Archivos Mensuales: diciembre 2015

De archivo y telaraña

El breve intercambio dialéctico que mantuvieron recientemente en el congreso de los diputados Pablo Iglesias y Celia Villalobos ante la mirada expectante de los periodistas y el gesto sorprendido de los tertulianos de costumbre (todo bajo control), pasará sin duda a la historia socio política de nuestro país como una pieza de museo que entierra toda una época.

Así como hay piezas de museo que desentierran toda una visión sobre el mundo o la sociedad, y a partir de las cuales los arqueólogos como expertos forenses arrojan luz sobre una civilización perdida y la animan como si estuviera viva, la pieza Celia-Pablo, que quizás quede así consignada en las bases de datos de los archivos audiovisuales del futuro, nos brinda una defunción en directo, de manera que a partir de la escena viva podemos ya enseguida imaginar y extrapolar el cadáver.

El argumento-excusa que doña Celia Villalobos enarboló como arma de guerra en aquel breve pero intenso combate dialéctico para justificar que las instituciones españolas sean mayormente corruptas, y que esta sea la marca que exportamos a modo de fama y sello de calidad, fue el que se acostumbra: que el pueblo español es tan corrupto, y flojo consentidor de esa corrupción, que en definitiva tiene lo que se merece.

No sé si doña Celia ganó muchos votos para el PP con esas declaraciones tan publicadas, pero sin duda se ganó un lugar en la historia y los archivos, porque cuando en el futuro los estudiosos del pasado, o en el presente los aspirantes a ciudadanos (siempre que la tele basura y el fútbol permitan este tipo de metamorfosis en nuestro país) quieran entender algo sobre el momento que ahora vivimos, encontrarán sin duda en el argumento de la castiza política una pista inmarcesible e imperecedera que conduce directamente a la cámara funeraria del cotarro, donde en un porvenir más lúcido y libre, hispanistas con salacot y lupa encontrarán junto a los restos del botín los discos duros del PP. Aconsejo desde ya que entren con mascarilla.

Fue llamativa y reveladora también la alusión intempestiva (como para desviar la atención) de doña Celia a la corrupción en el fútbol, que me recordó a la tinta que expulsa con espasmo nervioso el calamar inquieto, o a aquel otro momento (un hito también del archivo audiovisual) en que un equipo de periodistas norteamericanos dirigido por Sam Donaldson de la ABC, que seguía la pista a un criminal nazi, Reinhard Kopps (alias Juan Maler), le abordó en plena calle, en la Patagonia argentina refugio generoso -como España- de criminales nazis, el cual al sentirse atrapado, llamó a un aparte confidencial a Donaldson (minuto 37) para soplarle al oído (soplo que recogen los micrófonos) el nombre de otro criminal más gordo, Erich Priebke, el verdugo de las Fosas Ardeatinas. Lo cual, dicho sea de paso, sirvió para que Kopps se zafara de la atención mediática y Priebke quedara atrapado irremisiblemente.

Susana Díaz, nacida al estrellato político de un dedazo, por cuya boca habla González, y que estuvo presente y mayor de edad -y allí permanece- en la Andalucía de los ERE, ahora refrendada (todo hay que decirlo) por los votos, invocaba el otro día la necesidad de analizar los resultados electorales del 20-D para “entender” lo que ha pasado. García-Page habla también de la necesidad de “descifrar el mensaje” de las últimas elecciones. Sin comentarios.

Y digo sin comentarios, porque esta es la frase hecha (una muletilla para entrar al engaño) que en estas fechas de “sensibilidad postelectoral” se dice siempre, por rutina. Uno en su insolencia se atrevería a decir que el PSOE no ha entendido un mensaje postelectoral en lo que llevamos de transición inconclusa, es decir en los últimos decenios, y no se espera ahora mayor sensibilidad de antenas. Y es que la vida interna de los partidos ofusca mucho. “El confort aísla”, que decía no sé si Valery o algún otro pensador ensimismado, y el tal confort, levantado sobre privilegios de clase, convierte a los partidos en un estado dentro del estado, en un quiste dentro del músculo civil, lleno de barones y Papas eméritos, viejas glorias retiradas en pesebres, y pensionistas black subidos al tren de la doble velocidad.

No es de extrañar por tanto que los políticos y sus partidos sean uno de los principales problemas a ojos de los españoles. Y es que uno duda que nuestros representantes sean conscientes de las incoherencias vergonzantes que exhiben con descarado impudor, para escándalo de los que permanecen despiertos. Claman por la unidad de la patria, y la van troceando por incontables paraísos fiscales. Vociferan que la soberanía reside en el pueblo y entregan las llaves de nuestra Constitución a los bancos para que hagan y deshagan a su antojo (sin consultar al pueblo soberano). Se declaran demócratas de cabo a rabo, pero huyen de referéndum, consultas y primarias, o diseñan leyes electorales a su medida. Se llenan la boca con la palabra libertad, y se sacan de la manga una ley mordaza. Presumen de Estado de derecho, pero manipulan y corrompen la justicia. Se declaran socialdemócratas y defensores del Estado social, pero el negocio de sus mordidas y el fracaso empresarial de sus amigos, se financia con el dinero del pueblo.

Así que al final tenemos que reconocer que los argumentos de la clásica y crónica política del PP, que debe cobrar ya un porrón de trienios partitocráticos de la estabilidad corrupta, contienen una parte de verdad incrustada en su trampa logística, aunque como excusa es de la peor calidad. Pero a algo hay que agarrarse para intentar justificar la incomprensible y descontrolada deriva de nuestro país, donde no sorprendería en absoluto que Granados, gerifalte del PP y de la Púnica, presentado (si fuera posible desde la cárcel) a las elecciones del 20-D, fuera elegido representante de los españoles por innumerables e inefables votos, y de propina sus suegros, los del millón de euros en el altillo del dormitorio, tal como ha ocurrido con su colega de Segovia.

Hace pocos días me comentaba un compañero, compungido, sus cuitas laborales, que tanto le recordaban a los usos y costumbres del antiguo régimen (que él llegó a conocer con pleno uso de razón), y que él veía como síntoma y demostración de que cuarenta años de régimen son muchos años de régimen. Como ya demostró Pavlov empíricamente, la repetición engendra reflejos condicionados que anonadan la libertad y entronizan el automatismo. Merced a este entrenamiento fruto de la costumbre impuesta, también los seres humanos originalmente libres devienen en autómatas.

A mi colega, ciertamente le parecía raro que a estas alturas del siglo en su centro de trabajo una especie de “capos” sin ningún cargo electo ni administrativo conocido (una especie de hombres fuertes del régimen), tuvieran la capacidad (por delegación de instancias superiores) de imponer a los demás trabajadores sus turnos de trabajo y sus turnos de licencias o vacaciones, sin mediar consulta o intento de acuerdo, y no le parecía tampoco demasiado normal que al final todo ello estuviera supeditado a los intereses privados de los capos en cuestión, que obviamente eran juez y parte al mismo tiempo, con el añadido pintoresco de que lo que más pesaba en el calendario laboral que así se decidía en su centro sanitario era la agenda de caza de uno de ellos, que además no soltaba prenda de cuál era el calendario decidido sino a cuentagotas (mes a mes) y en las mismas vísperas, cuando ya no había remedio ni posibilidad de avisar a la familia o amigos de que no nos esperarán para ningún proyecto en común, salvo que la carambola de la suerte nos otorgara un poco de dignidad humana y laboral.

Como digo, a mi colega, todo esto con ser raro de cojones no era lo que más le sorprendía. Lo que más le sorprendía es que NADIE PROTESTABA. Todos permanecían CALLADOS con silencio sepulcral. Como perros de Pavlov, salivaban miedo y silencio. Salvo unos pocos rebeldes en cada centro, que ya estaban hartos de pedir explicaciones en vano, y que al intentar iniciativas más contundentes vía administrativa o legal se topaban con una densa tela de araña más siniestra y pegajosa que la que atrapó al héroe de Kafka. Aquella tela de araña llena de telarañas tenía ya muchos años a sus espaldas.

Y es quizás aquí, en estos pequeños y ocultos mundos civiles (o inciviles) donde el microcosmos conecta con el macrocosmos, el presente con el pasado, y el ciudadano (o súbdito) es reflejo de su régimen, porque al contrario de lo que argumentaba con trampa doña Celia, es el régimen el que siembra el miedo y cultiva la ignorancia, que luego hace fácil la corrupción. El que hace la ley hace la trampa.

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Ella Fitzgerald, Spirituals

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Sebastiao Salgado (Photos)

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LA IZQUIERDA ¡UY, QUE MIEDO!

Marx

Probablemente habrán escuchado ustedes últimamente (sobre todo cuando paran el tráfico intentando parar la negra estela que el capitalismo arrastra) que el clima está deslizado hacia la derecha, de forma que en diciembre hace noviembre o incluso abril, y hasta las flores del almendro se equivocan.

Pienso a veces, fantaseando, que una tectónica de placas insidiosa pero veloz, podría hacernos creer que estamos en España y Europa, cuando a lo mejor estamos flotando sobre el Pacífico y arribando a la costa Oeste de la América paleta y salvaje de Donald Trump, patria de los rifles.
O en otro plano geoestratégico, pensar que estamos en el centro cuando nuestro predio y solar hace tiempo que se perdió en los horizontes inhóspitos de la derecha, donde hasta las rosas artificiales se marchitan.

Así que algo parecido ocurre con las coordenadas políticas, y con la brújula loca de la civilización: ¿dónde está Occidente? ¿Dónde está la izquierda, el centro, el norte y el sur, en este baile de bombas y refugiados, de derechos y estafas?

Las bombas se siembran en Siria y los refugiados se recogen en Alemania, de forma que el negocio de la guerra está cada vez menos claro. Como el clima. Las estafas se siembran en los bancos y se cosechan en los presupuestos nacionales. Aquí si hay todavía negocio redondo.

Hacemos llamamientos al consumo y cosechamos catástrofes naturales.
Hacemos llamamientos a la solidaridad y levantamos alambradas. A los ecologistas los ponemos en la lista negra de los anticapitalistas. Y a los anticapitalistas en la lista negra de los anti demócratas. A lo mejor no explicamos que el capitalismo está acabando con el planeta, y la plutocracia con la democracia.

El deslizamiento de las estaciones recuerda la movilidad de las fronteras y la deriva de los continentes, que ondulan al calor de las migraciones humanas y el llanto de los niños.

Desregulados y desconvocados constitucionalmente los derechos humanos para entronizar legalmente al becerro de oro, las referencias éticas se tambalean y las palabras de antaño se evitan. Todo se mueve por debajo, y el lenguaje oficial es el que sé acuña para que el falso oro no se vea.

Cuando el PSOE se deslizó hacia la derecha (y se pasó dos pueblos), empujó al PP en el mismo sentido y dirección (hacia la derecha extrema y la extremaunción de derechos y libertades), frecuentando ambos el delito de corrupción caminaban juntos y agarraditos de la mano hacia la misma puerta giratoria, de forma que lo que quedó en el centro (derechos humanos, honestidad civil, y derechos sociales) es lo que hoy nuestro país califica de “extrema izquierda”.

En realidad se ha producido un terremoto y hemos amanecido en otro continente donde  la corrupción y el delito obtienen más votos que el hambre de justicia.
Habrá que aceptarlo, pero llamándolo por su nombre. Nos queda la palabra, que lo es todo y de donde nace el futuro.

En ese sentido Cáritas o la Cruz roja, son la antesala del Gulag según la gramática alucinada que hoy propagan los medios de masas.
Los derechos humanos y el Estado de bienestar que los realiza, no son negocio, son utopía, de ahí que solo quepa calificarlos de inventos izquierdosos.
Claro que todo esto no ocurre fuera de contexto, porque la Europa que antaño fuera vieja dama socialdemócrata, hoy es marquesona rancia y resabiada que teme que los refugiados le pisen el césped y le manchen la alfombra, atrevimiento que solo consiente a su perro.

La palabra izquierda es ignorada hoy en Europa, o vestida de coco, como si se tratase de un familiar emigrado cuyas noticias preferimos no recibir.
Claro que me refiero a la izquierda de verdad, no a la de bote que se cocina en los consejos de administración de los bancos.
Algo parecido podríamos decir de los sindicatos, cuyo silencio de todos estos años parece aspirar a un descanso eterno de ultratumba. Sin duda, lo conseguirán.

En orden a codificar nominalmente estos deslizamientos de tierras y palabras, a los que pretenden blindar en nuestra Constitución la dignidad humana, conviene calificarlos de peligrosos leninistas. Y a los que pretenden una ley electoral más justa y representativa o ignorar el imperio del dinero, solo cabe tratarlos como a rojos radicales. Hasta el humor es marxista.

Dado este nistagmos que propende al vértigo y la mentira, para comprender el mundo que nos rodea, lean ustedes las palabras de derecha a izquierda intentando recuperar el auténtico significado de las cosas, y denle la vuelta al mensaje oficial como a un calcetín viejo. Ya no está ni para remiendos.

En realidad, “La Gran coalición” es toda una academia de la lengua que limpia, fija, y da esplendor… a los sinónimos. Flatus Vocis. Pedorreta institucionalizada.
En cuanto a la reforma constitucional, permítanme un barrunto: esta vez Lampedusa y su gato por liebre no funcionará.

¿Y esto es lo nuevo?

Ya dijimos recientemente (“¿Listas de espera en atención primaria?”) que en lo que hace a determinados aspectos de la gestión sanitaria en la atención primaria de nuestra Comunidad, lo nuevo se parece a lo viejo como dos gotas de agua, porque en definitiva, tras la alternancia esperada en los cargos de la administración sanitaria merced al relevo político, los vicios siguen siendo los que se acostumbraban en aquel entonces, luego, y ahora. De momento no hay sorpresas, ni nuevas formas o modos, solo relevo en los puestos del poder.

Por otra parte, en lo que aquí me quiero referir, no sirven disculpas, ni caben medias tintas, ni margen de confianza ante los primeros pasos de una nueva Gerencia, porque lo que entra en juego es la legalidad de las jornadas y la salud de los trabajadores, que se soportan en unas leyes con muchos años ya a sus espaldas, de obligado cumplimiento y perfectamente conocidas, demostrando ya desde el principio la nula sensibilidad de los recién aterrizados ante situaciones laborales que ni en el tercer mundo se darían por admisibles.

Y es más preocupante si cabe, porque dichas prácticas de gestión no provienen de una empresa fantasma, de un chiringuito desregulado cualquiera en línea de playa, sino de la administración pública y concretamente de la administración sanitaria de nuestra Comunidad, que en teoría y según ley es la que tiene por misión y objetivo velar por la salud de todos los españoles, incluidos los trabajadores sanitarios.

No deja de ser sintomático que para celebrar la fiesta de la democracia y del estado derecho, cuál son las elecciones generales, sometamos a los trabajadores de un puesto de trabajo tan sensible y responsable -como son los servicios sanitarios de urgencias- a jornadas ilegales. La forma que ha escogido la gerencia de atención primaria de Toledo para gestionar el derecho de sus trabajadores al voto es ponérselo difícil, vulnerando la legalidad vigente de las jornadas y/o no sustituyendo los puestos de trabajo de los sanitarios que tenían derecho a votar. Mal empezamos.

El artículo 51 del ESTATUTO MARCO (Ley 55 /2003 del personal estatutario de los servicios de salud), dice: “El tiempo de trabajo correspondiente a la jornada ordinaria no excederá de 12 horas ininterrumpidas. No obstante, mediante la programación funcional  de los centros se podrán establecer jornadas de hasta 24 horas para determinadas unidades o servicios, con carácter excepcional…”

A contrapelo de todo esto y en manifiesta ilegalidad, las Instrucciones que remite la Gerencia de atención primaria de Toledo con fecha 14 de diciembre de 2015 a los centros de trabajo para garantizar el ejercicio del derecho al voto de los sanitarios el día de las elecciones (20 de diciembre), dicen: “Como en ocasiones anteriores, el personal que esté designado para realizar la guardia del domingo 20, dispondrá hasta las 12 de la mañana para poder votar”. Y luego complementa: “De las 8 a las 12 de la mañana, el servicio será atendido por los profesionales que hayan realizado la guardia el día anterior”.

Hay que aclarar que la guardia del día anterior es la del sábado 19, y que por tanto el sanitario (médico o enfermero) al que se le suman (al no sustituirle en su puesto de trabajo) 4 horas más de trabajo (8 a 12 del día 20) ya lleva a sus espaldas 24 horas de duro trabajo (incluida noche), que junto con las que se le añaden hacen 28 horas de trabajo continuado y de responsabilidad sobre la salud ajena (la suya propia no cuenta ni para Gerencia, ni para sindicatos o servicios de salud laboral) en un servicio de urgencias que lo mismo puede requerirle para asistir una urgencia vital como para atender un accidente de tráfico. Sobra decir también que las elecciones generales son un evento planificado y conocido con antelación suficiente como para considerarlo un imprevisto.

Hay que considerar además que en varios de estos servicios de urgencias se precisa del trabajo coordinado de dos equipos (constituido cada uno por un médico/a y enfermero/a) en orden a cubrir la simultaneidad de las urgencias graves que sistemáticamente se producen dado el alto nivel de demanda y las listas de espera que arrastran los médicos de cabecera por la forma en que se organizan sus guardias. La manera de solventar la papeleta (del voto) que las Instrucciones mencionadas dictan, es la siguiente: “En los PAC donde presten servicio dos o más facultativos y dos o más enfermeras/os, deberán turnarse entre ellos para ausentarse con objeto de acudir a votar”. Es decir, que tampoco se sustituye ni se cubre el puesto asistencial del que va a votar, y que sea lo que Dios quiera.

Sin duda, el carácter ROTATIVO de los turnos de trabajo en el calendario de guardias de los sanitarios no responde a cuestiones estéticas de simetría como en el Arte, sino a razones más profundas, saludables, y de peso, con consecuencias evidentes no sólo en estos trabajadores sanitarios, sino también en los pacientes que son atendidos por ellos. A pesar de que el artículo 6 del Decreto 137/1984 de las Estructuras Básicas de salud impone ese carácter ROTATIVO, esta Gerencia como las anteriores se pasan dicha rotación por el arco del triunfo. La REGULARIDAD y el ritmo en la distribución de las jornadas de trabajo y periodos de descanso, es un imperativo no solo legal sino también fisiológico de salud. Clama al cielo que haya que recordar esto a una Administración sanitaria.

La DESREGULACION aplicada a la economía y las relaciones laborales tiene un olor inconfundible. Como a pesticida. La iniciativa privada y semioculta es muy forofa de este tipo de prácticas ácratas y libertarias (neolibertarias). La Administración “pública”, que es muy “suya” desde el entusiasmo neoliberal del bipartidismo triunfante en adelante, no tardó en copiarle el estilo a la empresa privada fuera de control, invocando imperativos de eficiencia, tan eficiente como fumigar un invernadero con los trabajadores (esclavos) dentro. Incluidas trabajadoras embarazadas. Para que luego digan que en España no somos emprendedores. Estamos aquejados de un progresismo a la violeta, de bastante colorín y diseño, pero en el fondo bastante revenido y cutre.

En resumen, que pensaba uno en su inocencia incurable que era personal estatutario (según Estatuto y nombramiento) y resulta ser personal de cortijo (según gestión), en un escenario que recuerda mucho a la “escopeta nacional” de Berlanga, con marqueses escopeteros y mozos ojeadores. No hay manera de quitarse el pelo de la dehesa. Por mucho que corramos, no alcanzamos la modernidad.

Tal como fuimos inventores de una figura laboral que pasara a los anales de la barbarie -los sanitarios de “refuerzo”-, le vamos ahora a la zaga a ese invento en el caso del personal sanitario PEAC, con técnicas de gestión de “High School”.

Paolo Fresu & Uri Caine – Jazz sous les Pommiers Live (2010)

Paolo Fresu & Uri Caine – Jazz sous les Pommiers Live (2010)

Hooligan

 

Hooligan 2

Hooligan 3

Si en estos días (Dios no lo quiera) algún “zumbao” hubiera soltado un sopapo a Pablo Iglesias, no faltarían candidatos a “autores intelectuales” del evento, según cierta perspectiva francamente irracional.

Pocos candidatos han recibido tantos ataques huérfanos de argumentos (como no sea el potente de la coleta y la forma de vestir), y desde todos los flancos, desde la extrema derecha a la derecha-derecha, pasando por la socialdemocracia institucionalizada y de derechas. Pocas opciones políticas han recibido tantos insultos y ataques tan feroces a sus presuntas acciones de gobierno, antes de gobernar.

Solo quien acostumbra a mezclar churras con merinas, o no está entrenado en la construcción de silogismos básicos, podría en esas circunstancias achacar el acto contingente de un orate, a los ataques “políticos” contra la coleta visible de PODEMOS. Del acto de un loco solo tiene culpa su desvarío, por mucho que algunos, siempre guiados por la cuestión utilitaria y electoralista, hayan visto en la agresión a Rajoy una ocasión muy oportuna para conseguir atrapar unos cuantos votos de última hora.

Si algo demostró el 15 M es que la violencia no cabe en sus planteamientos políticos, algo que cabe extender a todos los partidos de la izquierda democrática, que reacios a todo tipo de violencia, denunciaron igualmente la violencia etarra y la institucional de la guerra sucia. Y aquí, no todos fueron igual de coherentes en la denuncia de la utilización de escuadrones de la muerte.

Los movimientos de los que surge la nueva política están impregnados de pacifismo, como lo están de ecologismo, que son los caminos del futuro.

Por cierto, que la forma de vestir (o arreglarse el pelo), groso modo, de los candidatos de PODEMOS, lo que algunos llaman “las pintas” de estos nuevos políticos, ha roto ciertamente el protocolo del uniforme institucional y la etiqueta obligada y casi exigida para aparentar estabilidad y prosperidad económica. Aunque el hábito no hace al monje. Puede incluso que la forma de vestir de los Podemitas, llegue a confundirlos con la masa informe de los ciudadanos, y en un paseo por la calle mayor o en un mitin no sepamos distinguir entre un paseante, un candidato de esta formación política, y un ciudadano de a pie.

En cuanto a ese estilo diferencial, puede ser que prefieran vestir de “sport” porque es más cómodo, puede que esa sea la forma de vestir de la mayoría de la población, de la que gracias a la política implementada está despareciendo la clase media, puede que sea la forma natural que siempre han usado y no estén por el camuflaje, o puede que ciertamente quien tiene a bien recortarse los sueldos y no financiarse desde los grandes capos económicos, para no comprometer la acción de gobierno a poderes que no son soberanos, tengan que vestir discretamente.

Así como es improbable que la agresión de Pontevedra tenga nada que ver, dadas las características del agresor, con la confrontación política ordinaria, sí que no desentona de un escenario social donde la patología clínica se une tantas veces al fenómeno de los hooligans del futbol, y a cuya instrumentalización no solo deportiva, sino también política, no hacen ascos gente que viste muy bien.

En las últimas décadas se ha cocido en este país, al calor de la bonanza económica, la corrupción, y el desprecio a los valores y la educación, un tipo de energúmeno -incluso menor de edad- que lo mismo saca una navaja en un partido de futbol, que agrede a un profesor o un sanitario, o a sus mismos padres, como, para matar el aburrimiento (y ese tedio no distingue clases sociales), asesina mendigos quemándolos vivos.

Pero no nos engañemos. Hay quien ejerce la violencia con una tranquilidad tan pasmosa que asusta. El corrupto es un ejemplo indeleble y contagioso de violencia.

Tom Waits – Blue Valentines

Tom Waits – Blue Valentines

Wish you were here – Pink Floyd – Traducida al español

Wish you were here – Pink Floyd – Traducida al español

Brad Mehldau – Secret Love

Brad Mehldau – Secret Love

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