quien dice corrupción dice saqueo de las pensiones, amnistía fiscal de los golfos, y condonación del dinero público prestado a los bancos tramposos. Esa deuda si se perdona.

Las banderas están enhiestas y brillantes, tan lisas como un cerebro recién lavado. La democracia arrugada y hecha unos zorros. Todavía hay clases.

¡Donde esté un geranio…!

Sescam: modelos y parches

Modelo eficiente APEACCLM

 

Recientemente algunos medios de prensa se han hecho eco del inicio de las negociaciones entre el SESCAM y los sindicatos del sector para abordar la situación laboral del personal PEAC, médicos de familia y enfermeros que constituyen uno de los pilares fundamentales de la atención primaria en los centros de salud de nuestra Comunidad.

Es conocida desde hace tiempo la injusta discriminación laboral que se ejerce sobre este colectivo profesional desde el mismo momento de su creación en el año 2005, cuando obedeciendo a un imperativo legal se asumió una situación estructural creando las correspondientes plazas de personal PEAC en plantilla. Esto se hizo a nivel nacional y en cada Comunidad y servicio de salud quedaron constituidos estos cuerpos asistenciales con alguna variación en el nombre, pero con funciones prácticamente equivalentes, quedando definido su trabajo en la atención sanitaria que se desarrolla en los servicios de urgencias de los Centros de salud, con función distinta de la consulta y con turnos de atención continuada.

Una de las bases para su discriminación y maltrato laboral ha sido justamente que estos turnos no quedaran definidos con precisión, como espacio propio y con la autonomía de la que gozan los demás colectivos asistenciales, así como tampoco su jornada ordinaria y su jornada complementaria, cuyo conocimiento se les niega y oculta. Su calendario de trabajo no se les comunica con los plazos preceptivos, de manera que su conciliación familiar y social es imposible y es un derecho que se les estafa. Incluso sus turnos y jornadas quedan sometidos al albur y al capricho del compañero de al lado, el profesional de consulta, que incluso les usurpa en algunos casos su jornada ordinaria (derecho derivado de su nombramiento) para acumular horas extras y peonadas, algo absurdo, ilegal, y kafkiano. Esta situación de extrema irregularidad se debe a que la Administración aquí como en tantos otros aspectos de su gestión hace dejación de sus funciones y pierde de vista lo que es su auténtico objetivo: la asistencia.
Esta falta de autonomía y la consiguiente dependencia de decisiones imprevisibles y arbitrarías muchas veces basadas en intereses espurios que no tienen nada que ver con la asistencia, ha sido fuente constante de conflicto entre personal estatutario con el mismo estatus formativo y académico y con los mismos derechos estatutarios.

Precisamente esta laxitud del SESCAM para asumir sus responsabilidades en la organización de las jornadas y los turnos, es lo que ha permitido y amparado el abuso, hasta tener, más allá de la discriminación laboral que se consiente hacia un colectivo con iguales derechos, consecuencias notables y de todos conocidas en la asistencia prestada. Estamos hablando de deterioro, ruptura de la continuidad asistencial del médico de familia y listas de espera. Y todo ello deriva del actual modelo de gestión.

La mejor manera de comprender lo que está ocurriendo en la atención primaria del SESCAM es pensar en el sistema de “peonadas” que en otro tiempo funcionó en el medio hospitalario hasta que la racionalidad, la legalidad, y el interés general determinaron que no se podía permitir esa situación irregular (ilegal) y se le puso fin.
El hecho de incumplir jornada ordinaria (de consulta) a efectos de acumular y acaparar jornada extraordinaria o complementaria (de guardias), es el cáncer de la atención primaria, lo que desnaturaliza su función y ha conducido a su actual situación de deterioro.
Los servicios de salud que no han querido mantener por más tiempo esa deriva han cambiado el modelo de atención continuada, evitando la falsa libranza postguardia y el incumplimiento de jornada que conlleva. Por ejemplo el servicio madrileño, el servicio navarro, el servicio gallego, o el servicio murciano que actualmente está en transición desde un modelo obsoleto y perjudicial a un modelo nuevo de interés general.

Si nuestra Asociación PEAC de CLM aborda así la cuestión de la mejora de las condiciones laborales del personal PEAC, en el curso de la actual negociación, tratando no solo de mejoras retributivas y laborales corporativas sino de un cambio de modelo, haciendo referencia a la irregularidad oculta de las “peonadas” en la atención primaria, es porque tanto el SESCAM como algunos sindicatos han falseado el escenario y han trastocado el objetivo de esta negociación. Y esto lo vemos enseguida en las propuestas para la negociación presentadas por algunos sindicatos, que ya desde sus primeros párrafos descubren cuáles son sus auténticas intenciones. Y así, sin cortarse un pelo, se mezclan churras con merinas, y tras decir que se quiere mejorar las condiciones laborales del personal PEAC, luego enseguida se dice que lo que se quiere, más que nada, es crear plazas de correturnos (chicos para todo) dentro del EAP.
Esto es directamente una vergüenza, porque al final lo que iba a ser una negociación para la mejora de las condiciones laborales del personal de atención continuada se traduce en un empeoramiento notable e inasumible de su puesto de trabajo, reconvirtiéndolo en el de un “chico para todo”, una especie de becario dócil y flexible, que laboralmente es indigna, dependiente, e inestable, sindicalmente vergonzosa, y asistencialmente un claro retroceso.
No es hacia una mayor dependencia y precariedad del puesto PEAC hacia donde hay que caminar en esta negociación, sino hacia una mayor autonomía, espacio propio, y reconocimiento de derechos vulnerados. Creemos que es también el proceder necesario para una mayor eficiencia de la medicina de familia basada en la continuidad asistencial del médico de cabecera hacia su cupo de pacientes.

Queremos que el SESCAM imite los modelos buenos y no los modelos malos de organización y gestión de la atención continuada, porque ¿Cuál sería el objetivo de ese “chico para todo” o correturnos que se quiere implementar?: Pues tapar el posible fraude de Ley que constituye la jornada incumplida por el EAP que hace guardias, y seguir permitiendo y promocionando las PEONADAS en atención primaria.
Está en nuestra responsabilidad de ciudadanos y profesionales no callarnos ante ese intento.

Si hablamos de posible fraude es porque se le parece mucho, si nos atenemos a lo que dice el Estatuto Marco y el Tribunal Supremo, y que incluso algunos servicios jurídicos del SESCAM reconocen, según nos consta.

HECHOS
El coordinador del centro de salud dónde trabajé durante unos años me confesó lo siguiente en cuanto a la gestión de la libranza posguardia tal como se decidió a partir de 2008: “Sé que es ilegal, pero mientras el SESCAM me lo permita, me beneficio de ello”. Cuando este coordinador solicitó y obtuvo la exención de guardias y tuvo que asumir las consecuencias perniciosas del modelo (acúmulo de cupos de las consultas cerradas de otros compañeros por la libranza, etc.), ya no pensaba igual.
Nos consta que el servicio jurídico del SESCAM en la gerencia de Talavera ha expresado públicamente lo mismo: la libranza posguardia no es tiempo trabajado y por tanto no puede eximir del cumplimiento de la jornada legal.
En una reunión entre un cargo directivo de la Gerencia de Toledo y los profesionales de un centro de salud, ante la petición de una parte de los profesionales de consulta que querían “explotar” un poco más las irregularidades del modelo, el Director advirtió que de seguir en ese intento, el SESCAM les haría cumplir la jornada ordinaria que cobran pero que no trabajan.
El Estatuto Marco (Ley 55/2003) está para cumplirse y en su artículo 46 dice que tiempo trabajado es el que efectivamente se trabaja. Lo mismo dice la jurisprudencia del TS que en su sentencia sobre el recurso 4848/2000 y tratando el tema de la libranza posguardia, establece la misma doctrina.

La corrupción de la gestión que ha introducido el modelo actual no sólo ha desnaturalizado la función propia de la medicina de familia en el ámbito de la consulta, sino que ha contaminado a su vez lo que venía siendo el trabajo normal en las guardias desarrolladas en los servicios de urgencias de primaria, acabando por repercutir también en los servicios de urgencias hospitalarios.

Debido al cierre cada mes de 16 consultas de medicina y otras tantas de enfermería por término medio en cada centro de salud (debido al modelo de falsas libranzas y peonadas) hemos convertido los PAC y centros de urgencias en consultas a destajo a cargo de unos servicios (de urgencias) que no pueden desarrollar la función integral de una consulta ordinaria, consultas a destajo que son totalmente contrarias a unos mínimos exigibles de salud laboral porque son consultas que duran 17-24 horas seguidas. En algunos PAC incluso 48 y 65 horas seguidas.

Al hacer pasar lo que es un descanso entre jornadas (la falsa libranza) por una licencia reglamentaria que no existe, en posible fraude de ley, y no querer el EAP asumir el cumplimiento de su jornada y las consecuencias de esa irregularidad, se pide desde el mismo EAP que se beneficia de ella, un falso sustituto (correturnos) para una falsa libranza, cerrándose así un círculo vicioso ya que cuántas más jornadas ordinarias de consulta se incumplen, como consecuencia del acumulo de guardias-peonadas, más se cobra. Y además hay que pagar un falso sustituto para cubrir una jornada ya pagada pero incumplida, incurriendo en pago redundante o doble pago. En eso consiste el modelo actual, que como se ve es un modelo de peonadas cuya factura se paga también en forma de listas de espera y deterioro de la asistencia, pero que necesita de una figura laboral precaria, indigna, y de maltrato, para cubrir las apariencias y hacer las funciones de parche.

Cuando alguien intenta (en este caso nuestra Asociación) sacar a la luz este tipo de situaciones y posibles irregularidades es frecuente cargar contra el mensajero, o incluso decir que buscamos perjudicar a otros compañeros. Nos parece una defensa lamentable de una situación que nos perjudica a todos, como ciudadanos, como pacientes, y como profesionales.

¿Alguien piensa por ejemplo en los profesionales del EAP que preferirían no hacer guardias y pasar su consulta de lunes a viernes para un mejor cuidado y seguimiento de sus pacientes? ¿O en los profesionales del EAP que ya no hacen guardias y se ven sobrecargados con los pacientes de cupos ajenos? ¿O en los PAC y servicios de urgencias hospitalarios que se han convertido en una consulta a destajo, insalubre para el profesional y peligrosa para el paciente?
¿O en los pacientes que soportan listas de espera de hasta 7 y 10 días para su médico de cabecera?
No es de recibo seguir con un modelo que permite al personal de consulta escoger las guardias (jornada complementaria) de lunes a jueves para coleccionar libranzas (jornada incumplida, un mes extra de vacaciones) y en la cantidad que quieran (5, 6…) mientras otros profesionales (PEAC) ven sustraída por este medio su jornada ordinaria o no libran ningún fin de semana en todo el año, o hacen guardias de 65 horas de duración (viernes-sábado-domingo). El Decreto 137/1984 en su artículo 6 punto 3 dice que el calendario de guardias tiene que ser rotativo durante todos los días de la semana. La sentencia 00165/2017 del juzgado de lo contencioso-administrativo nº 2 de Badajoz viene a recordar lo que establece el Estatuto Marco desde el 2003: la jornada complementaria (guardias) no es derecho del EAP sino deber administrable de todo el personal estatutario. Este modelo de la pseudo-libranza es el que determina que en la Gerencia de Guadalajara se hayan abonado en el primer semestre 65.000 horas de consulta que no fueron trabajadas.
Es que incluso desde el punto de vista del rendimiento en la asistencia sería preferible pagar (o compensar) a los profesionales de consulta por unas horas de guardia (las que sean) que no hagan que por unas consultas que no pasan, e ir hacia un modelo donde los profesionales (todos) cumplan su jornada ordinaria y las consultas se abran de lunes a viernes. Lo contrario es absurdo, pernicioso, y probablemente ilegal.
Por último, hay que lamentar que en esta negociación sobre el personal PEAC no se tenga en cuenta la propuesta de nuestra Asociación profesional, PEAC de CLM, que cuenta con 300 profesionales inscritos, y que es la única propuesta que ha sido votada mayoritariamente y democráticamente.
POSDATA: Sescam y sindicatos buscan una solución al personal PEAC http://diariosanitario.com/sescam-y-sindicatos-buscan-una-solucion-al-personal-peac/

SESCAM y sindicatos crean un grupo de trabajo para avanzar en la mejora de las condiciones laborales del Personal Estatutario de Atención Continuada http://www.lacerca.com/noticias/castilla_la_mancha/sescam-sindicatos-grupo-condiciones-laborales-personal-atencion-continuada-393772-1.html

ATENCIÓN CONTINUADA Y URGENTE RURAL Jose Ignacio Yurss Arruga http://www.smnavarra.org/wp-content/uploads/2014/03/Diario-de-Noticias-26-de-febrero-de-2014.-carta-Yurss.pdf

 

A %d blogueros les gusta esto: