Archivos Mensuales: junio 2015

EL PRINCIPIO DEL FINAL

Hay “sistemas” que parecen transportar el germen del desbarajuste en sus mismas entrañas, o quizás sólo ocurre que el ser humano es hijo del caos primordial y la nostalgia le vence.
También el tiempo y la vejez descabalan las cosas.

En todo caso, al final se llega al principio.

En este fin de ciclo retomamos el principio de la crisis, que no es fundamentalmente económica, sino ecológica, social, política y moral, crisis de civilización, crisis global, y nos damos de bruces con cuestiones que durante todo este tiempo se quisieron camuflar y evitar:

¿Tiene esta civilización futuro? ¿Es el pueblo, aún, sujeto titular y activo de soberanía, o ya sólo sujeto pasivo de explotación, manipulación y estafa?
¿Nos creemos o no nos creemos el impacto que esta explotación y esta mentira tiene sobre el planeta?

De Grecia a Grecia pasando por un meandro.
El tiempo de Occidente ha entrado en cortocircuito.

Escucho ayer a una tertuliana decir, sin perder la sonrisa, que es muy peligroso consultar al pueblo. Vale.

Esta es la cuestión esencial que subyace a la dialéctica aparente de todos estos años en que hemos perdido soberanía, dignidad, e inocencia. Dialéctica entre el austericidio de los famélicos o el control que molesta a los golfos.
No olvidemos que en el principio de esta crisis en forma de estafa, está la desregulación. Y que esta falta de “reglas”, esta falta de control del delito y de los delincuentes (en tiempos de Don Quijote llamados malandrines) se ha justificado y maquillado con el sonoro nombre de libertad.
Flatus vocis. Baratijas ideológicas.

Pero al pueblo griego y sólo al pueblo -griego, español, portugués o irlandés- se le exige con fiera crueldad desde “Las INSTITUCIONES” que cumpla “LAS REGLAS”.

Reglas que imponen el capital en fuga, el capital desregulado, el capital defraudador, el capital desde su paraíso sin reglas.
Y que el pueblo pueda decidir, que el pueblo pueda decir NO a esta tomadura de pelo, es un escándalo que nubla la vista de los dioses.

El NO de los griegos ¿sería un NO a Europa o un NO a la plutocracia?
¿Y el SI?

Al fin y al cabo, desde el punto de vista económico, esta crisis histórica no ofrece misterios ni enigmas. Unos han cometido la estafa, unos (libres de manos) se han llevado la pasta cruda, y otros tienen que pagar (sujetos a las reglas) durante las próximas décadas los platos rotos.

Más interesante e inquietante es la verdadera cuestión que arriba menciono, y que subyace a la corriente superficial y visible de esta encrucijada histórica: ¿Interesa mantener la democracia (o su apariencia) a los dueños del dinero?

¡Qué corta ha sido, y que larga va a ser esta crisis!

Como quien dice ayer, el socialista de centro Almunia pontificaba abominando de los referéndums, coincidiendo, como no podía ser menos, con los amos del dinero y la actitud compinchada de Felipe González y Rajoy, sobre la incapacidad ingénita de los ciudadanos de a pie para decidir su destino.

Los barones de la europeidad tecnócrata (incluido Zapatero) acorralaban y presionaban al griego Papandréu en un rincón (como matones a sueldo) para que no consultara al pueblo, para que no cediera a la tentación de la democracia, e imponían en su lugar a un “tecnócrata-plutócrata”.

Hoy repiten maniobra con Tsipras, presidente electo de Grecia, como en su día se hizo con Salvador Allende.

Zapatero, más dócil y mejor mandado, aprovechaba que el pueblo español dormía el opio de la tele basura, para con nocturnidad y velocidad insólita, de la mano de Rajoy reformar al dictado de los amos invisibles nuestra Constitución.
¿Nuestra?

Ayer el emperador Obama llamó a la emperatriz Merkel (que porta en Europa el cetro de la pasta) y le ordenó retener a Grecia en su corral, no sea que se fugue con Putin, tal como piden algunos curas griegos (ortodoxos) que consideran al capo ruso tan “ortodoxo” como ellos, y quieren discutir con él de zares divinos por la gracia de Dios, y de teologías plutocráticas que justifiquen el saqueo.

El emperador Obama, que se acordó por un momento de la Europa de Merkel, no se acordó para nada de Rajoy, siervo de la gleba destinado a sujetar a otros siervos pegados al suelo.

Tras un breve interludio de luces que recuperó la “sabiduría griega”, el sueño de la razón nos devuelve al principio.
A la noche oscura de los tiempos medios. Al mundo simple de la teocracia y los monstruos.

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RADICALES

Son datos contrastados:

Los ricos son cada vez más ricos (de hecho “súper ricos”, acaparan un planeta que no es suyo), los paraísos fiscales son cada vez más golfos, y las pensiones son cada vez más pobres y miserables, tanto que según dicen han de desaparecer, de la clase media hacia abajo, en un futuro inminente y amenazante. Abuelos que deberán acomodarse a pastar hierba.

¿Se ha producido alguna revolución “radical” en el mundo mientras dormíamos la siesta?
¿Los sindicatos estaban de picnic?
¿Los socialdemócratas de centro estaban de fiesta?

Lo de la “siesta” es un decir, porque el ataque letal contra la ciudadanía ha levantado olas y mareas ciudadanas (al margen de los partidos tradicionales), como réplicas de una explosión en carne humana, cuya ola mayor aún no sabemos si ha de tragarnos a todos haciendo tabula rasa de la civilización conocida.

Que hay aprendices de brujo, radicales de laboratorio, que no saben controlar la dosis.

¿Hemos olvidado ya que algunos ciudadanos españoles se quemaron a lo bonzo, presos de la desesperación y la vergüenza, delante de los bancos que les habían estafado y robado?
¿Revisamos con asiduidad los datos estadísticos y fehacientes que describen nuestra situación social y humana, que es la única realidad viva y palpitante, la única realidad real?

Pero las cosas han ocurrido tan rápido, que parece que hubiéramos asistido a esta catástrofe desde la más absoluta inopia. Desarmados e inermes por décadas de corrupción política y moral. Pasteurizados y congelados frente a la pantalla de la tele basura.

La ideología “única”, que por definición no es “ideología” sino creencia radical y excluyente, fanática y artificial, determina de que lado han de caer siempre los palos de la injusticia y los recortes de la austeridad, es decir, las consecuencias de la estafa sucesiva que constituye la postmodernidad macroeconómica.

Los que dudan (con bastante fundamento) de la independencia de algunos fiscales de este país, se preguntan por que alguno no interpreta, con mayor o menor diligencia, con mayor o menor furor, los mensajes de aliento del presidente del gobierno a algunos colegas corruptos (tras conocerse sus fechorías), como una ofensa y humillación de las víctimas de esa corrupción.

Por ejemplo, los que se quemaron a lo bonzo delante de los bancos.
Los dependientes, los desahuciados, los que no pudieron pagar sus medicinas. Los niños que pasan hambre.

Las víctimas siempre merecen un respeto igual.

Veremos como actúa la Europa feroz de los lobbys, frente a la petición del Reino Unido para que no se vigile ni se controle a los golfos de su City. Para qué sus manos no se sientan sucias ni en peligro manipulando y administrando el delito.

Veremos si actúa, esa Europa irreconocible y secuestrada, con la misma fiereza que con los pensionistas griegos.

تقديم به گلشيفته فراهانی – A Tribute to Golshifteh Farahani

Ramón Bárcenas

Cinema Paradiso
If you were in my eyes for one day
you would see the beauty that full of happiness
I find in your eyes
and I ignore if it’s magic or loyalty

If you were in my heart for one day
you might have an idea
of what I feel
when you squeeze me tight on you
and chest to chest, we
breath together

Protagonist of your love
I don’t know if its magic or loyalty

If you were in my soul one day
you would know what I feel in me
that I’m enamoured
over those instants together with you
and what I feel is
solely love

Cinema Paradiso

Se tu fossi nei miei occhi per un giorno
vedresti la bellezza che piena d’allegria
io trovo dentro gli occhi tuoi
e ignoro se è magia o lealtà.

Se tu fossi nel mio cuore per un giorno
potreste avere…

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UN CHISTE MALO

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Intentando superar el ámbito fantasmal de las palabras auto-definitorias (derecha, izquierda, centro) y pisando el terreno firme de las acciones y los hechos, hay que reconocer que la afirmación de que el PSOE es un partido de izquierdas y radical, es un chiste malo. Ese chiste lo cuenta Rajoy, que como todo el mundo sabe es un presidente con muy poca gracia.

El PP sigue sin percatarse de que la intoxicación mediática y la tomadura de pelo al ciudadano (cada vez más expectante y alerta), es cuestión de dosis. Y si te pasas de dosis y proporción, la maniobra tiene un efecto boomerang.

Y como no se enteran, siguen en esa estrategia mendaz, convencidos de que al personal criado a los pechos de la tele basura, es fácil venderle estos mensajes machacones y endosarle esos paquetes turbios.

¿El PSOE, de izquierdas? ¿Y radical?
Y claro, el PSOE encantado de que a estas alturas de la película se le consideré un partido de izquierdas, que no es precisamente una cuestión de siglas ni de banderita en la solapa. Una publicidad que le sale gratis y paga el PP.

Evidentemente, el PP tiene un problema de comunicación y estrategia.

Claro que luego va la contraparte, y a través del comité de expertos encabezado por Jordi Sevilla, viene a afirmar que el PSOE no va a dar miedo a los dueños de la plutocracia. No hace falta ser experto para esa conclusión. Y solo sirve para hacer los coros a Rajoy y seguir la estela del chiste presidencial.

En sintonía convergente (como era de esperar) con Rita Barberá cuando afirma que el dinero es cobarde y prefiere el centro, el cotarro, el soborno, el chanchullo y la corrupción, y que el interés del ciudadano y del currante no debe tener más peso que el estrictamente necesario para cubrir las apariencias. Que ese es el cambalache que rige el mundo.
Y todo así, en plan club de la comedia. Policía bueno, policía malo.

De hecho, los únicos que deben tener miedo del PSOE (que reformó el artículo 135 de la Constitución e incubó las privatizaciones, incluida sanidad) son los ciudadanos soberanos y los trabajadores honestos. No los plutócratas, para los que el PSOE es la “izquierda ideal”.

En resumen, que unos y otros siguen coincidiendo en la misma película, que se proyecta apta para todos los públicos en el cine Centro. Co-guionistas de este cuento.

Afirmar sin reírse que el PSOE es de izquierdas y radical es como sostener sin llorar que Esperanza Aguirre y su colega Rajoy son de centro. La “centralidad” pura y sobre todo dura.

Que los promotores y consentidores (fríos e indiferentes) del hambre infantil y los desahucios, son tibios moderados. Que los defensores ardientes, radicales y fanatizados de las privatizaciones, son socialdemócratas humanistas, socialistas y obreros. Que los ideólogos de la educación y sanidad como lujo, son héroes de la libertad.

Cifuentes de Madrid presume haber espabilado y puestas las antenas en onda, declara haber captado el mensaje. Enmendarse es de sabios.
Pero no basta parar las privatizaciones, como no basta a veces parar una hemorragia. Hay que recuperar lo perdido.

¿Seguirá el PP esa senda estratégica, reconociendo los enormes daños de su política y reparando el mal causado, o será un disfraz de moderación para, superado el apretón de las elecciones, volver a hacer de las suyas tal como sus colegas de la derecha radical europea le exigen?

Fácil no lo tiene.
Que los ladrones devuelvan el dinero, que los discos duros de Bárcenas resuciten de su muerte traumática, que los sobresueldos y mordidas salgan a la luz, que lo saqueado y privatizado vuelva al patrimonio público, es un mal trago incluso para los más desahogados.

Y a otro nivel, para ser una “izquierda” creíble (y sobra con ello lo de “radical”) hay que hacer una reforma de las reformas. Reformar la reforma del artículo 135. Recuperar el control soberano y social de los sectores estratégicos. Blindar la sanidad y la educación, y no la jubilación dorada de los golfos.

Y también aquí hay que devolver el dinero robado.

DOS TERCIOS

El trabajo os hará libres

En Grecia dos tercios de los jubilados viven por debajo del umbral de la pobreza.

No obstante, la creme de la creme de la civilización occidental (actualmente en riesgo por una horda de salvajes) ordena que las pensiones griegas se recorten aún más, pero de manera civilizada y guardando las formas que distinguen al civilizado del salvaje.

Nada define mejor a una civilización que el trato que da a sus ancianos.

A los nazis, que eran expertos en rendimiento y explotación laboral, no se les caía de la boca ni el concepto eficiencia ni la palabra libertad: “el trabajo os hará libres”, decían con el látigo en la mano, a la sombra alargada de las cámaras de gas.

A riesgo de que se me considere exagerado, yo sin embargo no considero excesivo decir que esa orden ejecutiva (y ejecutora) de las altas instancias europeas (recortar aún más unas pensiones de miseria letal), equivale a decretar la defunción eficiente y a poder ser rápida (vía consunción) de esos dos tercios de pensionistas, y de la civilización tal como hasta ahora la hemos conocido.

No deja de ser comprensible que el gobierno elegido por los griegos se resista a esa ejecución en masa.

En la sala de máquinas de esa civilización incivil, deciden órganos tan representativos de la soberanía popular y del humanismo cristiano como el FMI.
Así le va a la democracia, de mal, y así le va a la plutocracia, de bien.

Ya el Papa Francisco habló de una política del descarte, como síntoma mayor del régimen capitalista, considerado, sin ambages, como enfermedad peligrosa y con mal pronóstico: “El capitalismo mata”, dijo con un ojo clínico envidiable y una sinceridad impropia del puesto que ocupa.
Está a un paso de que le llamen “populista”, “progre”, rojo y radical.

En pocas palabras: “antisistema”.

Con palabras tan severas y claras (además de reiteradas), el Papa Francisco está haciendo un llamamiento a la convivencia y la concordia. Y alerta contra aquellos poderes que intentan romper esa convivencia mediante el retorno a fórmulas neofeudales y el regreso a la cueva.

También a la entrada de los campos de exterminio se practicaba el descarte.

Se descartaba desde el principio a los no susceptibles de explotar como esclavos: niños y ancianos.
Su destino estaba echado. Su dignidad no computaba macroeconómicamente.

Ocurre que los seres humanos no encajan en la geometría de Euclides, y para que cuadren las cuentas y los ángulos muertos, hay que apretujarlos un poco contra las paredes del paredón.
Por lo general, los empujados son los más débiles: niños, ancianos, dependientes, pensionistas, trabajadores explotados que no tienen sindicatos que les defiendan…

Esto de la cuadratura eficiente de las imperfecciones humanas, lo tenían muy estudiado los tecnócratas del Zyklón B, que median la eficiencia de la muerte con escuadra y cartabón.
Computaban concienzudamente cada centímetro aprovechable de la cámara de gas, cada miligramo del interés de la deuda, cada libra de carne pegada al hueso.

Es un sofisma bastante tramposo decir (en un intento de enfrentar a víctimas con víctimas de la misma estafa) que los pensionistas españoles tienen que jubilarse más tarde para que los pensionistas griegos se jubilen antes, y no preguntarse por que la Troika no discute ni persigue las amnistías fiscales de España y otros premios al delito.
¿O por que no bombardea con sus rayos jupiterinos, con igual intensidad que a los mendigos griegos, los paraísos fiscales?

Argumento más serio sería decir que los pensionistas españoles tienen que jubilarse más tarde para que puedan engordar los sobresueldos del PP, florecer  las Púnicas de Madrid, las pandémicas Gürtel, los domésticos ERE, y medrar mordidas y sobornos.
Para que haya Consejos consultivos de Leguina y Gallardón.

En definitiva, para que Rajoy pueda seguir enviando mensajes de ánimo a sus colegas golfos.

Y vuelvo al Papa.
Muchos que no comulgan con el en lo teológico, comienzan a sintonizar con el en lo estrictamente humano, tanto que casi dan ganas de leer sus encíclicas (en castellano).

Como su diagnóstico es de amplia perspectiva, ha considerado urgente denunciar la estrecha relación que existe entre capitalismo desregulado y salvaje (fuera de control) y destrucción del planeta.
Su mensaje es sencillo: restaurar la dignidad de lo humano, entender la santidad de lo ecológico.

En esas materias, el capitalismo y sus monaguillos más feroces (comandados por la troika y otros lobbys) tienen que recibir aún mucha catequesis.

Es preferible tener sueño después de joder a tener jodidos los sueños

Haití: Cascos azules de la ONU han explotado sexualmente a cientos de mujeres y niñas

LA MONARQUÍA TABÚ

Uno intenta no gastar demasiadas energías en comprender lo irracional. Siempre lo será y por tanto es tiempo perdido.

Por ese motivo, no me quita el sueño entender que pinta la monarquía como “institución respetable” en pleno siglo XXI, junto al telescopio Hubble y la física cuántica, es decir, después de Darwin, Einstein, o Freud.
Este último si nos diría unas cuentas cosas imaginativas al respecto, quizás inspirado por Darwin y sus tesis sobre el hombre y el mono.

En un tiempo y en un lugar donde en las mentes obtusas florecían los “vivas las caenas”, quizás tenía más encaje y cabida que en cabezas imprevisibles aterrizarán las omnipotentes coronas.
Una lotería, a veces con terribles consecuencias.

Incapaces ahora de comprender esta querencia servil, a muchos este invento nos parece una mezcla entre Disneylandia  y Club Bildelberg (a la reina Sofía la invitan mucho a este club), y seguimos perplejos y estupefactos ante la pervivencia de este engendro del sueño de la razón.

Dudo que ni siquiera la física cuántica fuera capaz de encontrar una explicación fantástica a este show.

A pesar de que en este país (donde no hay día sin cosecha de corruptos), seguimos sentando cátedra de transiciones, lo cierto es que (como reconocen los mismos monaguillos de la corte) en nuestra Constitución se otorgaron excesivos privilegios a la Corona.
Y aquí están las consecuencias.

Es noticia ruidosa hoy, que el actual rey de España ordena retirar el título de duquesa a su hermana, por comportarse (presuntamente) “a lo régimen”. En definitiva, le ha aplicado a la infanta y duquesa un cordón sanitario.
Pero es conocido también que no puede desplazarla ni privarla del “derecho” a la sucesión, y que ni siquiera el enorme y expansivo Juan Carlos fue capaz de convencerla de que hiciera mutis por el foro, renunciando a ese “derecho”.

Puedo imaginarme los argumentos que utilizó Cristina para decirle “NO” en la cara a su padre, cabeza visible e invisible del régimen en cuestión.
Lo que no puedo imaginarme es de donde procede ese “derecho” (a la sucesión) antes dicho, al que ella, voluntariamente, tiene que renunciar.
¿Del cielo?

No nos debe extrañar demasiado que en un tiempo en que se sustraen con tanta facilidad derechos civiles y humanos, hijos del contrato social y la razón, se defiendan sin embargo con uñas y dientes derechos escatológicos y ultramontanos que sólo los decide y entiende el Espíritu Santo.

Dado el privilegio (concedido por nuestra Constitución) de no renunciar a ese privilegio (regalado por el cielo), la pregunta es:
Caso de ser culpada y sentenciada la infanta en juicio ¿mantendría su derecho a la sucesión y podría ser, hipotéticamente, nuestra matrona y patrona de sangre azul?

Nuestros expertos en estas cosas de corte y confección deben tener la respuesta.

EL CENTRO RADICAL

Magritte - Centro geométrico

“Centralidad”, he ahí una palabra de moda.

Que casa bien con “estabilidad”, y que a la psicología de las masas sugiere, vía sugestión, paraísos artificiales, es decir, falsos.

Vestirse de centro es disfrazarse con una palabra que abre puertas y rompe corazones.
Y lo que mola y da prestigio, brillo y esplendor, es correr hacia ese punto geométrico de la política como atraídos por un imán.
El magnetismo potente de los votos. Sean para lo que sean los votos.

Y ese negocio precisa vestir de Armani y disfrazarse de centro. Es así.

Olvidamos quizás que ese punto geopolítico tan aparente ha sido el semillero de la corrupción bipartidista que hoy nos sepulta, el triángulo de las Bermudas donde han desaparecido nuestros derechos fundamentales.
Esfumados de la noche a la mañana, y sin que la caja negra del aparato constitucional se enterara del desastre, porque también la caja ha desaparecido en la noche oscura que pactaron Zapatero y Rajoy, muy centrados en su oficio, muy atentos a las órdenes superiores del dinero.

Y es que nada hay más “radical” que el epicentro de la corrupción y cogollo de la plutocracia, capaz de acabar con un país en un par de bienios, y cuyo seísmo y réplicas nos han asegurado varias décadas de penitencia estable.

¿Dónde desaparecieron los derechos laborales, las pensiones, el derecho a la sanidad y la educación, la función natural y esperada de los sindicatos?
En el centro.

El centro es el sitio al que muchos corren para esconderse, para lograr un disfraz acorde con las circunstancias, un antifaz ideológico de sus acciones extremistas.
No encontraréis allí la armonía de los contrarios, ni la moderación, ni la síntesis de Oriente con Occidente, ni el compromiso entre intereses, aunque quizás si la “ideología única” que no admite réplica, el nicho ecológico del bipartidismo monocorde, cuando no a la derecha radical parasitando el nido como un cuco.

Los que no creen en lo público, los que no creen en la sociedad, los que no creen en la cooperación, la solidaridad y la justicia, los que no creen en el Estado y en el bienestar (como no sea el suyo propio), los que sólo creen en la selva de la plutocracia, antes (hace muy poco) eran radicales facciosos. Hoy son de “centro”.

Hoy, que la geometría clásica ha sido superada por la no euclidiana, que no existe izquierda y derecha, que el mundo está encogido y colapsado en un punto, en una singularidad sin pluralismo ni alternancia posible, el caos, la desigualdad, el exilio, la explotación y la pobreza que nos rodean son síntomas, quizás, del Big Bang que esa singularidad oculta y alberga.

En este panorama de conformismo “centrista” (que no lo es), incoloro, inodoro, pero letal, la pelea de los griegos luchando por sus derechos, por sus pensiones, el sesenta por ciento de las cuales son ya de miseria incompatible con la vida (el FMI quiere reducirlas más), constituye un gesto heroico, homérico, que sostiene y defiende la bandera de la justicia y de la dignidad humana, y que enfrenta con valor a ese “centro radical”, la “moderación clásica”.

“En el medio está la virtud”, decían los griegos que parieron nuestra civilización, pero este centro del FMI, de los bancos y banqueros golfos, de la troika y de los sindicatos silenciados y ausentes, es una impostura, no una virtud.

Esos griegos, en su pobreza actual siguen haciendo historia intemporal.

Nosotros, dóciles, sin fibra moral, acabaremos como la reserva esclavista de Occidente, como el Magaluf de la juerga internacional, donde los ciudadanos tienen que hacer balconing para intentar llegar vivos a fin de mes.

CHURRAS Y MERINAS

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Tras perder Esperanza Aguirre la poca credibilidad que le quedaba, achacando (en un intento de asustar al personal más ingenuo) un ataque avieso contra la civilización occidental (que ella en exclusiva representa), a los partidos emergentes (que deben venir de Asia procediendo de Atila), dice ahora un tertuliano gubernamental del régimen en monocultivo (que tanto nos recuerda a tiempos caducos) que así como el PC en otros tiempos, con Carrillo al frente, supo buscar la concordia, los “comunistas” de la nueva hornada 3.0 (¿PODEMOS?), quieren retrotraernos al pasado.

Lo cual dicho esto a adultos que ya no usan hombre del saco, suena no sólo increíble sino indecente.

¿O es que en el “pasado” los aspirantes a políticos (si es que existía tal cosa en aquellos gloriosos tiempos), promovían las “primarias”, se recortaban sus propios sueldos, o confeccionaban sus programas políticos mediante el voto libre en Internet?

¿O cuándo tocaban una miaja de poder, priorizaban la vivienda de los desesperados, sobre los beneficios de los bancos rescatados, como premio y recompensa, de su propia estafa?

¿Qué tendrán que ver las churras con las merinas, o buscar la justicia con impedir la concordia?
Como sí la concordia fuera posible sin justicia y sin solidaridad.

No veo yo a los “soviets” de la estepa helada manejando con soltura y libertad, la red abierta a la información libre.

Del mismo modo que imaginar al gobierno represor de Tiananmen como ejemplo de democracia (bueno para el negocio), cuesta tanto como imaginar al PP encajando la libertad de las “primarias 3.0”.

Que para mi tengo que el único ataque “asiático” a la civilización occidental, son los mecanismos y trucos de explotación laboral, cercanos a la esclavitud, importados desde el Extremo Oriente.

Que si lo miramos desde la perspectiva correcta, nuestros “liberales” más vociferantes son, sottovoce, “pro-chinos” (en el sentido de fabricas con esclavos y puertas con cerrojos).

Claro que para quien piensa que “el dinero es cobarde” y sólo florece en un ambiente de corrupción, o confunde las interacciones sociales y las relaciones humanas, con la mecánica darwinista de las bestias, todo lo que no sea funcionar mediante “mordidas”, mordiscos, sobornos, y un remanente generoso de paro que permita la explotación laboral, debe ser “trotskista”.

Estas invocaciones a la civilización occidental y a la libertad, mientras se pegan tiros desde un maletero por sí caen bolsas de dinero público del cielo libre de impuestos, es el modus operandi habitual de los tahúres.

Sea como fuere, el caso es que esos enemigos de Occidente tan denostados por su peinado y camisas mal ajustadas (radicales los llaman también), que en realidad son generadores de consenso, han logrado convencer a todos (he ahí al consenso) de que esta democracia está corrupta y apesta (convencimiento nada complicado dadas las evidencias), y hoy ya nadie discute, salvo golfos con intereses personales, la necesidad de regeneración democrática.

De lo cual cabe inferir que nos vendría muy bien y sería de gran ayuda, que algún gerifalte de la Internacional socialista o liberal (en realidad son la misma empresa) aterrizara, como caído del cielo, en nuestro solar patrio para echarnos un cable en esta operación de saneamiento democrático, siempre que no sea de los que han colaborado directamente en su corrupción (por ejemplo el señor X).

Alguien que nos ilustre como dejar de ser una nación puntera en explotación laboral, y la segunda más potente de Europa (después de Rumanía) en pobreza infantil.

Si alguien tiene un deseo irrefrenable de volver al pasado, a la tradición, a lo de siempre, son los que, recordándonos tiempos de nuestra infancia, pintan con cuernos y rabo a los que no piensan como ellos, y por desgracia para su negocio y cotarro, están indignados porque no son tontos.

¡Que viene el coco!

¡Si, pero con birrete y título universitario!

Lo único que puede consolarnos de este intento tan torpe de intoxicación, es pensar que a poco que crezca la lucidez microeconómica como se infla el espejismo macroeconómico, estos argumentos tan rústicos no sólo parecerán necios, sino malintencionados.

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