Archivos Mensuales: febrero 2017

23-f de 1981

23-f

“Los almendros florecen en febrero” era una de las consignas de los golpistas. Pero lo que tramaban no era la primavera, sino el crudo invierno, o al menos un otoño crepuscular en medio de una tierna infancia.

A la recua de guardias civiles (los autobuses de Tejero) la llamaban –también en clave-  “el tractor”, y al propio Tejero, “el capataz”. Todo muy bucólico y agrario hasta que empezaron a pegar tiros, y del neolítico descendieron en un instante al paleolítico superior, en busca de las cavernas de costumbre. Esperaban al  “elefante blanco”.

De todo ello, hoy (23 de febrero de 2017) un nuevo aniversario.

Rememorar, conmemorar, condolerse, celebrar… ¿El qué? Esa es la duda ¿Que fue el 23-F?
¿Un golpe blando? ¿Un golpe duro que no pudo ser? ¿Un golpe a medias? ¿Un golpe de timón en busca de un naufragio? ¿Una “operación De Gaulle”? ¿Una conspiración pactada por muchos, quizás demasiados? ¿Un aviso a la democracia? ¿Una operación de la monarquía? ¿Una forma, un tanto extrema, de conquistar legitimidad para un rey franquista? ¿Un “asunto interno” bendecido y promovido por los Estados Unidos? ¿Un proyecto frustrado de campos de fútbol reconvertidos en campos de concentración? ¿Una comedia? ¿Una tragedia? ¿Una revelación? ¿Un engaño? ¿Una vergüenza? ¿Un drama?

La falta de datos definitivos permite el baile de las hipótesis, entre otras cosas porque se nos han escamoteado datos muy importantes. Una de las hipótesis más precoces, según yo lo recuerdo (estudiante de medicina en aquel entonces), fue que detrás del golpe estaba el rey. Que se trataba de un autogolpe.

Se suele decir que muchos españoles recordamos lo que estábamos haciendo el 11-S, durante el atentado de las Torres gemelas, y también en el 23-F, durante el asalto de Tejero al congreso de los diputados.
Durante el 23-F yo estaba estudiando para un examen de Patología general que tenía al día siguiente con el catedrático Sisinio De Castro del Pozo. Así que me pasé aquella tarde y parte de la noche con el transistor en una mano –como tantos españoles- y con los tomos de Patología general de Sisinio en la otra. Entre tiros, sustos, e insuficiencias cardiacas, digámoslo así.

El examen no fue suspendido (no en vano los golpes en nuestro país nunca fueron raros), y Sisinio, que además de sabio era prudente y se imaginaba como habíamos pasado la víspera, fue generoso y abrió bastante la mano.
Así que, si no recuerdo mal, cuando los diputados salieron del encierro forzado de su secuestro a la mañana siguiente, yo ya había cumplido y había salido también del examen. Aprobé.

¿Había aprobado también nuestra democracia la dura prueba de aquel trance?
Pues 36 años después no lo sabemos (o yo no lo sé), porque seguimos sin saber (al menos yo) en qué consistió aquella prueba y aquel trance, o cuál era su objetivo real y último.

Hoy lo rememoramos nuevamente. Sabemos que fue, que sucedió, pero no sabemos qué fue, o al menos yo no lo sé. Hay muchos que si lo saben, pero cada uno a su manera. Incluso a la manera de quien sabe y calla.

El caso es que la España moderna o a punto de serlo una vez más por aquellas fechas, pudo presumir -y esto es un decir- de un teniente coronel pegando tiros en el congreso de los diputados, en un momento histórico tan avanzado y a la vez tan retrógrado como aquel de 1981. Ronald Reagan, Margaret Thatcher, y Carol Wojtyla, estaban ya en el poder, dispuestos a parar la Historia y a invertir su curso. De aquella patada en el culo al progreso y el esfuerzo de siglos, procede nuestro presente actual, tan moderno y tan rancio a la vez. Un presente de desigualdad extrema, guerras de religión, y muros. Neo feudal, por ponerle un título rimbombante.

Pero también pudo presumir nuestro país -y esto es una afirmación literal- de un anciano general enfrentando con sus manos desnudas, la acometida de una tropa de hombres armados, mucho más jóvenes y vigorosos que él, y a quienes sin embargo superó en espíritu y coraje.

Y ese imprevisto de los tiros, demasiado fáciles, y ese imprevisto de la zancadilla traicionera y zafia de Tejero a su superior, y ese no previsto gesto de valor del viejo general franquista, fue lo que en realidad nos salvó y mando al traste el previsto y planificado golpe, que quizás tenía como objetivo meter en vereda a nuestra incipiente democracia, y enviarla a la cloaca de las mentiras oficiales y controladas. Algo en lo que después nos hemos especializado.

Es una hipótesis. Una entre muchas. La del golpe blando, la del autogolpe.

Quizás por eso no sabemos a ciencia cierta que se perdió y que se salvó aquella noche. Quien fue el villano y quien el salvador, si es que los hubo o no fue el mismo sujeto en dos fases distintas de una misma acción.

Si no en el fondo al menos en la forma, ese gesto heroico del general Gutiérrez Mellado fue eficaz, y su estética moral siempre conservará un hilo de aliento y gloria para nuestro país, pues es un documento gráfico e insoslayable que sobresale sobre lo mucho que aún ignoramos y nos ocultan de aquellos hechos.
Ese ejemplo de valor personal y firmeza, que acabo haciendo retroceder frustrados a sus agresores (ya conscientes de su vergonzoso papel de villanos), a pesar de su aspecto decimonónico, inmortalizó ante las cámaras una metáfora visual de nuestra siempre ansiada y reprimida libertad, axioma necesario de cualquier hipótesis de democracia moderna.

Eso nos salvó y no otra cosa. Sea cual sea el grado de esa victoria, y sea cual sea el grado de aquella derrota.

De lo que no nos salvó fue de la vergüenza.
Al parecer, y según distintos testimonios, hay que decir que en algunos países, donde se nos reconoce nuestra especial habilidad para el esperpento y no se entiende de gorros raros, el golpe del tricornio tuvo al principio una interpretación extraña y bastante pintoresca, y es que se pensó que un torero (concretamente un torero loco o un loco vestido de torero) había asaltado el congreso de los diputados. Literalmente.

Esa interpretación errada pudo darse y fue posible, al confundir el tricornio del guardia civil con una montera de torero, y al no encontrar obstáculo para esa fantasía en el carácter y la tradición del país.
Fue necesario un tiempo y la evolución de los acontecimientos para deshacer ese malentendido primero.
Aquel no era un torero brindando un toro desde la tribuna de oradores, sino un golpista blandiendo una pistola y pegando tiros de verdad y no de fogueo, en un país europeo y en la segunda mitad del siglo XX.

Los americanos, mejor informados que nosotros (desde días antes del golpe, mira tú por donde) y que tenían mucho interés en que entráramos en la OTAN (Suarez no), dijeron cuando les preguntaron que aquello era un “asunto interno”. Como fue un asunto interno, para ellos (y sus aliados), Franco y su fascismo de postguerra.
En cualquier caso tuvieron un avión awacs –previsto de antemano- sobrevolando nuestro espacio aéreo para interceptar las comunicaciones y no perder detalle.

Otro dato que introduce la duda sobre la naturaleza del golpe, es que hubo muy altas instituciones de este país que no se dieron ninguna prisa en calificar públicamente los hechos. El rey sólo lo hizo cuando fracasó el general Armada (amigo personal, antiguo preceptor, exsecretario del rey Juan Carlos, y pieza clave del golpe), y este fracasó por la cerrazón inesperada de Tejero. El factor humano que puede dar al traste con cualquier plan. Claro que Armada tampoco jugó bien su papel al cometer el error de mostrar la lista de su gobierno de concentración al golpista visceral y fanático que era Tejero. Lista en la que Felipe González era vicepresidente de gobierno, a las órdenes del general Armada. ¡Qué cosas!

De no haber sido así, y si “la solución Armada” (el golpe blando, operación De Gaulle, o como lo queramos llamar) hubiera salido adelante, hoy estaríamos contando una historia distinta, pero tampoco sabemos cuál.

Pero ya que hemos hablado de esperpento, escuchen (por ejemplo en Youtube) las cintas grabadas de las conversaciones mantenidas entre Tejero (asaltante en el Congreso) y Juan García Carrés (en su domicilio particular) durante el asalto a “las Cortes”.
No tienen desperdicio, y nos dan una idea del nivel y la grandeza nacional perseguida con aquellos mimbres tan cortos como cutres, cuando los golpistas demuestran tener incluso serios problemas al no disponer (ni unos ni otros) del número de teléfono de las Cortes.
¿Tú no? ¡Coño, pues yo tampoco!
Gila lo hubiera bordado.

Y García Carrés engaña y levanta la moral con mentiras a Tejero para que siga adelante en el intento de salvar a España. Un García Carres, pícaro y mendaz con Tejero, dócil y sumiso con Milans del Bosch.

Gutiérrez Mellado con su valor, y Tejero con su fanatismo, pararon aquel golpe. El valor de Gutiérrez Mellado desencadeno los tiros demasiado fáciles (primer obstáculo y contratiempo), y las pocas luces de Tejero le incapacitaron para encajar y estar al tanto del plan auténtico del golpe, y le impidió a Armada completar su acción (segundo obstáculo, y este ya invencible, salvo masacre).

Golpe del que -es obvio- no lo sabemos todo, y que estuvo precedido por maniobras conspirativas a múltiples bandas.
Así por ejemplo, los socialistas de Felipe González (a través de Enrique Múgica y Joan Raventos) se reunieron en los meses previos con el supuesto líder de la rebelión golpista, el general Armada, y también plantearon o propusieron extraños escenarios a políticos como Marcos Vizcaya (del PNV) o a Jordi Pujol, entre otros.
Algunos de los contactados pueden decir hoy con orgullo (no sabemos si también con verdad) que no dieron el visto bueno para esa conspiración.

También el rey, fuera de su papel constitucional, quería echar a toda costa al presidente elegido democráticamente.

Según la tesis que Javier Cercas mantiene en su libro “Anatomía de un instante”, el gesto protagonizado por Gutiérrez Mellado, Adolfo Suárez, y Santiago Carrillo (un general franquista, un jefe del partido único fascista -el Movimiento-, y el enemigo público número uno de dicho régimen fascista) de no doblegarse a la orden de los golpistas de arrojarse al suelo, y el hecho de haberse mantenido en pie o sentados en sus escaños rechazando cumplir la orden amenazante, incluso entre una lluvia atronadora de balas; esa decisión casi suicida en que coinciden durante esos instantes trágicos los tres personajes, que literalmente se jugaron la vida por la democracia, marca el final de la dictadura franquista y el inicio de la democracia en España.

Pero claro, para que esa tesis optimista de Javier Cercas sea de verdad eficaz y reconfortante, se necesitaría que ni el rey, ni los principales partidos políticos (incluido el PSOE) estuvieran implicados en la fase conspirativa y preparatoria del golpe. Quiero decir que es muy difícil fundar el optimismo del futuro sobre la mentira y el engaño del pasado.
Y ese aspecto clave de todo el asunto está en duda y no del todo aclarado, a la vista de que, como el mismo Javier Cercas afirma, un español es alguien que tiene una teoría sobre el 23-F. Y por tanto hay tantas teorías sobre el 23-F como españoles hay.

En una entrevista en Nicaragua que se puede ver en Youtube, Javier Cercas afirma que “sin el rey el golpe no se hubiera producido, y sin el rey no se hubiera parado”, lo cual deja el asunto si cabe más confuso y en un plano de ambiguo misterio, porque en esa aparente paradoja caben muchas hipótesis, y casi la que mejor encaja es la del autogolpe.
La primera parte de esa frase: “sin el rey el golpe no se hubiera producido” apoya las tesis conspirativas, con la participación del rey y líderes políticos importantes en la preparación del golpe (de timón).
La segunda parte de la frase: “y sin el rey no se hubiera parado”, se contradice con otras afirmaciones y casi evidencias. El golpe (blando) se paró por su aparatoso y duro inicio, debido al gatillo fácil de Tejero, y al valor inaudito de Gutiérrez Mellado. Hechos imprevistos con los que el plan en marcha, tuvo que apechugar y en última instancia recular.

Otro “lapsus” del monarca en aquellos primeros e indecisos instantes (lo subraya Javier Cercas en su libro) es cuando el rey decide traspasar todos los poderes del ejecutivo secuestrado a la Junta de Jefes del Estado Mayor, aunque poco después tiene que corregir la decisión tomada cuando le hacen saber que eso supone de hecho relegar al poder civil en favor del poder militar.

Al general Armada le toca jugar un papel extraño en este juego. Pasa de ser el “propuesto” (reunión con los socialistas) y el “anunciado” (véase el artículo profético de Emilio Romero), a ser el “sospechoso” e inopinado líder del golpe durante la evolución del mismo. Sin duda es una transición extraña, y un acelerado cambio de papeles, o bien lleno hipocresía, o bien lleno de incoherencia.
Primero parece desempeñar un papel planificado y escrito, según guion, luego y en seguida, un papel sorpresivo e inédito, “sospechoso”. Es una transición extraña donde algo chirría.

Efectivamente, durante el golpe alegaban el nombre de Armada (como a su vez el alegaba el nombre del rey), tanto Tejero y Milans, como otros conjurados del golpe. Pero antes del golpe lo habían alegado o propuesto otros actores de este drama (partidos políticos, periodistas…), quizás, o cabe suponer, en el papel de conspiradores.

Uno supone (con razón o sin ella) que en el 23-F se esconde parte del enigma de nuestra democracia, de la misma manera que en la infancia se oculta la clave interpretativa del adulto. Sin embargo, tantos años después, aún somos menores de edad para conocer la verdad. Nos impiden crecer y hacernos adultos.

Que de las conversaciones grabadas durante el golpe sólo hayan salido a la luz (36 años más tarde) las mencionadas, de índole esperpéntica y que favorecen la versión oficial, y no todas las que se grabaron, es también un síntoma preocupante.
E introduce la duda legítima de si en aquella fatídica fecha que hoy rememoramos, triunfó o fracasó la democracia.

Quizás por ello, cada aniversario del golpe del 23-F -y este también- viene a confirmar una vez más nuestra minoría de edad civil y política.

Como ha dicho Pilar Urbano, la “caja negra” del golpe son las cintas grabadas.

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Chicago boys

Chicago Boys

https://es.wikipedia.org/wiki/Chicago_Boys

La doctrina del shock

Catastroika: El Colapso Económico Planificado – HQ

CATASTROIKA Sub. en Español

El gobierno de Felipe González ocultó sus pactos con la dictadura argentina

El gobierno de Felipe González ocultó sus pactos con la dictadura argentina

http://www.publico.es/espana/gobierno-felipe-gonzalez-oculto-pactos.html

 

https://www.emaze.com/@ALCZIWRI/la-dictadura-militarc

 

Presión “moral”

justicia-no-ciega

Según muchos la interpretan, la reciente sentencia sobre el caso Nóos demuestra y nos debe convencer de que nuestro Estado de derecho funciona a la perfección y es poco menos que modélico.

Esta opinión no concuerda sin embargo con el reciente informe de Transparencia Internacional (TI) que dice justamente lo contrario, y que hace especial referencia a la independencia judicial en nuestro país, una de nuestras asignaturas pendientes según ese informe.

Esto no significa, claro está, que la sentencia sobre el caso Nóos, haya que interpretarla en función del dictamen de TI, pero es obvio que la rotundidad del informe de TI debe ponernos sobre aviso. Lee el resto de esta entrada

En caída libre

ancianos

Escucho una opinión tertuliana según la cual las pensiones las trajo el franquismo, y -por extensión- también trajo a nuestro país todo el Estado del bienestar. También la paz de los cementerios (bajo la luna) tras rebelión contra la democracia y el Estado de derecho, cabría decir, incluso con mayor verdad.

Y continúa el argumento, ya en fase subliminal:
Por tanto, una forma de combatir el franquismo  (no hubo tiempo antes en cuarenta años) y “liberar” la cosa haciéndonos modernos de golpe, es quitar las pensiones a los ancianos o a los que hayan de serlo en el futuro, si es que llegan.
Curiosamente los que defienden esta revolución que consiste en liquidar todo el Estado del bienestar, incluidas las pensiones, y dejar a los ancianos pasando frío y hambre en la calle, son los herederos del franquismo, que si hemos de creerlos ahora reniegan de sus conquistas. Da que pensar. Y el pensamiento -no pierdan la esperanza- será un día el motor del voto.

Sin duda es este un argumento prototipo de lo que podríamos llamar argumentación “especiosa” (en su significado más negro), que hace -retórica y falsamente- defensa de la libertad a través de la liquidación de los derechos humanos, y hace -también con falsedad- apología de la democracia masacrando sus logros. Es decir, es un argumento perfectamente adaptado a esta era que hemos dado en llamar de la posverdad, que viene a significar lo mismo que nuestros abuelos, sin tanta retórica, llamaban mentira.

Y es que en esta argumentación subyace una lógica con el colmillo retorcido, porque todos entendemos fácilmente que no es necesario fusilar demócratas para pagar pensiones de orfandad, ni es necesario adherirse al fascismo y venerar a Hitler para construir y defender un Estado del bienestar.

Aunque si lo pensamos bien, de un tiempo a este parte, y desde que nos ha dado por considerar muy moderno globalizar errores con más años que Matusalén, muchos ciudadanos occidentales de escasas luces, están volviendo a poner al fascismo de moda.
Porque señores míos, el fascismo allá por los años treinta fue una moda “moderna”.

Al final esta es nuestra particular paradoja: como aquí durante 40 años no supimos que era democracia, tuvimos que vestir al mono de seda y llamarlo democracia “orgánica”. Ya en aquel entonces se masacraba con las palabras y se confundía con neolenguajes.

Y claro, 40 años son muchos años y dan para mucho. Si te descuidas o te duermes en los laureles, el hombre llega a la luna, las suecas llegan a las playas, sin olvidar que siempre hay que llevarse bien con los americanos.
Algo había que hacer para no dar el cante (aún más) y no parecer que vivíamos todavía en tiempos del Cid. De ahí que ciertas cosas fueran inevitables en evitación de males mayores.

Males mayores que al parecer hoy no se quieren evitar.
¿Se han dado cuenta nuestros políticos irresponsables que estamos hablando de pensiones?
¿Se han dado cuenta que es este un tema “sensible”, motivo suficiente para echarse a la calle -pacíficamente- adultos, ancianos, y niños?
Si no se han dado cuenta de esto es que su ceguera es ya irreversible y no tiene cura.

La salud de la población mejora (dicen), y esto a pesar de la contaminación rampante, la pobreza infantil, el hambre de los comedores sociales y la desigualdad en aumento, junto a la vida de estrés. La “vida útil” se alarga, dicen (no sé si también la de los parados), como si fuera “inútil” toda la vida que no consistiera en estar en el tajo. Y por tanto hay que aproximar un poco más la jubilación con la fosa sin pararse a pensar si ha merecido la pena.
Claro que, por contraste, la vida de algunos políticos, de algunos banqueros, y otros rufianes y fuerzas vivas, se vuelve “inútil” muy rápido, apenas salen con el pesebre de la mano, o enfilan por una puerta giratoria, tras haber robado todo lo que han podido.

PEAC

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PEAC. Personal estatutario de atención continuada. Así dicho, a muchos esto no les dirá nada, y sin embargo, si acudimos a un PAC, o punto de atención continuada, los servicios de urgencias de nuestros centros de salud, es muy probable que los facultativos o enfermeros que nos atiendan sean PEAC. Atienden también a nuestros niños, aunque no sean pediatras, en esa primera asistencia.

Habremos comprobado también que frecuentemente están hasta arriba de trabajo y no dan más de sí, o que habiendo, en tal PAC, un sólo “equipo” (médico y enfermero), en ocasiones tienen que abandonar una sala de espera llena de pacientes para atender una urgencia en el exterior.
La verdad es que trabajan en condiciones muy precarias. Tienen que hacer de telefonistas, de celadores, de chóferes, porque están ellos solos. De guardia. Y sobrecargados de trabajo. Lee el resto de esta entrada

Politburó

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Va de congresos.

Unos democráticos, otros en diferido.
Unos analógicos y bajo el dedo del amo. Otros digitales y por internet.
Unos de paja y congelados. Otros de carne y hueso, y movidos.

He ahí el horno de los partidos, que es el pan de nuestra democracia, donde se decide para un país entre la democracia y su libertad o la partidocracia y su corrupción.

El Politburó del PP, en un nuevo ejercicio de estalinismo a prueba de transiciones, ha decretado una vez más como axioma fundacional del orden que “quien se mueve no sale en la foto”, frase que nos suena de algo y no sabemos de qué. Lee el resto de esta entrada

El horizonte forgiano

Nuestro horizonte es único, peculiar.

¿Procederá esta diferencia nuestra de no haber recorrido todas las etapas en el devenir histórico de nuestro entorno “natural”? ¿Tendrá su origen, más que en la identidad y la singularidad, en la anomalía? ¿Nuestro entorno “natural”, lo es más por geología y geografía que por cultura y carácter? ¿Nos hemos saltado algún siglo y un par de revoluciones históricas?

Esa es la cuestión. ¿Es España diferente? Y si lo es, ¿supone esto un vicio o una virtud, una ventaja o un contratiempo? Lee el resto de esta entrada

REGULADORES REGULARES, TIRANDO A MALOS

El regulador que regule a los reguladores, buen regulador será.

Y es que, efectivamente, tal como nos temíamos, el Banco de España hizo la vista gorda, miró para otro lado, no fuera a darse el caso de pillar a algún “desregulado” con las manos en la masa. Cosa que era fácil y probable, pero que convenía evitar a toda costa.

Así nos lo cuentan ahora, en reciente noticia de prensa, para confirmar una sospecha bastante extendida en la población, en cuanto a la dudosa actuación de ese órgano vigilante durante la crisis de marras.

Y es que al propio Banco de España -vigilante oficial- no le vigilaba nadie. Era en definitiva un regulador desregulado, un vigilante sin vigilar, que es tan absurdo como un policía metido a ladrón, o un guardia civil metido a traficante. Lee el resto de esta entrada

El personal PEAC se reúne con UGT

 

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El colectivo de profesionales PEAC (médicos y enfermeros) de Castilla- La Mancha, que desarrollan su función asistencial en los servicios de urgencias (PAC) de nuestros centros de salud, ha iniciado hoy con UGT una ronda de contactos que se quiere hacer extensible al resto de sindicatos del sector, con el objeto de analizar su situación laboral, y proponer una renovación de su estatuto laboral, que data de 2005, con introducción de mejoras y correcciones que son ya impostergables.

Así mismo se ha pedido durante la reunión, que dentro del proceso de renovación y mejoras a introducir en el estatuto PEAC, se considere lo que ya es jurisprudencia firme, incluso por sentencia de los tribunales europeos, en cuanto al igual trato del personal interino de larga duración y el personal fijo, incluido el pago efectivo de la carrera profesional, cosa que ya se ejecuta en la comunidad de Madrid. Lee el resto de esta entrada

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