Archivos Mensuales: diciembre 2015

Vibrante… camelo

En una cosa si tuvo razón Pedro Sánchez, acotado dentro de la estrategia de propia amnesia que tenía que articular con imposible equilibrismo: en cualquier país del occidente reconocido y homologado vía ilustración y luces, el caso Bárcenas, con sus papeles, sus discos duros pulverizados al mazo, y el mensaje presidencial de apoyo y “control” al esbirro intercepto, hubieran supuesto ipso facto la dimisión del presidente del gobierno (por no avergonzar y desprestigiar al conjunto de los ciudadanos españoles) y la caída en desgracia de toda la nomenklatura del partido Popular (por no avergonzar y desprestigiar al conjunto de los militantes anexos).

Pero eso habría ocurrido, como digo, en un país normal (lo cual no es el caso) con ciudadanos, militantes, periodistas, fiscales y jueces, capaces de exigir las explicaciones debidas, y la devolución del dinero robado, así como la restitución del prestigio democrático y la honorabilidad civil. Justamente en el polo opuesto de lo que defiende Celia Villalobos, que sostiene que ellos -los políticos corruptos- no tienen más remedio (pobrecitos) que ser corruptos porque todo el pueblo español lo es. He ahí un argumento que podemos llamar “de camuflaje”.

¿Dónde está hoy Bárcenas? ¿Camuflado y esquiando sobre la nieve? ¿Y el dinero?

Es obvio que pudo pensarse, por parte de Rajoy, que su mensaje a Bárcenas nunca sería conocido, fiado en la cara oculta de su luna triste, pero a veces me pregunto qué abismos de porquería y qué insondables pozos de indecencia nos ocultan, cuando no les importó afrontar la destrucción urgente de los discos duros (guiada sin duda por el pánico) sabiendo como sabían que la investigación estaba en marcha, y la justicia podía, a pesar de toda la instrumentalización y mendacidad de la que hace gala, reclamarlos en cualquier momento. Pudo más la necesidad de ocultar, que la seguridad de que quedarían en evidencia por esa destrucción de pruebas. Tal es el amplio margen de confianza y descontrol con que se mueven en este “sistema” que dicen defender, pero que no les importa enlodar.

Pero como la parte contraria está en lo mismo, nuestro deprimente presidente de gobierno le recordó al deprimente líder opositor (y tu más), su créditos “especiales” (bonificados) con entidades bancarias, y la golfería descomunal de los ERE, como podía haberle sacado los colores por las primeras reformas laborales inspiradas en la esclavitud y el maltrato laboral, la primera amnistía a corruptos y delincuentes fiscales, los favores “desinteresados” al banquero Botín y otros potentados de altura, y demás lindezas del estilo en el que coinciden al cien por cien.

Sin duda, este no fue un combate dialectico por las ideas o los proyectos de sociedad, esta fue una trifulca despiadada por cuotas de poder y porcentajes de mordidas. En el engranaje para ese lucro, están básicamente de acuerdo.

Sin embargo, había que jugar a la diferencia. Para uno hubo rescate, para el otro no lo hubo, para nosotros opinen ustedes mismos, pero el caso es que hoy mismo nos cuenta la prensa, que el ingente dinero público (de cada uno de nosotros) que se dio a los bancos como premio y recompensa por sus prácticas delictivas, se da por perdido, sin esperanza de reintegro a sus verdaderos dueños: ustedes y yo.

Es decir, que según se dijo en el mismo debate, ese rescate a los tramposos, determina que hoy cada español tenga contraída (a lo peor ni lo sabe) una deuda personal de veintitantos mil euros por cabeza, que si al menos pensara, habría esperanza de respuesta contundente y definitiva vía votos.

El debate fue “vibrante” en cuanto que se llenó de temblores y espasmos, pero muy sintomático de la vieja política que se bate en retirada (Dios lo quiera por el bien de todos), y un marco crispado que por su significación negativa, dibujó con perfiles claros y más luminosos a los ausentes, a los que no estaban.

Ya que a nosotros -a los ciudadanos- no nos rescataron de la estafa (de hecho, nosotros pagamos esa juerga), esperemos que al menos las urnas nos rescaten de estos políticos.

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El debate espéculo

 

Debate

El espéculo buscó y buscó en vano. No encontró nada.

Aquello era, de nuevo, una gestación de aire, un embarazo de viento, un intento inflado de ocultar la acostumbrada esterilidad. Un auténtico y prescindible parto de los montes, donde el ratón tras asomar el hocico y guiñar un ojo para sacudirse la legaña, se volvió a su oscura y confortable cueva, junto a su botín, fruto de minuciosos y sistemáticos saqueos. Los últimos, con sede diplomática en la India.

Escucho a nuestro inefable y enigmático presidente de gobierno (un enigma que no alberga misterios sino que aborta ratones de los que mangan) decir que “un debate a dos es más debate”. Que es como decir que el PPSOE es más partido. ¡No, señor árbitro! ¡No hay partido! ¡Hay cotarro!

Tras hacer novillos, como un párvulo zascandil temeroso de las orejas de burro, y huir como alma en pena de un debate que amenazaba examen de reválida, ráfagas de preguntas, e intercambio de ideas (por presencia, aunque mínima, de lo nuevo), acude ahora gozoso y lleno de confianza (es un decir) a otro, dicen que debate, donde él, enfrentado a su mismo yo, o Sánchez conversando con viceversa, su heterónimo de Galicia, pueden recordarnos a Maricarmen y sus muñecos, donde el papel de la ventrílocua lo juega el ibex 35, el auténtico oráculo en el vientre del sistema, la última y primera palabra de este monólogo oficial en forma de pedo.

¡Y hasta parecerá que es de verdad!

Ni siquiera el asomarse a un espejo y reconocerse, puede en este caso, al contrario de lo que sucede con algunos primates superiores, considerarse un signo de inteligencia. Antes al contrario, debe considerarse como síntoma de la vanidad más vacía de conceptos, de la publicidad más pobre de recursos, de la madrastra más huera de blancanieves, de la antítesis absoluta del diálogo socrático.

Cuando el diálogo en Occidente se convierte en monólogo, cuando la ideología única juega al escondite con su propia sombra y su fiel guardaespaldas, y se enseñorea de la sociedad abierta solo a los militantes con carnet, es que Occidente, como ante un espejo, se enfrenta al abismo de su propia madriguera, donde el tufo es ya irrespirable.

Y esa idea única de la unanimidad unánime, de la ventriloquia teledirigida y ensimismada, del vientre repleto de meteorismos y flatulencias, libre de asperezas, contrincantes, y debatientes, bien lubricada, nos la endosarán, con todo el aparato ceremonial posible de las grandes ocasiones revenidas, como un supositorio de vaselina para niños preguntones.

Tom Waits – Tom Traubert’s Blues – 1977

Tom Waits – Tom Traubert’s Blues – 1977

Mari Boine Persen – Vuoi Vuoi Mu, Idjagiedas

Mari Boine Persen – Vuoi Vuoi Mu, Idjagiedas

RITES

RITES

Jan Garbarek – Hasta Siempre

Jan Garbarek – Hasta Siempre

Gallo rojo – Daniel Guantes y Sheila Patricia

Gallo rojo – Daniel Guantes y Sheila Patricia

TRAVESIA (Carmen Quinteiro)

TRAVESIA (Carmen Quinteiro)

san Francisco de Asís

EL PAPA FRANCISCO SOBRE SAN FRANCISCO DE ASÍS (ENCÍCLICA LAUDATO SI)

Por eso se sentía llamado a cuidar todo lo que existe. Su discípulo san Buenaventura decía de él que, “lleno de la mayor ternura al considerar el origen común de todas las cosas, daba a todas las criaturas, por más despreciables que parecieran, el dulce nombre de hermanas”. Esta convicción no puede ser despreciada como un romanticismo irracional, porque tiene consecuencias en las opciones que determinan nuestro comportamiento. Si nos acercamos a la naturaleza y al ambiente sin esta apertura al estupor y a la maravilla, si ya no hablamos el lenguaje de la fraternidad y de la belleza en nuestra relación con el mundo, nuestras actitudes serán las de dominador, del consumidor o del mero explotador de recursos, incapaz de poner un límite a sus intereses inmediatos. En cambio, si nos sentimos íntimamente unidos a todo lo que existe, la sobriedad y el cuidado brotarán de modo espontáneo. La pobreza y la austeridad de san Francisco no eran un ascetismo meramente exterior, sino algo más radical: una renuncia a convertir la realidad en mero objeto de uso y de dominio.

Fiat Lux

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Portraits of a captive, five-month-old mandrill in Malabo. Its mother was most likely killed by a hunter on Bioko. That’s the usual way that young primates are collected.

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Gladys, a six-week-old western lowland gorilla (Gorilla gorilla gorilla) at the Cincinnati Zoo. (Joel Sartore/www.joelsartore.com)

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A mí que no me digan, pero este Papa no parece Papa, ¡y esto es un elogio! Y es un elogio porque que entre cristianos (fraternales hermanos) haya un Papa es tan absurdo como que entre ciudadanos de una democracia haya un rey. No se concibe. Como no se concibe la distinción entre almas hembras y almas machos, en orden a la diferente consideración de calidades eclesiásticas y estimaciones canónicas.

Otra cosa es entre católicos, porque en definitiva estos son herederos del Imperio romano, que estaba aclimatado a Roma y no al Mar Muerto, y ese Imperio tenía un césar (que nunca fue mujer), un palacio y un cetro que, según se terciara, podía incluso servir para machacar cráneos, de ahí que luego algunos Papas vistieran la armadura y cabalgaran junto a soldados de fortuna y matones a sueldo, matando y saqueando todo lo que se ponía por delante. Su especialidad eran las juderías. Llenas de “deicidas” de todas las edades, sexo, y condición. De ahí que hubiera que responder con “sacrificios humanos” a la brasa, para aplacar al dios muerto. Algo parecido a lo que practicaban los salvajes del Nuevo Mundo.

El cambio de las zapatillas púrpuras de Benedicto XVI (Gran Inquisidor) a los zapatones marrones de Francisco (ecologista convencido), ha hecho mucho bien a la estructura vaticana en su proyecto último de disolverse en comunidad ecuménica y ecológica, con abandono de palacios y joyas, tráficos financieros (nada claros) y Mercedes Benz, como primer paso de la vuelta al campo y al Monte de los olivos.

Por allí debe andar todavía Jesús de Nazaret, esperando, “entre las azucenas olvidado”.

Empezó este Papa poniendo en solfa el capitalismo que tanto adoran y alaban socialistas y liberales de postín (Nomenklatura obliga). Y sin perderle el hilo al asunto atacó el tema de los pobres y desheredados de la tierra, enmarcándolo en la trama desregulada de la plutocracia, que ha abierto como nunca antes un abismo entre seres humanos, llevándose por delante en pocos años, derechos, dignidad humana, planeta, y democracia, para plantar paraísos fiscales y sociedades pantalla, donde antes había árboles y ciudadanos.

¡El capitalismo mata y envenena! ¡El capitalismo descarta seres humanos para cuadrar cifras macroeconómicas! Una gran verdad que Francisco ha proclamado con valor, mayor que el de muchos sedicentes “progresistas”.

Incluso se puede hablar de los nuevos evangelistas de esa verdad: Sebastiao Salgado (Genesi y Contrasto), Yann Arthus Bertrand (Human), Joel Sartore (National Geographic Photo Ark)…

Siguiendo esa pista, con muy buen olfato, ha llegado Francisco a la cuestión ecológica, que tiene antecedentes en la poesía evangélica y en un santo de su mismo nombre: San Francisco de Asís. Cuestión ecológica que, sin duda, desborda todas las previsiones al uso del libre mercado, más corto de miras que un tendero de pueblo.

Sin embargo, la encíclica “Laudato Si”, con ser tan juiciosa, bienintencionada, y oportuna, incurre en errores antropológicos de bulto (nadie es infalible), atrapada y obligada por un imperativo de continuidad doctrinal que desenfoca y confunde el lugar del hombre en la tierra, causa en gran medida del desastre actual. Es mi opinión, tan falible como todas las demás.

En este sentido, algunas filosofías y antropologías orientales, son mucho más sensatas y sabias, aunque Occidente y su ideología única las está corrompiendo.

Así como la “Donación de Constantino” (Donatio Constantini), fue una falsificación documental para justificar y explotar el poder temporal de la Iglesia, la supuesta donación del mundo al hombre por parte de Dios, es una apropiación indebida de consecuencias deletéreas.

Sobre las paredes de la Basílica de San Pedro, sobre los símbolos del poder temporal, ha proyectado ahora Francisco, como para borrarlos, las imágenes de la Tierra y de la Vida que alberga (Salgado, Arthus Bertrand, Joel Sartore…), de la que el hombre, junto a las plantas y otros animales es un capítulo más. Un capítulo extraño, quizás incluso extravagante, destinado probablemente a auto aniquilarse o cerrarse en falso, pero un capítulo en continuidad y simbiosis ecuménica con el resto del relato.

Otra cuestión es que significa esta historia. Y otra cuestión es que la Iglesia vaya a renunciar al poder temporal (una profecía con licencia para fallar).

En cualquier caso: FIAT LUX: Iluminando nuestra Casa Común. Hágase la luz sobre la belleza de la Creación.

Posdata: Fiat Lux: Illuminating Our Common Home – 2015.12.08https://www.youtube.com/watch?v=Wrkkyw1D7KA

 

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