DEMOCRACIA, SI. PLUTOCRACIA, NO.

El desafío no era sencillo, pero el desenlace parece evidente: el pueblo griego sigue siendo soberano en una Europa que parece haber olvidado de donde viene.

Y no ha sido sólo su orgullo, su dignidad herida, su soberanía ninguneada, su valentía cívica (frente a tanto ciudadano aterrorizado), la que ha determinado el signo de su decisión. Ha sido una cuestión de “realismo”. Ha sido una cuestión de lucidez. Ha sido una cuestión de pragmatismo.

Dos premios Nobel de economía (Krugman y Stiglitz) habían apoyado estos días el NO en el referéndum griego. Hemos sabido gracias a Wikileaks la verdad que Merkel conocía y ocultaba: el pueblo griego no podía pagar su deuda (si es que era suya la deuda, es decir, del pueblo).

Ha sido una decisión complicada, con todo en contra, en la situación límite de los últimos días en la que era muy difícil no doblegarse al chantaje y resignarse a la condición de borregos. El pueblo griego sigue estando en una situación crítica después del referéndum, pero ha vuelto a dar una lección histórica, y hoy es protagonista en una Europa irreconocible, sin carácter, segundona y servil.

A pesar de los fabricantes del miedo, de los administradores del terror que convierte a las personas en peleles (a merced de imposiciones absurdas, ajenas y contraproducentes) fáciles de manejar y de engañar, dúctiles al recorte de derechos fundamentales y a la resignación, lo cierto es que la política “única” que nos quieren vender es un auténtico fracaso.
Y lo lleva siendo desde hace ya mucho tiempo, porque de hecho es la política que trajo la crisis, y que una y otra vez demuestra que es un gigante con los pies de barro, un fantasma que, como una pesadilla, recorre Europa, pero que tiene muy poco que ver con el espíritu europeo.

Hoy vuelve a quedar claro que esa política, esa jerarquía de intereses, debe tener y tiene alternativa, y la tendrá mientras siga habiendo democracia en Europa, mientras el pueblo siga siendo soberano. No sin motivo los últimos ataques (ya desembozados) han sido contra esa soberanía y contra la democracia.

Es muy difícil convencer, incluso a los más sugestionables y con todo el poder de hipnosis de los medios “oficiales”, de lo que la realidad contradice y de lo que todos los sentidos desmienten.

La austeridad no es lo mismo que el austericidio, estamos gobernados por gente fanatizada e insensata, y el interés de la mayoría no coincide con el interés minoritario de los plutócratas, cuyo único objetivo es seguir aumentando el abismo entre los que más tienen y los que apenas tienen para sobrevivir.
Esta encrucijada histórica que estamos viviendo, ha demostrado que los políticos al uso, además de corruptos (son los que han quebrado a Grecia) no nos representan.
Y en este cambalache que tiene mucho de fraude, el ataque contra las pensiones y los pensionistas tiene mucho de simbólico. Ha sido y seguirá siendo una de las chispas (junto a la sanidad y la educación) que puede incendiar y derruir toda la tramoya.

Hay que seguir peleando, con uñas y dientes (como los griegos), por la democracia y contra la corrupción.

Anuncios

Publicado el 5 julio, 2015 en Artículos y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: