Archivos Mensuales: febrero 2016

La velocidad con el tocino

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A veces pienso que muchos de nuestros más inefables políticos no es que nos miren de arriba a abajo, sino que no nos miran, y aunque lo intentaran, desde donde están no podrían vernos. De manera que tienen que montarse la película de quién es y cómo es el pueblo.

Cierto es que por tanteo, mediante encuestas y elecciones, pueden llegar a hacerse una idea aproximada. Pero las encuestas son poco fiables, y las elecciones tampoco sirven porque al día siguiente a las mismas, el programa que motivó los votos se rompe sin mayores consecuencias ni escrúpulos. Y esta falta de consecuencias ante lo que es una clara estafa democrática, un fraude en toda regla, impide la dinámica de acción y reacción, de ensayo y error, de premio y castigo, que es lo único que podría proporcionar una base sólida a la contemplación de la realidad tal como esta es, con trasparencia, o dar visibilidad, entidad, y peso político al pueblo.
Pero mientras el programa electoral tenga esa consideración, más como anzuelo para el fraude que como contrato para la acción coherente, hay poco que avanzar en ese terreno. Lee el resto de esta entrada

Retratos

El maremágnum postelectoral del 20D fue desde el principio el maremágnum preelectoral de cuando toque volver a votar. Y desde el minuto cero casi todos jugaron al mismo juego. Esto va de retratos.

Antes y después del 20D, la obsesión del PSOE fue desvincularse del tándem PPSOE, romper ese noviazgo, tirar esa foto, librarse de ese abrazo del oso, tan cálido en tiempos de hibernación, corrupción y bonanza, como tan poco estético en tiempos de zozobra electoral.
Anagrama y símbolo del cotarro, y evidencia sólida asumida por una parte importante de la población con la misma certeza con la que se asume, sin esperanza de sorpresas, la ley de la gravedad, el PSOE, y sobre todo sus militantes, no querían pertenecer a esa marca.

Los esfuerzos del PSOE en esta brega han sido hercúleos, y aun sabiendo que le era imposible romper su cordón umbilical con los dueños del dinero, ni borrar fácilmente su larga y densa historia de corrupción y estropicio (estropicio que hace referencia tanto al engranaje de nuestra imperfecta democracia como a la solidez del estado de bienestar), ha echado el resto en esta labor de olvido y simulacro, intentando recuperar la marca y puesto oficial de la izquierda, con tal desasosiego y nerviosismo que incluso pareció durante un momento que iba a anteponer los intereses de los ciudadanos a los intereses de los poderes económicos que alimentan y sostienen el partido.

Era cuestión de vida o muerte para el PSOE en esas circunstancias (a pesar de lo que dijera González) desmentir la historia reciente (reforma del artículo 135 de la constitución, promoción legislativa de la privatización de la sanidad, reforma laboral para el precariado competitivo en miserias), e intentar empañar el fiel reflejo del espejo de los hechos. Y para eso era preciso dilatar los plazos y mucha campaña publicitaria. Acercarse -para hacerle sombra- a la nueva izquierda, y apropiarse de parte de su programa, cosa que al final han hecho todos.

Pero era solo un espejismo, porque solo era estrategia.
Dicen los socialdemócratas de ahora (los de la neocosa ultra liberal) que hay que crecer para repartir, y lo dicen delante del informe aún caliente de oxfam intermon, que junto con una mayoría abrumadora de informes internacionales independientes, demuestra con pelos y señales que lo suyo solo da para robar, defraudar y acaparar. Para que la desigualdad vaya en aumento y el fraude se consolide hasta extremos que escandalizan al mismo Papa. Para que medre el 1% de la población a costa del 99% restante.

¡Qué poco empíricos han salido estos modernos y que poco socialistas han salido estos socialdemócratas!

El PP por su parte sigue en su línea, defendiendo contra viento y marea que un gobierno serio  -ese gobierno que nos pide Europa- puede y debe ser un gobierno alimentado y sustentado por un partido atiborrado de corruptos, como si los violadores de la ley pudieran ser los guardianes de la república. Quizás si en la era franquista.

CIUDADANOS es sin duda el que mejor baila este baile de máscaras, porque aposentando su sólido y estético marketing en el centro de la pista, saca a bailar alternativamente a corruptos de uno y otro signo, permitiendo con su caballeroso gesto que ninguno de ellos tropiece. El novio de todas las novias, aunque ninguna de ellas honesta.

En el hueco que han dejado en la foto oficial PSOE y CIUDADANOS tras su pacto, solo hay sitio para el PP. El dinero llama al dinero, y la derecha llama a la derecha. Como dice el Eclesiastés: nada nuevo bajo el sol.

A PODEMOS, sin sólidos apoyos económicos, y apaleado y temido desde todos los frentes del cotarro, solo le queda coherencia y fidelidad a sus principios, que es de lo que suelen morir todas las iniciativas honestas.

¡Pues vale!

Con la frente herida, pero alta.

MOCHILA EN RISTRE

 

Más allá de la presa, dejando detrás de nosotros y por encima la gran masa de agua del embalse de cuyo nombre no quiero acordarme porque no lo sé, descendemos por un camino que abandona el mundo en retaguardia y se dispone a seguir el curso de un regatillo que es el que la presa permite escapar y fluir. Hay que decir, sin embargo, que el mundo que dejamos atrás era ya poco mundo: unos pocos pescadores que consumen tiempo y pitillos a la vera de sus cañas.

El mundo como hecho civil o administrativo (de lunes a viernes) quedó varios kilómetros atrás, en el pueblo, y nosotros ahora caminamos de una soledad próxima e inmediata a otra más profunda e inquietante, de un silencio benéfico y sosegante a otro más denso y sobrenatural (casi como el Dante), y de arriba a abajo descendemos como el terreno desciende tras la alta presa, y acogiéndonos a su parapeto contra el viento iniciamos el recorrido paralelo al regato.
Y allí, una pareja de azulones, hasta entonces tranquilos y sin historia, alzan el vuelo para perderse en la espesura, no sin antes regalarnos como aves de un violado paraíso, sus reflejos metálicos.

La poca agua rompe apenas con su murmullo el silencio y discurre oculta por el follaje, entre cuyos claros el caminante de vez en cuando la vislumbra, tímida y huidiza, a su derecha.
A la izquierda del camino el terreno se levanta en monte y rocas, y no pequeñas, sino con la categoría de peñascos.
Tanto a las más grandes como a las más pequeñas, las viste un manto de líquenes y musgos, túnica de paciente y austera vida.

Las rocas, cuyo significado poético y valor estético, los chinos -que son por instinto y tradición poetas- valoran tanto que no conciben un jardín que no las contenga (y yo soy de esa escuela), albergan en su seno el secreto del tiempo, pero también bacterias vivas (endolíticas se las debe llamar), y con ellas a bordo pueden viajar de planeta en planeta, impulsadas quizás por el impacto de un gran meteorito, vuelan al espacio sembrando la vida.
Una hipótesis de momento, pero que según yo barrunto en mis adentros se acabará confirmando más pronto que tarde, para satisfacción del señor Arrhenius.

Y todo esto, tan bucólico y pastoril, me recuerda un cuadro que había en casa de mi abuela (de parte de madre) que sería no de mucha calidad y para nada caro, pero que a mí me permitió siendo niño (cuyos ojos todo lo mejoran y fecundan), soñar el prólogo de todas estas aventuras terrenas y siderales.

¡Qué sería de nosotros sin estas jornadas pedestres abiertas a todos los cielos y a todas las hipótesis!

 

Nina Simone – Ain’t Got No…I’ve Got Life

Nina Simone – Ain’t Got No…I’ve Got Life

EXPERIMENTO-PESADILLA

Goya El-sueño-de-la-razón-produce-monstruos

Nadie lo ha dicho, porque nadie lo sabe, pero en realidad todo esto es un experimento. Si, somos conejillos de indias en un ensayo clínico a triple ciego, tan ciego que ni siquiera Dios está al tanto, solo el príncipe de las tinieblas, o como mucho el club Bilderberg y sus consejeros delegados.

El experimento consiste en medir nuestro grado creciente de parálisis ante un estímulo doloroso in crescendo, para demostrar una tesis tan antigua como cierta que reza: “cuanto peor mejor”, prima hermana de aquella otra que dice: “quien da primero da dos veces”.

En realidad la clave del éxito del experimento está en su oportunidad y en escoger el momento preciso para que esa dinámica de directa proporcionalidad entre el incremento del dolor y el incremento de la parálisis -que es lo que se pretende incorporar como reflejo condicionado al conejillo ciudadano- no se vea interrumpido por una reacción imprevista e incontrolable, tal que la aceleración cardiaca que el dolor y el pánico de suyo produce, se traduzca en acción muscular de confrontación o huida, o en relámpago de pensamiento lúcido y consciente.

Por todo ello, ha sido de gran importancia un largo proceso de desensibilización, un proceso homeopático a base de dormidera, incluso de sugestión subliminal vía ondas de telebasura y telediarios, para que el conejillo se encuentre en medio del dolor, el pánico, y el asco, como en su propia casa.

¿Cuánta corrupción, cuanta insensatez, cuanta perdida, cuanta desesperanza, cuanta lógica sin reglas, cuanta dosis de mentira oficial contraria a lo que el más tonto percibe, puede soportar el ciudadano conejillo sentado en el sofá de su casa, es lo que se pretende averiguar?

Se especula que no tiene límites, y que esto es lo que significaba aquello tan poco temido y meditado del “fin de la historia”.

Leonard Cohen Take this waltz

Leonard Cohen Take this waltz (Toma este Vals), subtitulado al español

“IN VIGILANDO” A LO “PRO BRITÁNICA”

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Unos dicen ¡qué cansancio!, otros ¡qué trauma!, otros ¡me duele el reuma cervical de tanto contemplar este desfile!, que es algo así como que a uno le duela España pero no en el alma sino en los huesos, y no la España del 98, sino la del pelotazo postmoderno por todo el ángulo de la escuadra.
Que en esto de “in vigilando” la pasta pública, por mucho que cambien de entrenador, títere del IBEX, monarca simbólico, o dimita para volver al día siguiente sucediéndose a sí mismo el cotarro en persona, el banquillo sigue a lo suyo. De juerga en juerga. Y de saqueo en saqueo.

¡Qué cruz!

Otros dicen ¡ha llegado el invierno! y las hojas del otoño se caen con las botas puestas y sus flores vírgenes.
Que es como recibir una recesión sin que la anterior haya despachado aún a todos sus muertos. Prudencia para no confundir cadáveres con recién nacidos, o dimitidos con resucitados, o terceras vías con las mismas vías de agua, inundación y naufragio. Porque anda ya todo revuelto y sin estaciones donde apearse.

Dígame, ilustre dormido, que la vida es sueño ¿con qué estafa se despereza usted mejor? ¿Con la que aún no se ha ido o con la que ya se ve llegar pisando fuerte?
Que digo yo, sí el retraso en la edad de jubilación no será para sincronizar el fin de la crisis con el  propio fin de nuestro trayecto vital, y la victoria final con la resurrección de la carne. Muerto el perro se acabó la rabia. Y muerto el solicitante de empleo, se acabó el paro. Que el premio a tanta paciencia, como en los viejos tiempos, está en el más allá.

Nuestra clase política, que no es capaz de denunciar y resolver estafas (estructurales), ha de ser capaz por lo menos de inventar palabras que las maquillen. Ahora estamos con “in vigilando”, un intento de evitar lo penal carcelario con el sacrificio (teatral) de lo político. Pero aún no de lo ideológico.
Se van quemando barcos, pero el tesoro no se suelta ni la pasta se devuelve.

Nuestra catarsis, permítanme lo diga sin rencor, dura ya más de una legislatura, y sin embargo seguimos esperando que el somnoliento (y aburrido) colega de Freud nos deshipnotice y despierte, y extraiga la piedra de nuestra locura, el verdadero ello enquistado en nuestra mentira oficial, que contempla el mundo a través de un embudo: como la epopeya del 1% y la servidumbre del resto insignificante.

La mentira y su verdad reprimida causa neurosis en el individuo de andar por casa o a través de la oficina, pero en un conjunto de individuos constituido en país, o en un conjunto de naciones reducido a supermercado, causa la ruina de toda una civilización. ¿Y no era esto lo que queríamos salvar, la “civilización”, con la patada final al muro inhóspito de Berlín?

Y aquí es donde llegamos al origen de todo: a la doctrina.
Porque cuando la doctrina no es sana, los frutos no pueden ser saludables. Obvio es que los frutos no son saludables… ergo…

¡Puro empirismo!
Empirismo a lo “pro británico”, del tiempo de Francis Bacon y no del tiempo de Margaret Thatcher. De cartabón y regla. De saber contar con los dedos.
Por eso Aguirre incurre en contradicción al culparse de “in vigilante” y alabarse de “pro británica”, en su calculada e insincera rueda de prensa. Pues la esencia de lo pro británico -en el sentido thatcheriano en que ella lo invoca y representa- consiste en “in vigilar” a los golfos y reprimir a los que no lo son.
Y esto no es ciencia aritmética, es doctrina. Esto es de manual y evangelio de los neo libertarios, ácratas del Estado social, solidario y de derecho. Antisistemas de la civilización conseguida con sangre, sudor y lágrimas, por unos abuelos que no nos merecemos.

Y en eso consiste la amenaza del “brexit” anglo-financiero de Cameron, mejor tolerado y consentido que el “grexit” de la democracia griega: los dueños del cotarro y su City quieren seguir “in vigilando”, mangoneando, y sobre todo que los dormidos no despierten. Por eso tantos tratados que nos tratan de esclavos, se firman a oscuras y de noche.

 

Títeres

“El tribunal estima, en uno de los considerandos de la sentencia, que la frase soez, grosera y despreciativa, escrita por el inculpado en la dedicatoria de un libro suyo, contra el Sumo Hacedor, claramente tipificaría su actuar como constitutiva del delito de blasfemia comprendido en el artículo 239 del Código Penal, al haberse producido una acción injuriosa contra Dios, pues por tal es tenida la imprecación proferida por el inculpado, sin que pueda desvirtuarla la alegación de ir referida a la figura mítico-literaria del dios pan, toda vez que a ello se opone el propio contenido de la frase, la precisión lógica dimanante de su profesión de escritor, la reflexión inherente a un texto escrito y ser ilógico que quien cuidó omitir una vocal en la palabra “Patra” para, claramente aludir a concepto distinto de la “patria” olvidase adjetivar la figura mítico-literaria invocada…” (EL DIARIO VASCO, San Sebastián, 30 de septiembre de 1967).

Hay hilos que unen tramas, e hilos que mueven marionetas. O se si prefiere decirlo de otra forma: las tramas y sus hilos engendran títeres, que a veces se enredan en sus propios hilos.

Gobierno títere, o político títere, o presidente títere, o candidato títere, o fiscal títere, son también expresiones acertadas, de mucho uso y verdad, que incorporan al escenario político y judicial los modos y mecanismos de la tramoya teatral. Este sí es teatro para todos los públicos. Y gratis.

Otra expresión que va cobrando fuerza en nuestro momento político actual -tan triste- en que las tramas brotan como hongos a impulsos del trabajo ingente y decente de la judicatura (que aún queda), es la de organización criminal. Podemos ver que esta expresión –organización criminal- se repite en las innumerables  noticias que dan cuenta de las acciones de una justicia que parece haberse puesto el traje de faena contra las tramas de corrupción. Tramas que un día tras otro se descubren y diseccionan, exponiendo a la luz (ante el anfiteatro anatómico de los atribulados ciudadanos) el tejido contaminado y supurante de nuestro sistema gangrenado. Que sea este el principio de su salud.

Los hilos de estas tramas de corrupción  (organizaciones criminales) conectan extremos y polos muchas veces intercambiables, dónde es difícil distinguir cual es el polo positivo y cual el negativo, quien es el títere y quien el titiritero, y en qué sentido fluye la corriente. Así por ejemplo en el intercambio de mensajes entre Bárcenas y Rajoy, en que el primero reclamaba por lo suyo (cariño, protección y amparo) y el segundo le deseaba fuerza y paciencia en su nuevo destino, es difícil decir quién mueve los hilos, o dicho de otro modo, quien está en manos de quién.

Y esta misma situación es la que vemos repetirse una y otra vez a lo largo de toda la cadena de casos protagonizados por el partido del gobierno (en funciones, menos mal), cuyo último eslabón es quizás y solo de momento Rita Barberá, pero que mañana será otro protagonista distinto pero igual y de la misma cofradía, sin verse el fin de la secuencia porque el fin está en el principio, y el hilo en el medio. Tal que si uno tuviera paciencia, vista profunda, y tiempo suficiente para esperar el regreso de un rayo de luz reflejado por nuestro ciego cogote en viaje sin freno al universo profundo, acabaría contemplando la cara oculta de su propio cráneo, y el yo secreto de su superyó teatral. Pues algo así le ocurre al partido del gobierno.

Frente a la corrupción flagrante y ubicua, de bajo lodazal y alto despacho: silencios, miedos, aforamientos y enroques. En definitiva, hilos temblorosos conectados por la mala conciencia, que difícilmente pueden sostener la estabilidad, el orgullo y la dignidad de un país, como no sea cual víctima atrapada en una tela de araña.

Y esto en el patio de Monipodio de andar por casa, que si nos elevamos por extrapolación al ancho mundo, convencidos estamos muchos de que nuestros gobiernos “serios” (sobre todo los serios) son meros títeres de las grandes corporaciones y golfos de la City, que a la velocidad del rayo rentabilizan una estafa mientras disparan otra que llaman crisis.

El episodio reciente de los titiriteros encarcelados (estos no están aforados) por una obra de ficción -La bruja y Don Cristóbal– representada en el barrio de Tetuán de Madrid, en la que todo parece indicar que ni el argumento ni las escenas eran propias de un público infantil, de lo cual se advirtió, según parece, demasiado tarde, y cuyo contenido y relato –como ocurre en el arte- va en gustos y libertades, ha sido aprovechado por quienes, amigos de la poca libertad y del mucho secreto, silencian y defienden montajes de mayor obscenidad y más plausible delito, y nos trae de nuevo aromas rancios de fogones ya clausurados por falta de higiene.

Uno no puede por menos de recordar ante este encarcelamiento tan poco meditado y contrario al discurrir de la historia, otros episodios similares de una época que creíamos haber dejado atrás. Por poner un ejemplo: el encarcelamiento y juicio de Fernando Arrabal en 1967 por blasfemias e insultos a la patria en la dedicatoria de uno de sus libros.

Al parecer Arrabal había escrito en la dedicatoria del libro: “Me cago en Dios, la patra (por error) y todo lo demás”.  Su proceso, que motivó la protesta de gente como Vicente Aleixandre, Camilo José Cela, Milan Kundera, Ionesco, o Samuel Beckett (entre otros muchos), lista suficiente para poner en evidencia y vergüenza a cualquier régimen y país, derivó como no podía ser menos, estando Arrabal por medio, en un proceso absurdo y una auténtica celebración de la ceremonia de la confusión, como puede confirmarse por la cita que encabeza este artículo.

Cuenta Luce Moreau, mujer de Arrabal, que Vicente Aleixandre (bastante sordo por otra parte) tuvo que contar ante el Tribunal de Orden Público, que Arrabal tenía una gata llamada Cleopatra (la “Patra”), que explicaría la desastrada dedicatoria y cerraría el círculo argumental y exculpatorio abierto por el dios pan.

En resumen: demos al Cesar lo que es del Cesar, y a los niños y al dios pan lo que es propio del juego y el arte.

Fernando Arrabal, absuelto por el Tribunal de Orden Público http://w390w.gipuzkoa.net/WAS/CORP/DKPPrensaHistoricaWEB/getImageServlet.do?imagen&id={FD7E6A09-37D8-4142-A2BD-051BD99EBAC4}

Imprescindibles: Tohu Bohu / Fernando Arrabal http://www.rtve.es/alacarta/videos/imprescindibles/imprescindibles-fernando-arrabal/3413939/

Carta al General Franco de Fernando Arrabal en 1971 http://www.erroreshistoricos.com/curiosidades-historicas/documentos-historicos/1267-carta-al-general-franco-de-fernando-arrabal-en-1971.html

 

El vídeo del día de la amistad de Rajoy en Facebook

El vídeo del día de la amistad de Rajoy en Facebook

SILENCIOS DILIGENTES Y MUDOS APLICADOS

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“A Luis Oliveró, estando yo presente, le entregaron en Suiza 2.500 millones de pesetas a cambio de su silencio, porque amenazaba con dejar caer el Gobierno”.

¿Una similitud más? Alberto Flores, despacha las dudas con rapidez: “A mí que no me cuenten historias. Como Rubalcaba, que decía que Filesa era una cosa mía y de Oliveró… Que no, que son todos una pandilla de impresentables”. (ENTREVISTA con Alberto Flores, condenado por el caso Filesa / EL CONFIDENCIAL 04.08.2013)

Ahora sí, incluidos los voceros mediáticos del gobierno, caen en la cuenta de que las cosas se han hecho mal, no sólo por hacerlas sino por no contarlas, por ampararlas con un silencio cómplice. Se ha actuado demasiado tarde y porque ya no había más remedio, aguantando el tipo y el silencio hasta el último instante. Poniéndose de perfil, cuando no cumpliendo las funciones de fiero y mudo guardián del garito. Un síntoma inequívoco de trama grave, capaz de pudrir uno de los pilares fundamentales de la democracia: la información libre e independiente. Porque son tramas lo que se descubre, una tras otra, como hijas de una misma madre, como cuentas de un mismo rosario, como capítulos de una misma historia, no acciones aisladas.

Ahora, pero solo ahora, ya no se va a pasar ni una, dice Rajoy como riñendo a los que se han dejado pillar. A los torpes, confiados, e incontables corruptos de su partido. Torpes por confiados. Incontables por el silencio cooperante y activo que los ha protegido. Ahora, pero solo ahora, ya no les anima a que sean fuertes. Al menos de cara a la galería.

Y esos corruptos incontables, que desbordan la capacidad de seguimiento de cualquier ciudadano mínimamente ocupado en sus propios asuntos, cuyo desfile produce vértigo y nistagmos, cuyas tramas obligan a la justicia a dividir y repartir las causas para poder manejar tanto cotarro despendolado y promiscuo, son fiel copia de los corruptos de otros partidos políticos, protagonistas señeros de nuestra estabilidad prostitucional desde el mismo principio de nuestra modélica transición.

Filesa, Malesa, y Time-Export, son otros hitos de nuestra historia reciente, que bajo el patrocinio del PSOE marcaron el rumbo a los corruptos del futuro. A su imagen y semejanza, hemos seguido -sin remordimiento y sin pausa- malversando nuestra democracia, que hoy está ya famélica. Con su vida pendiente de una trasfusión de aire limpio.

Los edificios se construyen con ladrillos y aire, con piezas sólidas y vacío. El vacío que ha servido de argamasa al edificio imponente de nuestra corrupción ha sido el silencio. Un silencio denso, ominoso, consensuado, cómplice y antisistema, un silencio diligente y aplicado con denuedo contra la posibilidad y el futuro de nuestra democracia, a favor de su ruina. Como cuando se construyen los edificios con desproporcionada mezcla de cemento y arena, y antes de tiempo, apenas con las primeras lluvias o los primeros vientos de temporal, se caen como se caen las mentiras.

¿Y qué decir del silencio de Europa? Tan preocupada por el euro y el lucro privado, como indiferente a la corrupción que malogra democracias y derechos humanos. Tan elocuente y parlanchina al dictarnos lo que hemos de pensar, decidir y votar, tan diligente para reescribir, al dictado de los bancos, nuestra Constitución, como sorda, ciega y muda frente a la corrupción que inunda y hunde a nuestro país en la miseria moral, política, y material. Porque sin salud moral tampoco puede haberla material.

Pero ¿qué cabe esperar de una Europa dirigida por Juncker y Dijsselbloem, pillados in fraganti por un ciudadano de bien, el perseguido y castigado auditor Antoine Deltour?

 

Posdata: Ni PP ni PSOE quieren saber la verdad de la financiación ilegal: es un paripé.http://www.elconfidencial.com/espana/2013-08-04/ni-pp-ni-psoe-quieren-saber-la-verdad-de-la-financiacion-ilegal-es-un-paripe_15327/

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